AYER SE concedió una prórroga para la regularización de vehículos internados de manera ilegal al país, por lo que seguramente los recursos económicos que la Federación prometió a estados y municipios, no llegarán este año y sabrá Dios cuando.
Por este concepto el Estado de Chihuahua, ha generado 271 millones de pesos en cifras cerradas, producto de la regularización de 107 mil automotores.
El plazo original concluyó el día de ayer, a decir de la gobernadora María Eugenia Campos Galván, Chihuahua no ha recibido ni un solo suministro económico, pese a que ya se le solicitó al secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández.
En nuevo plazo se extendió hasta el último día de este año. Se calcula que en Chihuahua, la entidad que presenta mayor avance, podrían sumar alrededor de 120 millones pesos, sobre todo porque los vehículos llamados chocolate, siguen entrando y no precisamente por la vía aérea.
El problema real es que, el dinero no está fluyendo a los estados como se prometió y en especial a los municipios, para que se inviertan en pavimentación.
Se supone que en el estado de Chihuahua, 18 municipios serán los beneficiados si es que se entregan los recursos económicos.
Sólo faltaría que a través de un decretazo, como los que ahora se acostumbran en la CuartaT, el dinero se quede en el centro, ahora que todo se centraliza en detrimento del federalismo y todo se va a la Secretaría de la Defensa Nacional, o la refinería Dos Bocas y al Tren Maya.
POR CIERTO y en un tema similar, resulta que la Secretaría de Comunicaciones y Transporte (SCT), no tiene dinero para reparar las carreteras federales en Chihuahua, que se encuentran en deplorables y peligrosas condiciones.
La delegación estatal de la SCT, destinaban en tiempos de los conservadores alrededor de dos mil millones de pesos anuales para mantenimiento y mejoramiento de las carreteras federales, la salida y realidad es que no hay presupuesto.
La pregunta fácil es dónde está el dinero, la respuesta obvia sería en la gran bolsa presidencial, de donde todo se decide y en donde Chihuahua no es prioridad. No existe ni sola habrá una obra del Gobierno Federal, es una triste y desoladora realidad.
En el estado Nayarit le pidieron al presidente Andrés Manuel López Obrador, la reparación de las carreteras destrozadas por el paso de tormentas y huracanes la respuesta fue: “háganlo ustedes, no creo que sea tan difícil”.
La gobernadora Campos en su candidez, le pidió lo mismo al secretario de Gobernación, la respuesta fue “lo voy a ver”. Eso en cristiano es un no.
TRAS la media docena de cambios que realizó la gobernadora Campos el lunes, ahora anuncia una nueva forma de gobernar en donde, las modificaciones que realizó pasan a segundo término.
Buscando explicar la nueva forma de gobernar, dice que luego de iniciar con un Gobierno “anquilosado, triste, sin recursos y sin posibilidades de actuar”.
“Ahora se cuenta con una administración con posibilidades de implementar programas y proyectos en beneficio de las y los chihuahuenses”.
Demasiadas palabras para nada explicar; igualito que como le espetaban a Corral, retórica pura y de la chafa.
No explica la mandataria, la nueva forma de gobernar; suponemos que de hoy en adelante o quizá desde hace un año y días a la fecha.
Si es en adelante, debería explicar sus nuevas estrategias y si habla del primer año de gobierno, pues mucho peor, nada nuevo ha registrado, los problemas sustanciales de Chihuahua están en pleno crecimiento.


