NO HAY medición por ahora, que establezca quién ganó en el debate de ayer entre candidatos a la gubernatura del Estado, organizado por el Instituto Estatal Electoral.
Lo real es que el gran perdedor fue el candidato de Morena, Juan Carlos Loera de la Rosa, quien a fuego directo de Graciela de PRI, Maru del PAN, de El Caballo Lozoya de MC y hasta El Capi Arrieta del PES, se perdió en las respuestas y algunas las evadió, así de sencillo.
Supuso que estaría en una rueda de prensa como las mañaneras, con supuestos reporteros a modo, en donde no se cuestiona al Presidente, pero lo de ayer fue un debate, de propuestas, preguntas, ideas y ataques.
La cuestionamientos ciertamente no fueron sencillos. Cómo explicar la desaparición del Seguro Popular, la Pandemia, la falta de medicamentos, el cierre de guarderías, el robo del agua, el crimen de Jéssica, la inseguridad y la crisis económica.
El revire de Juan Carlos, secundado por El Caballo Lozoya y arropados por Brenda Ríos del Verde, fue contra Maru Campos y el tema principal de gobernar Corral, con la supuesta entrega de varios millones de pesos a la candidata panista cuando se desempeño como diputada local.
La palabra favorita de todos, fue la (anti) corrupción, todos la tomaron como bandera y las propuestas fueron la salud, la reactivación económica, la seguridad y el agua.
Quien dio la sorpresa fue el candidato de Fuerza por México, Alejandro Díaz; en su última intervención, anunció su decline a favor de la candidatura de Maru Campos.
Pese a que durante sus participaciones fue muy certero con propuestas inteligentes y a la vez realistas, optó por la adhesión por la panista, seguramente ya existía un acuerdo previa, en política las sorpresas sólo se presentan el día de las elecciones.
Díaz sabe que su campaña no prendió y que un cuatro por ciento a lo mucho en las preferencias electorales, no le alcanza para nada.
Por cierto que, la otra sorpresa, pero minúscula y anunciada en este espacio, fue la ausencia de María Eugenia Baeza de Redes Sociales Progresistas, el otro partido de la maestra Elba Esther. Arrancó campaña y aventó el arpa, así de sencillo.
AYER se reactivó el pleito entre la candidata al gobierno del estado por el PAN-PRD, María Eugenia Campos Galván y el gobernador Javier Corral Jurado.
Campos realizó una mega rueda de prensa; presentó a dos peritos especialistas en grafoscopia, quienes de manera científica, demostraron que los famosos recibos que son base de la acusación por haber recibido dinero del ex gobernador César Duarte son falsos. Por lo menos esa fue su conclusión.
Se presentaron además a dos ex funcionarios a quienes se les obligó a declarar que la candidata, siendo diputada recibió varias cantidades de dinero, ahora se desisten de sus dichos.
Resulta obvio que efectivamente se trata de una estrategia de campaña que se de cara al debate, entre aspirantes a la gubernatura, como lo afirmó minutos después es propio Corral, pero también ha sido muy obvia la persecución política con la estructura estatal en contra de la candidata, por cierto de su mismo partido.
Ahora Corral llamó a Maru cínica y la acusó de montar un show mediático en un intento de descalificar las investigaciones de la Fiscalía General del Estado.
Demasiado encendido por lo tanto el gobernador, quien asegura que no interviene en las estrategias de campañas políticas, pero ahí están el candidato a la gubernatura por Movimiento Ciudadano, Alfredo Lozoya y el aspirante a la alcaldía, Miguel Rigss Baeza, ni modo que eso no sea una intervención.
Desde luego si dejar de lado el intento de descarrilamiento de la propia Campos Galván, el bloqueo al diputado federal Alán Falomir y la imposición de Javier González Mocken en la candidatura por la alcaldía de Ciudad Juárez.
Son unos ejemplos que están a la vista de todos si no se quieren ver, tampoco pasará.


