Por: José Luis JÁQUEZ BALDERRAMA
CHIHUAHUA CHIH.- Es creciente la crisis en materia de la democracia en América Latina, al igual que los atentados contra el quehacer periodístico, provocado por gobernantes autoritarios y populistas.
El año 2022, fue considerado como el más violento en las últimas dos décadas para el periodismo libre en América Latina y el Caribe, con México a la cabeza.
Lo anterior de acuerdo al informe: “Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y al análisis que hicieron siete organizaciones que defienden la democracia, las libertades de prensa y expresión, como Artículo 19, la Sociedad Interamericana de Prensa y Reporteros Sin Fronteras.
En el documento se pone ante el mundo la terrible situación que se vive en Cuba, Nicaragua y Venezuela, donde se han incrementado las detenciones de periodistas y líderes opositores. Desde el poder gubernamental se fomentan campañas de difamación (vía redes sociales y medios controlados) se obstaculizan el acceso a la información y se promueve la persecución judicial y fiscal.
Las relaciones entre la dictadura de Daniel Ortega y la jerarquía de la Iglesia católica en Nicaragua atraviesan un momento peligroso. Además de la suspensión del culto, tres clérigos han sido detenidos. Se trata del obispo Rolando Álvarez y los párrocos Eugenio Rodríguez Benavides, Leonardo Guevara.
Sigue el encarcelamiento y expulsión de líderes críticos al gobierno. Y el principal periódico opositor ‘La Prensa’ se vio obligado a cerrar su edición impresa “por falta de papel”, retenido en las aduanas de manera arbitraria.
De acuerdo con RSF, cerca del 80% de los periodistas asesinados en el mundo en el 2022 fueron violentados por causas relacionadas a su profesión. Y México acumuló el 20% del total de los casos, un país que no está en guerra, pero es el más peligroso para el ejercicio del periodismo.
En el 2023 se han ejecutado 7 periodistas en México, al parecer por estar directamente vinculados con su profesión, a lo que la ONU declaró: “ Los periodistas necesitan protección, no ataques”.
En materia democrática, se afirma que está en grave crisis. Sucede que no llegan los mejores hombres y mujeres de la sociedad al gobierno, pues se “apuesta” a que se vote por el mismo gobernante o por el menos malo de los candidatos.
En estudios de IDEA Internacional, el Instituto V-Dem de la Universidad de Gotemburgo y The Economist., se señala que la calidad democrática en América Latina, retrocedió por séptimo año consecutivo y el 45 % de la población vive bajo un régimen híbrido o autoritario.
En julio del 2023, se publicó la encuesta de Latinobarómetro, donde se revela que América Latina atraviesa por un proceso de “recesión democrática”. La democracia es más vulnerable por los populismos y regímenes dictatoriales, donde se atropellan derechos y libertades
El 48 % de la población apoya la democracia; los jóvenes (43 %) son los menos comprometidos. Y la insatisfacción de la población con los resultados de la democracia alcanza el 69 %.
Ante esta “terrible” situación, es prioritario velar por una democracia sólida, con el respaldo de un frente civil (el quinto poder ciudadano) una defensa real de las instituciones y de la libertad de expresión. Esta fórmula no falla contra la autocracia.

