Por Carlos JARAMILLO VELA
CHIHUAHUA CHIH.- Al parecer la narrativa nacionalista y soberana que tanto gusta de utilizar en su discurso la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, la está confrontando con su homólogo estadounidense, el presidente Donald Trump.
Al no resistir la tentación de utilizar el anuncio del Proyecto Portero, de la DEA, para abundar en su discurso populista cargado de una falsa concepción sobre la soberanía e independencia nacional, Sheinbaum descalificó lo dicho por la DEA y aclaró que no existe ningún acuerdo en entre México y Estados Unidos en relación a ese Proyecto.
Ella trata de confundir a sus oyentes al atribuir un carácter invasivo a lo que sólo es una intención de colaboración estadounidense hacia México, aunque dicha colaboración implique la presencia de agentes extranjeros en nuestro territorio.
Lo cierto es que actualmente existe un grupo de agentes mexicanos que están recibiendo capacitación en Estados Unidos (Texas) para mejorar sus destrezas y estrategias en el combate al narcotráfico.
Este adiestramiento está relacionado específicamente con el Proyecto Portero. La presidenta cometió un error al hablar con estridencia del asunto, pues dentro del marco de colaboración que actualmente tiene su administración con el Gobierno del presidente Donald Trump es previsible que tarde o temprano dicho Proyecto sea la próxima estrategia conjunta que formalizarán ambos gobiernos, con el propósito común de combatir a las organizaciones delictivas.
Son desafortunadas las declaraciones de la presidenta mexicana, porque las hace en un momento en el que a pesar de que ella no esté muy de acuerdo, su gobierno está colaborando con el vecino del norte en acciones de combate al narcotráfico.
Durante el presente año el gobierno mexicano, presionado por el estadounidense, ha detenido a cientos de narcotraficantes, destruido decenas de laboratorios y decomisado importantes cargamentos de cocaína y fentanilo, además de haber enviado a poco más de medio centenar de operadores y altos mandos de los cárteles. Acciones como éstas nunca se vieron en el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Es contradictoria la aparente oposición que Sheinbaum muestra hacia los esfuerzos estadounidenses en materia de seguridad. Esta extraña postura de la mandataria nos remonta a la ruptura de relaciones con la DEA y demás corporaciones de seguridad estadounidenses que caracterizó al gobierno de López Obrador.De hecho, nunca como en el sexenio anterior y el actual había estado tan tensa la relación entre ambos países en el rubro de seguridad, esto se debió a la expulsión de agentes de la DEA y el endurecimiento de restricciones legales, que durante su mandato ordenó López Obrador.
Sheinbaum, en lo que parece ser la continuidad de una política de aversión hacia la ayuda externa, ha empleado en reiteradas ocasiones la narrativa de la “soberanía y no subordinación” como argumento para justificar su rechazo a la presencia en México de agentes estadounidenses con fines de colaboración en materia de seguridad.
La inseguridad derivada de la operación de agrupaciones delictivas ha crecido considerablemente en México durante los últimos siete años, causando un perjudicial impacto económico y social, e incluso amenazando las estructuras e instituciones políticas mismas que ya han sido alcanzadas por las ilícitas acciones de estos grupos.
Para recuperar el orden, la seguridad y la tranquilidad nuestro país necesita de la colaboración y cooperación que nos están ofreciendo nuestros vecinos norteamericanos. México requiere restablecer la relación de colaboración conjunta, ayuda y confianza con Estados Unidos. Durante los gobiernos anteriores al los de Morena era constante la presencia y colaboración de agentes de la DEA en México, y la actividad delincuencial y el índice de homicidios jamás alcanzaron los niveles registrados en las administraciones morenistas.
Por todo ello, resulta extraño e incongruente que Sheinbaumrechace la colaboración y presencia de agentes estadounidenses en nuestro territorio. ¿Por qué insiste en repetir las malas prácticas y erróneas decisiones de su mentor político e inmediato antecesor?, ¿Cuál es el temor que la lleva a rehusar la ayuda de EE.UU. en tareas de inteligencia, investigación y combate a la criminalidad?, ¿Acaso no se percata que si Estados Unidos colabora de manera directa con México en el combate a la criminalidad,nos veremos enormemente beneficiados la inmensa mayoría de los mexicanos?, ¿Por qué se opone?,¿Trata de ocultar algo para favorecer a alguien?.
Miembro de la Asociación de Editorialistas de Chihuahua, A.C.

