Por Luis SILVA GARCÍA
Texto íntegro de la entrevista realizada al maestro José Fuentes Mares, que fue publicada el 9 de abril de 1986 en en el periódico Novedades de la ciudad de Chihuahua, así como una versión casi idéntica en el periódico La Jornada de la Ciudad de México. Don José falleció el día anterior, 8 de abril.
Nota original del autor: Tuve la fortuna de conversar con el maestro una mañana del mes de marzo pasado (1986). El fruto es la siguiente entrevista que estaba redactada y programada para su publicación. Al conocer la noticia de su fallecimiento, será este pues, un mínimo homenaje a su vida y su obra.
CD. JUÁREZ CHIH.- Con 67 años de edad y una vida forjada y disfrutada a plena intensidad, el destacado escritor, pensador e historiador chihuahuense José Fuentes Mares habla y habla, ejerce una de las virtudes con que le ha dotado la naturaleza: la expresión oral. Y escucharle es un placer.
Habla de economía, dice que la moratoria de la deuda externa es inevitable; habla de política, analiza el próximo proceso electoral, su relación con la crisis y se refiere a los partidos; habla de historia, explica por qué Chihuahua tiene vocación democrática y es una tierra que nunca ha sido conquistada.
Habla y habla, con sencillez y parsimonia, entre el humo de aromático tabaco fuerte y entre la tos que este mismo vicio le produce: “me lo prohibieron estrictamente, pero anda, ¿tú crees que a mi edad voy a dejar lo que me gusta?”.
Otra de sus grandes virtudes, la escritura, afortunadamente nos ha legado en un cúmulo de obras –más de 35- que a lo largo de decenios Fuentes Mares ha publicado y que hasta en los últimos años han invadido el mercado librero.
La plática con el maestro es un privilegio porque, cuando habla, da lo que su admirable persona ha cultivado y acumulado en toda una vida dedicada al estudio, y para sus declaraciones no es necesaria una entrevista formal ni una conferencia, basta con un encuentro en lo intimo de su hogar, junto a las obras pictóricas que grandes maestros le han obsequiado “porque yo nunca hubiera podido pagarme un retrato de estos”.
Es José Fuentes Mares en bata de casa y en pantuflas –“no estoy para fotos”-, semirecostado en un sillón con una pila de libros al lado. En medio de la alfombrada y acogedora oficina reposa como un instrumento sagrado, la máquina de escribir. Aquí, en su ambiente y en su casa el maestro nos habla.
Con autoridad y sabiduría establece: “los que hemos recorrido nuestra vida escudriñando el pasado tenemos algunas facultades para asomarnos al futuro, porque entre el pasado y el futuro existe un sistema de vasos comunicantes”.
Será por esto que Fuentes Mares, desde antes que el fenómeno fuera muy claro, se refirió al sistema político mexicano como un negocio, en el que “el Presidente de la República, por ejemplo, actúa en funciones del consejo de administración de un negocio”, según se refiere en su obra ‘La Revolución Mexicana` editada en 1972.
El historiador fue también el primero en catalogar a los empresarios como un sector del Partido Revolucionario Institucional, mucho antes de que la gente del PRI así lo comprendiera.
Estas previsiones las explica con facilidad: “Los que nos asomamos al pasado no adivinamos, pero vislumbramos las posibilidades de los acontecimientos por venir, porque la vida como la historia es redonda y siempre te mueves dentro de un conjunto de posibilidades que desaparecen y vuelven a aparecer y que siempre generan tales o cuales resultados”.
Según su teoría, dentro de las posibilidades limitadas tiene que haber recurrencias necesarias, ya que las condiciones sociales, políticas y económicas se repiten o por lo menos se reproducen con cierta semejanza.
Una vez establecido esto, el escritor se acomoda y enciende otro cigarrillo, está listo para el ataque.
Espera, desde el rincón del mismo sillón, alguna cuestión como para crecerse al castigo.
-¿Cuáles son los factores que se repiten hoy en día?
– El mas obvio es la situación económica de México respecto al exterior.
Recuerda con precisión –cualidad y hábito necesario del historiador– que al instaurarse el gobierno de Benito Juárez en diciembre de 1860 el país estaba desquiciado económicamente, no por los motivos actuales, pero el resultado era el mismo: El país no podía pagar su deuda externa.
– Entonces no se nos caía el petróleo a menos de 15 dólares el barril, pero en marzo de 1861 el secretario de Hacienda, Guillermo Prieto, gira una circular a los gobernadores de los estados diciéndoles que el déficit mensual del gobierno federal es de 400 mil pesos, que entonces era todo el dinero del mundo.
– Era obvio que no había con qué pagar los 82 millones 315 mil pesos que se debían a Gran Bretaña, España y Francia y por eso el presidente Juárez, en su decreto del 17 de julio de 1861, tuvo que acudir a la moratoria y provocó la intervención armada de las tres potencias marítimas.
