No cabe duda que lo del gobernador Javier Corral Jurado, son los reflectores nacionales, en busca de consolidar su proyecto político para el 2024, en donde por ahora tiene de melón o de sandía; otra diputación federal o la dirigencia de Acción Nacional.
La movilidad de Corral, es hacia el centro en donde ha desarrollado, foros, encuentros y debates, después de que los realizados en Chihuahua y Ciudad Juárez, no han jalado la atención nacional en ese su círculo rojo, político, con algunos intelectuales y dinos muy dinos y hasta divos, en se desenvuelve y en el que se siente muy cómodo, como en aquellas verbenas nocturnas juaritas, con poesía, trova y canto latino. Cosas del pasado, cuando era Javier.
En el centro y fuera del territorio estatal es dónde más luce; algunos dicen que se debe a que no lo conocen y otros que son por sus participaciones en las tribunas legislativas.
Sea como fuera, ayer se fue a Tampico, Tamaulipas, a una reunión Covid, en donde estuvieron media docena de gobernadores; la verdad es que a nada, pues nada van a solucionar, la quincena pasada a Dolores, Hidalgo y nada pasa ni pasara. El tema él es su proyecto en donde Chihuahua no aparece.
Son en pequeño, como las sesiones de la Conferencia Nacional de Gobernadores, actuales y en otros sexenios que también servían para dos cosas, la primera para nada, y la segunda para gastar millones de pesos.
En la pandemia, en Chihuahua poco se ha hecho desde el gobierno estatal con los supuestos cuatro mil millones de pesos destinados al rescate de la economía. En dónde están, cuando se han perdido 18 mil empleos y cientos de empresas ya no van a abrir. Quebraron
Cuántos millones cuestan los viajes de Corral y su equipo de asesores, parte del gabinete, los asistentes particulares y privados, más el cuerpo de seguridad. La respuesta es demasiados en tiempos de austeridad; ¿los resultados? Ni uno solo.
Lo más delicado es que el Gobernador tiene su mente y cuerpo en sus intereses y proyectos políticos personales, mientras que en la entidad tenemos contagios exponenciales de coronavirus, los muertos por Covid-19 caen por decenas, y los otros también, en este círculo negro, de ejecuciones, secuestros, violencia e impunidad.
Corral es solamente él, nadie se atreve a decirle que no fue hecho a mano, que no es el único, mucho menos el mejor y que es mejor dejar de amular a López Obrador y continuar con sus modelos dictatoriales.
Dónde están las prioridades de Corral, cuando en Chihuahua está en llamas, cuando la sangre corre por los pavimentos y las campiñas; cuando literalmente le roban el agua a los productores; cuando la corrupción y la impunidad, se están convirtiendo en cotidianeidad.
Un ejemplo más reciente de miles, es el secuestro del dos veces alcalde de Ciudad Madera, Don Pepe Velázquez y actual funcionario de la Junta de Aguas de ese municipio, es su funcionario y es de su partido. Por desgracia ni es el primer alcalde que es levantado y esperemos que sea el último.
Casualmente ese mismo día, pero en otras zona serrana dos jóvenes universitarios fueron levantados y asesinados. Sólo triste estadística que no está en la agenda del Gobernador. El está en todas partes, menos en donde se le necesita. Las facturas por lo tanto le serán cobradas como dicen los políticos en tiempo y forma.

