CASI Casi de manera intempestiva arribó ayer a la Chihuahua capital, el gobernador de Sonora el morenista, Alfonso Durazo Montaño.
Durazo llegó prácticamente solito y por propio pie a Palacio de Gobierno; en la puerta fue recibido por el secretario de Gabinete, Luis Serrato Castell, cosas de paisanos y cortesías.
Cero protocolos, pero también, cero agenda, tal vez, a la gobernadora María Eugenia Campos Galván le avisaron de último momento; su rostro reflejó sorpresa y también enojo.
Es más, el propio mandatario sonorense, se sorprendió cuando los reporteros le preguntaron el motivo de la visita, trompicó en el verbo, luego dijo, que iban a analizar infraestructura para Chihuahua, sin detalles, lo que implica que la razón de la visita era otra.
No era tan complicado para Durazo, si tan solo hubiera expresado que se trataba de una visita de cortesía, en respuesta o pago por aquella reunión regional de seguridad celebrada recientemente en Sonora, en donde estuvieron mandatarios de los estados del norte, en donde la gobernadora Campos, no fue invitada.
Y cierto, a decir desde el mismísimo Palacio de Gobierno, el tema central fue la seguridad regional por ahora de Chihuahua y Sonora, en donde la inseguridad y violencia, pese a que se diga que va a la baja en realidad no disminuye y por el contrario sigue en aumento.
La reunión fue convocada sino es que ordenada por el mismísimo secretario de Gobernación, Adán Augusto López, petición que recibió hace unos días en su reciente visita a Chihuahua.
Por cierto, que la salida oficial del gobernador de Sonora y Maru Campos, fue que se acordó la construcción de la autopista La Junta a Guaymas, en donde se requiere, según se dijo, una inversión de 13 mil millones de pesos.
Buenas intenciones, pero no pasa nada, como tampoco nada pasará en su construcción, ni Sonora y menos Chihuahua tienen recursos para una obra de esa magnitud; ni tampoco con deuda aunque luego la concesionen para la eternidad.
Pero además, si ambos gobernantes piensas que la Federación le va a meter lana, pues es un yerro es mayúsculo; en el norte del país no existe una sola obra federal. Esos recursos están supercentralizados y a disposición de ya saben quién.
EL CABALLO Lozoya, exalcalde de Parral y excandidato al gobierno de Chihuahua, “sigue cabalgando”, así lo escribe en sus redes sociales digitales; ya más como un slogan o deseo. Se conoce que si en realidad cabalga, lo hace en el patio de su casa del condado de Doña Ana, allá en el norteamericano estado de Nuevo México.
Con bombo y platillo había anunciado, él y sus abogados más la dirigencia estatal de Movimiento Ciudadano, que ayer sería su segunda audiencia y que prácticamente ya estaba ensillado para volar cual pegaso a la capital del mundo.
Pero no, el juez Gregory Wormuth del Tercer Distrito Judicial, le dijo Take it easy, lo que, en nuestro pésimo inglés significaría “despacio caballito”. La audiencia se pospuso hasta el 21 de abril, y aún estaría en veremos.
Lo hemos dicho con insistencia el caso es muy complejo, mentir allá es como un mentada aquí; es un delito federal, más cuando se utilizan prestanombres.
A Alfredo Santillán Lozoya “El Caballo”, le esperan muchos meses, tan sólo para recibir, sentencia o absolución.
AL CIERRE de las campañas de los candidatos para dirigir las la Sección 42 del Sindicato de Trabajadores al Servicio de la Educación (SNTE), hubo de todo, acusaciones de hasta asesinato en contra del candidato oficial Gabriel Faudoa, con audios, y videos que circularon por todas partes, y además le atribuyen (otros candidatos), la compra de votos movilizaciones tipo acarreo a través de robustos maletines.
Si es cierto las instancias correspondientes, es decir, la Fiscalía General del Estado y la propia dirigencia (actual) de esta sección, debería actuar.
Al final del día, los medios de comunicación, somos transmisores de la realidad, éticamente muy apegada a la verdad, nunca ministerios públicos, pero tampoco jueces.
Ayer por la noche de manera increíble el equipo de Faudoa intentó y en algunos casos lo logró “filtrar” o comprar espacio en periodísticos digitales, para difundir y ridiculizar al opositor con mayores posibilidades, Edgar Ramos Ávila y su cierre de campaña en Chihuahua capital.
El texto y video, muestra el lugar del evento del cierre, dos horas antes del inició y ciertamente el número de invitados no reunía ni a cien personas. Cuando arrancó el número llegó casi a los mil asistentes.
Cosas que se registraron en esta corta campaña, con sus detalles oscuros, como ocurre en las campañas constitucionales.