El historiador, como experto de la segunda mitad del siglo pasado, se refiere entonces al desarrollo de las acciones bélicas en contra de México y aclara que no se pueden llevar las similitudes muy lejos porque una moratoria hoy en día no provocaría la guerra, pero si existen factores recurrentes. “Finalmente los franceses se retiraron y después de eso México pagó”, remata Fuentes Mares.
Juzga que la moratoria tendrá que ser la solución final, si es que los banqueros no acceden a la anulación de intereses que permita al gobierno mexicano reanudar el servicio de pagos.
“En cualquiera de los casos, ya el Presidente ha advertido que no podemos pagar sino en determinadas condiciones y ha señalado que los países y bancos prestadores son corresponsables de la deuda, es decir, como Juárez, De la Madrid negocia, pero si las negociaciones no funcionan podrá recurrir a la moratoria después de los esfuerzos que ha hecho para entenderse con los acreedores”.
Como un alto a la retahíla de conceptos, el maestro se levanta y sale momentáneamente de la habitación, donde nos deja escudriñando las pinturas de González Camarena y Eugenio Flores, entre otros, al igual que las caricaturas de Freyre y Peralta hicieron con motivo de la personalidad del escritor chihuahuense.
Regresa y se acomoda frente a la pequeña grabadora para referirse a un tema previamente convenido: la política, las próximas elecciones.
– La gente está cada día acercándose más al límite de su resistencia para soportar la carga de la crisis, es clarísimo. Lo que asombra en realidad es la capacidad de la gente para resistir la carga -dice, al tiempo que se alisa el largo bigote con sus características curvas pronunciadas hacia arriba.
Advierte de inmediato que un fraude electoral en Chihuahua sería peligroso, “por lo menos nos aproximaría demasiado a rompimientos violentos”.
La afirmación tiene su sentido y la avala: “aquí la gente ha adquirido costumbres democráticas en un lapso muy breve, porque el chihuahuense es un pueblo muy democrático y lo fue desde su fundación sobre la base de cabildos, cuando eran los mismos vecinos los que gobernaban. El bipartidismo nunca existió aquí porque los chihuahuenses tienen una tradición muy democrática”.
– Nuestros abuelos españoles tenían un espíritu de notarios públicos, cada uno tenia que levantar actas del número de votos, agrega el chispazo anecdótico.
Ahonda luego al explicar el comportamiento democrático de los chihuahuenses que los hace diferentes a los pobladores de otras regiones del país: “La colonización hacia el norte se dio en forma de Y, pero en medio quedó este corredor central al que le hicieron asco y así Chihuahua nació aislada de las grandes corrientes colonizadoras del siglo XVII.
– Sólo ello explica cosas graciosas como la de que aquí se estaba haciendo fiesta por la coronación de uno de los reyes de España cuando al pobre infeliz ya estaba sepultado; estalla en carcajada.
Apasionado quizá igual para escribir que para hablar, José Fuentes Mares se exalta, ríe, grita y disfruta de su sabiduría a más no poder. Y disfruta, por qué no, también de comunicarla, de saberse importante y consultado; por eso da sus opiniones con conocimiento de causa.
–En las próximas elecciones, creo yo, se darán tres factores determinantes para los resultados a favor del PRI o del PAN.
- El comportamiento de la economía durante este primer semestre de 1986, que por lo que veo será bastante malo y al fin de cuentas acarreará votos para Acción Nacional.
- La irritación de los chihuahuenses contra el centralismo y contra la ciudad de México como centro supremo de decisiones, que ha llegado a un límite de saturación peligroso y también favorece a la oposición.
- El abstencionismo, que puede resultar más definitorio incluso que los factores anteriores, pues los dos grandes partidos cuentan con un nivel de “votos cautivos”, pero si el abstencionismo crece estos votos cautivos serán más importantes y si decrece poco importarán.
Fuentes Mares sostiene que con niveles de abstencionismo elevados “los votos cautivos se multiplicarán como los bíblicos peces” y así es como el PRI puede ganar terreno, porque tradicionalmente ha contado con más votos cautivos, es decir, al PRI pudiera favorecerle un abstencionismo elevado.
–¿Por qué este fenómeno democrático se da en Chihuahua primero que en otras partes del país?
Interrogamos de nuevo al maestro, que ahora toma su tiempo, como ordenando miles de ideas y datos que han pasado de su mente a sus manos, hasta plasmarse en sus obras.
–Porque el aislamiento y la soledad siempre se traducen en solidaridad, contesta.
Explica que la geografía, las tribus belicosas, la falta de agua y el tardío descubrimiento del oro –cebo del hombre occidental–hacen de esta región un mundo clausurado, donde el autogobierno fue un hecho.
Así, no hay diferencia entre los colonos ingleses u holandeses que se establecen en las trece colonias norteamericanas y los colonos españoles que se establecen en la Nueva Vizcaya, “son tan democráticos unos como los otros”.
