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La esencia del buen periodista

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Por José Luis JÁQUEZ BALDERRAMA

CHIHUAHUA CHIH.- Hay muchos conceptos sobre el periodista y su impacto en la sociedad, pero sin lugar a dudas la que más llama la atención, es aquella idea que señala que el periodista es un artista de su medio.

Es un artista porque logra hacer arte con la palabra, es decir de la nada crea belleza en sus textos noticiosos. Es artista, porque se convierte en figura ante la sociedad, sobre todo cuando cumple con su responsabilidad. Es un artista cuyo eco está en todos lados.

Aquí otras definiciones que habrán de ampliar la opinión que se tiene del periodista y del periodismo.

Juan José Millas, en su artículo:“La Maleta y el Folio” publicados en El País puntualiza: “El arte de rellenar un folio en blanco como el de hacer una maleta debería ser dominado por todos. Camisas y blusas a un lado, pantalones a otros, elementos de aseo, calcetines, verbos, pronombres, artículos, preposiciones… Todo tiene un orden y un estilo. Todos estamos en la posibilidad de hacer una maleta, pero la realidad es que no todos dominamos el arte de escribir”.

Cada profesión tiene sus herramientas. Los escritores y los periodistas tienen la palabra como herramienta. Los primeros, para contar; los segundos, para informar. El primero desde la mesura y el segundo desde la inmediatez.

El periodista es un especialista de la palabra propia y ajustada Para otros, como José Acosta, el periodista efectivamente, es un artista en su medio, pero por encima de todo es el que sabe ver las cosas con claridad y describirlas con sencillez, como asegura Arthur Brishane.

Cuando hojeamos un diario, paseamos por las plataformas digitales informativas, oímos la radio o vemos la televisión algunas y no todas las noticias captan nuestra atención. ¿Por qué nos enganchan unas y no otras? Algunas veces por el tema, otras por el enfoque, el orden del discurso o sencillamente por la presentación. Por lo tanto, “el arte de escribir un buen relato, sin apelativos, requiere algo tan sencillo y difícil de alcanzar como es el dominio del lenguaje y el buen criterio, juicio, capacidad lógica y sensibilidad” que según, María Pilar Diezhandino, son propios del periodista.

Llegados a este punto, tenemos que plantearnos cuáles son las características del buen periodista. El dominio del lenguaje para algunos autores es esencial, al que se suma el estilo y su cuidado.

Diezhandino aporta “que al buen periodista le caracteriza su capacidad de saber extraer grandes relatos de asuntos cotidianos, de temas olvidados, de aspectos aparentemente marginales, de tendencias sociales o grupales, de estas situaciones cuyo sagaz informador es capaz de percibir… la vida cotidiana que permanece oculta porque no late a golpe de la actualidad. Que no tiene un hoy ni un ayer”

Sin lugar a dudas el periodista debe descubrir noticias en cualquier momento de la vida. Un camión de basura que a altas horas de la noche hace su recorrido tiene su historia y también su noticia. El señor que vende la lotería también tiene su historia. Es la capacidad de la curiosidad a la que insta dicha autora tan frecuente en los niños y tan mermada en los “adultos”. El periodista, si conserva esta cualidad de la niñez, le costará menos detectar lo noticioso.

Un periodista debe serlo todo, menos sujeto pasivo, porque la actividad y el interés por todo aquel que le rodea forman parte de su esencia. ¿y usted qué opina?