Por Luis SILVA GARCÍA
CD. JUÁREZ CHIH.- “Esto ya esta muy revuelto, y eso me confunde, porque ya no se si salir a protestar por verdaderas causas sociales, o quedarme sentado en casa, viendo como todo hoy en día, esta manipulado”. Soy el Padre Guerrero y esta es mi humilde opinión. (Teología Latinoamericana- Volviendo al Evangelio; Facebook).
Esta reflexión de un sacerdote católico en una pagina de Facebook –que es reconocida en general tanto por critica como por bien fundada–, nos invita a razonar sobre los sucesos que han llevado a mucha gente a manifestar sus protestas contra la inseguridad, especialmente desde el asesinato del alcalde de Uruapan Carlos Manzo, el del sombrero, pero que se han hecho extensivas y más impulsivas por la creciente inseguridad en todo el país, por la corrupción y por las injusticia.
En las marchas del 15 de noviembre vimos jóvenes aventados de la llamada Generación Z, pero también mucha gente mayor, banderas de la Virgen de Guadalupe (como la de Hidalgo) y del Ejército Trigarante (como la de Allende), que ahora han sido tomadas por grupos que quieren revivir añejas normas y hasta el imperio; y se vio mucha gente de clase media alta y surgieron convocatorias partidistas regionales.
En suma, variadito y si, marcadamente con corrientes contra el actual gobierno morenista, y aunque los tintes, sectas, ideologías, partidos y demás getthos posibles, tienen siempre sus asegunes y riesgos, tampoco hay que olvidar que el gobierno es gobierno y la ciudadanía es ciudadanía, es decir, si los gobernados, sean del color que sean y sea por el motivo que sea, no exigen a sus gobernantes, pues entonces ¿quién les va a supervisar la tarea encomendada?
Los datos de cualquier sistema nos indican que si un gobierno no rinde cuentas, lo mas seguro es que se va echar en la hamaca y va a abrir la caja registradora para que suenen los dineros a su favor y a favor de sus familiares y allegados, y a favor de aquellos con los que tiene compromisos, a los que les debe el apoyo que un día le dieron para poder llegar al poder.
Podemos no compartir con el que marcha al lado muchas cosas, pero primero debemos pensar en lo que compartimos y seguramente ello nos va a llevar a encontrar una causa para marchar juntos, pues desgraciadamente el desgaste de nuestro sistema es tal que solamente algunos cuantos, muy, pero muy privilegiados, tal vez no sufren alguna carencia en esta nación.
No hay marchas puras, no hay protestas puras, no hay partidos puros, no hay ideologías puras, no hay sociedades puras, en cuanto que no hay ciudadanos puros porque no hay seres humanos puros; todos somos perfectibles y tenemos algo que aprender absolutamente en todos los instantes de nuestra vida.
Pero si hay gobiernos responsables de una tarea que todo el pueblo les ha encomendado y para la que deben trabajar; entonces deberíamos enfocarnos en la exigencia de un buen gobierno cuando hablamos de que estamos hartos de malos gobiernos; y vaya que en México tenemos mucha tela de donde cortar en toda la historia, pasado, presente y deseamos que no más en el futuro.
La realidad es que nos tienen bombardeados de información confusa y difusa,para que nuestra visión sea obtusa; pero no se trata de exacerbar odios y de quitar a un gobierno porque no nos place el color;esas de los partidos son victorias pírricas; se trata simplemente de que, quién esté en el encargo –temporal, por cierto–, cumpla con su tarea por el bien de todos, sea del color o religión o género que sea. Es todo.
Si así fuese en los gobiernos, a nivel federal, estatal y municipal, o en los diversos poderes, a través de los trienios, sexenios y decenios, pues a estas alturas otro gallo nos cantaría, porque tendríamos mejores índices de desarrollo, educación, salud, economía, seguridad, paz y vida, como los tienen otros países.
Pero no, ahí andamos agarrados de la greña por aversiones que hemos acumulado en nuestro pensamiento desde tierna edad: que porque este es de otra religión, o porque pide libertad de genero, o porque su piel es diferente, o porque es gordo o flaco, o calvo o greñudo, o rojo o azul; y pues así de rencorosos no vamos a ser capaces de unir fuerza en la diversidad, así nos estemos muriendo de hambre, uno al lado del otro. Estamos muy enfermos y nos vamos a ir hasta la tumba con nuestro orgullo buen puesto.
Un día revisaba números con un encargado de una campaña para elección a gobernador y le hice ver que con los votos asegurados no se ganaba la elección; había que hacer una alianza con uno de los rivales, al ser tres contendientes, para asegurar el triunfo; pero el encargado, dirigente partidista, afirmó que con el enemigo “ni al baño iban juntos”. Pues se quedaron en su posición aferrada y perdieron la elección.
En aquellos tiempos mi propuesta era porque me pidieron ayuda para ganar la elección; a mi no me importaban partidos ni ideologías, era un dato de números, de suma de votos, de poder ganar; ya con el triunfo, se podría trabajar en otros aspectos; pero no se llegó por esas posiciones enconadas que confunden la visión de los objetivos y metas.
La confusión es muy grande y no es gratuita, entre más estemos confundidos y enfrentados, más fácilmente seguirán sacando la gran tajada quienes ostentan el poder, así nos desgarremos las vestiduras y luchemos férreamente contra el que tenemos al lado y que pensamos que es el enemigo solo porque trae calzado diferente, o porque no ve la show que está de moda en la TV, o porque disfruta de una corrida de toros y no del futbol, o porque porta un sombrero regional. Andamos pero muy bien entretenidos.
Entonces, ya sea por lo que vemos que sucede o por lo que nos sucede a nosotros mismos, estamos dándonos cuenta de la gravedad de la situación en nuestra sociedad, y decimos ¿pero, qué puedo hacer?
El cuestionamiento es elemental y por tanto las propuestas deben ser elementales; y para ello hurgamos en los postulados de pensadores en la historia, desde la Antigua Grecia hasta la Fenomenología, y se traza un camino sencillo:
- Cimentarse en la capacidad de razonamiento.
- Informarse lo más objetivamente posible.
- Crecer en educación; desarrollar ideas y postulados.
- Actuar en tu entorno.
Es decir: Ponerse a reflexionar, a tomar conciencia de la realidad que se vive con base en información seria; distinguir lo que son mentiras con propósitos de confusión y hacer a un lado la desinformación; bajarle a las fobias y subirle a las filias.
Si entendemos, aprendemos y comprendemos, aunque sea un poquito, seguramente algo se nos va a ocurrir para aportar a la comunidad y avanzar hacia una sociedad mejor; con nuestro granito de arena basta y sobra, cuando aportamos por el bien común. Esa es la tarea hoy en México.