–Agrégale a esto que en el siglo XIX la vida chihuahuense fue muy dura. Desde 1830 a 1880 la ocupación más importante fue la guerra, pero no entre los mismos como en otras partes del país donde se peleaban por las ideas centralismo – federalismo, religión – fueros o constitución – reforma, no, aquí lo único que les interesaba a nuestros abuelos era salir vivos de los encuentros con los salvajes.
El pensador chihuahuense concluye que este tipo de guerra “de la defensa social” deja una gama abierta al desarrollo de la propia personalidad, al merito, al arrojo, a la valentía y a la capacidad de resistencia. Todo eso es un fondo enormemente libertario y democratizador que va a marcar al pueblo chihuahuense.
Nadie se ha preguntado por qué en Chihuahua no hay Guerra de Reforma;escudriña al interior de su propia mente y con firmeza firmeza explica: Porque en Chihuahua no había Partido Conservador, no había mas que liberales y a la hora que un señor Arriaga se quiso levantar, Esteban Coronado lo mandó preso y se acabó el cuento.
El licenciado y doctor en Filosofía, así como licenciado en Derecho, recuerda que el problema entre liberales y conservadores en toda la República recrudeció con el decreto de ex comunión de la iglesia Católica contra todos los que juraban la Constitución de 1857. Esto provocó un problema de conciencia para millones de mexicanos.
– En Chihuahua no se dio eso porque los que juraban iban a misa y hacían las dos cosas con perfecta naturalidad. El chihuahuense es un ser laico, por eso a mi me mata la risa cuando se habla de la influencia del clero en las posiciones políticas actuales. Eso jamás se dará, el chihuahuense podrá ir a misa y hacer todos los viernes primeros, pero es un ser laico con un estilo de religiosidad bien diferente al del resto de los mexicanos.
Fuentes Mares remonta luego hasta su infancia.
– Cuando yo era niño, mientras en otras partes del país les cortaban las orejas a los misioneros protestantes, en Chihuahua teníamos iglesias protestantes en todos lados y en la escuela yo tenia compañeros que eran protestantes y hoy en día las cosas son igual.
– Entonces, hay muchos elementos de tipo histórico que te configuran una sociedad `sui generis’ que no es exactamente una sociedad al estilo tradicional mexicano.
Las explicaciones han sido abundantes, la platica sabrosa que rápido dio paso al monólogo del maestro que toma la historia, la trae, la lleva, la seduce, departe con ella y la explica, como en sus obras literarias.
Pero la historia como la vida es redonda y tal vez por ello regresa otra vez el tema político actual: “¿Cómo puede reaccionar esta sociedad el primer domingo de julio? Pues esa es la gran pregunta. Naturalmente no tengo respuesta, lo único que quiero es sencillamente ver qué actitud va a adoptar esta sociedad”.
– Ahora, debo aclarar que este país es muy chistoso porque se cumple aquello de que el que hace la ley, hace la trampa, y así, si analizamos las reformas a la ley electoral, se ven razonables, no tienen nada de malo, pero quién sabe en la práctica cómo puedan resultar.
– Como quiera –continúa– Chihuahua estará en la mira de mucha gente en el exterior y eso a mi me parece muy bien, porque la cultura cívica que ha demostrado el pueblo de Chihuahua en las elecciones de 1983 y 1985 es admirable. En ambos procesos no hubo escandalo ni violencia, parecía que estábamos en Suiza, hubo el orden y organización que se dio la propia ciudadanía, la gente se manejaba sola, nadie tenia que decirle nada.
– La excepción fue el distrito séptimo pero no llevaría muy lejos un análisis de este caso y mejor aquí le dejamos…
José Fuentes Mares se levanta y sale caminando al jardín. Lo cruza y llega por la parte de atrás de la casa hasta el estudio que construyera en 1957 y donde han quedado largas jornadas de trabajo.
Ahí esta el mural que su amigo Alberto Carlos pintara en la misma época y que parece haber sido realizado ayer, “es que utilizó una técnica rara basada en pintura para automóvil y aparte la pared fue preparada previamente”, explica.
Desde el centro del pequeño salón contempla con orgullo las paredes tapizadas por cientos de libros –hasta el baño se ha convertido en librero– , ahí están primeras ediciones de obras invaluables del siglo pasado y en el lugar de honor, por supuesto, todas las obras del maestro.
–Este es mi patrimonio, ante la imposibilidad de poder amasar una fortuna en dinero, me dio por amasarla en libros y para mi vale mucho más.
Dice así y ahora piensa profundamente.
En el horizonte está el `Intavagario’, su obra autobiográfica ya terminada y a punto de entrar a prensa.
Texto recuperado gracias a la colaboración del Archivo Histórico Universitario de la Biblioteca Central de la Universidad Autónoma de Chihuahua.

