- Periodismo, una profesión de alto riesgo en México
- Superamos a Ucrania en violencia contra comunicadores
Por José Luis BALDERRAMA
CHIHUAHUA CHIH.- El atentado contra Ciro Gómez Leyva la noche del jueves 15 de diciembre, comprueba que nuestro país, es el territorio más peligroso de América Latina para ejercer el periodismo.
El periodista narró en su programa de Radio Fórmula que personas a bordo de una motocicleta quisieron matarlo a tiros a unos 200 o 300 metros de su casa en la colonia Florida de la ciudad de México, sin embargo, pudo salvarse gracias al blindaje de la camioneta que conducía.
Organismos internacionales, como Reporteros Sin Fronteras, Artículo 19, Alianza de Medios Mx y muchos periodistas a través de las redes sociales, se solidarizaron con Ciro, al tiempo que expresaron su preocupación por la creciente violencia contra periodistas y la descarada impunidad.
Se hizo un llamado enérgico para que el gobierno mexicano investigue profundamente estos hechos y den con los responsables del ataque contra el periodista Gómez Leyva y demás casos que permanecen en el olvido total.
Alianza de Medios Mx fue tajante al exigir al gobierno del presidente López Obrador para que “cese de utilizar a periodistas y medios como parte de su retórica de promoción personal y de su administración”.
Para la Sociedad Interamericana de Prensa-SIP- México se ha convertido en el lugar más inseguro de América para ejercer el periodismo.
De 2000 a la fecha, RSF y ARTICLE 19 ha documentado 157 asesinatos de periodistas en posible relación con su labor. Del total, 145 son hombres y 12 son mujeres. De estos, 47 se registraron durante el mandato de Peña Nieto y 37 en el actual gobierno.
Y ponen a Latinoamérica como la zona más peligrosa para ejercer la libertad de prensa en el mundo, ya que acumula casi la mitad de las muertes violentas globales (el 47,4 %) de periodistas en ejercicio de su profesión.
Durante 2022, indicó, 57 periodistas han pagado con su vida su compromiso con la información, frente a los 48 asesinatos en 2021, y los 50 en 2020.
Se destaca que las peores cifras las mantiene México, donde hubo 11 periodistas muertos (sin contar los 4 trabajadores de una estación de radio asesinados en ciudad Juárez el pasado 11 de agosto) son cuatro más que en 2021 y tres más que en el mismo periodo en Ucrania, que fue el segundo lugar más mortífero del mundo para los periodistas debido a la invasión rusa.
“La lista de periodistas asesinados es espeluznante y parece alargarse inexorablemente sin que el gobierno federal, ni las autoridades locales se hagan cargo de la dimensión del problema, ni tomen decisiones valientes”, afirmó Emmanuel Colombié, director de la Oficina de Reporteros Sin Fronteras.
Unos meses antes de que Felipe Calderón tomara posesión como presidente se aprobó en la cámara de diputados la creación de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos cometidos contra Periodistas. Pero poco o nada ha servido para frenar la violencia.
México está callado y a nuestros gobernantes no parece importarle mucho. Desafortunadamente nuestro sistema de justicia está roto.
Los periodistas estamos exigiendo justicia, pues se requiere una gran decisión política para revertir el fenómeno que tiene como objetivo único y fundamental el socavar al periodismo libre, tan necesario en la construcción de una sociedad mejor informada, participativa y democrática.
Este artículo surge pues de la aportación de ideas y pensamientos de periodistas preocupados por la situación que se vive en materia de libertad de expresión en México. Hay muchas amenazas de apagar esta luz de libertad, pero en nosotros está el que no se extinga.

