Por José Luis JÁQUEZ BALDERRAMA
CHIHUAHUA CHIH.- El gobierno mexicano asegura que está atendiendo la crisis de las personas desaparecidas, mientras que un comité de la ONU puntualiza que el caso de los desaparecidos en México debe considerarse como crímenes de lesa humanidad y constituye una “emergencia nacional forense”.
El pasado 2 de abril, el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU elevó el tema de nuestro país a la Asamblea General del organismo, al afirmar que las desapariciones son “generalizadas y sistemáticas”. Un problema que fue ignorado de 2006 a 2024.
Dicha medida es la más drástica que la ONU toma contra un estado miembro, lo que ya provocó un conflicto político de talla internacional.
Cabe resaltar, que desde 1952 se han registrado 394 mil 645 personas desaparecidas, de las cuales 132.534 permanecen sin localizar al 19 de febrero del presente año. Y es lamentable que el gobierno federal y los gobiernos de los estados ( emanados de diferentes partidos) solamente llevan el “número de los desaparecidos” y es notable la ausencia de programas que nos lleven a localizar a las víctimas.
Los informes oficiales, indican que el 53% de esas personas no localizadas tiene entre 15 y 35 años de edad, y la mayoría (un 74%) son hombres.
La organización Data Cívica, que sigue de cerca el proceso de creación del registro de personas desaparecidas y el mapeo de fosas clandestinas en todo el país, criticó la falta de explicaciones del Gobierno respecto a la metodología que ha empleado en el conteo.
Más allá de la violencia, las cifras de fosas y cuerpos ilustran uno de los principales problemas del país, la crisis en materia forense de las fiscalías y los servicios periciales. No hay avances.
Las denuncias por hacinamiento y tratamiento inadecuado dibujaban una situación que ha llegado a picos de “irrealidad”, tal fue el caso, por ejemplo, de los tráileres cargados de cuerpos, medio abandonados en un municipio de la periferia de Guadalajara a finales de 2018. El instituto de ciencias forenses del Estado no daba abasto y los camiones se convirtieron en fiambreras portátiles. Solo las denuncias de los vecinos y la prensa forzaron a la fiscalía a analizar marchas forzadas y tratar de identificar los cadáveres.
La desaparición de personas en México constituye una “tragedia humanitaria” y una “emergencia nacional forense”, aseveró la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés). En este rubro los retos del gobierno son enormes, ya que el riesgo de ser víctima de desaparición en México es actual.
Por ello, la ONU señaló que, como parte de la garantía del derecho a la justicia, es indispensable que el Estado mexicano asuma su responsabilidad de realizar búsquedas exhaustivas de las personas desaparecidas y asegurar reparaciones integrales y adecuadas para las víctimas de estas graves violaciones. ¿Y usted qué opina?…


