AGENCIAS
EU.- La nueva Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026 del gobierno de Estados Unidos plantea condicionar la asistencia antidrogas a México a resultados concretos contra los cárteles, entre ellos arrestar, procesar y extraditar a líderes de organizaciones designadas como terroristas extranjeras, así como desmantelar laboratorios de drogas sintéticas.
El planteamiento aparece en la página 151, dentro del Apéndice D, “2026 Counternarcotic Border Strategies”, en el capítulo dedicado a la estrategia antidrogas para la frontera suroeste de Estados Unidos. Ahí, Washington señala que buscará una cooperación “robusta, sostenida y medible” del gobierno mexicano para combatir a organizaciones criminales transnacionales y grupos designados como terroristas que operan en su territorio.
“This assistance will be conditioned on tangible results”, dice el documento. Es decir, que esa asistencia estará condicionada a “resultados tangibles”, entre ellos tomar medidas para arrestar, procesar y extraditar a líderes de esas organizaciones, además de desmantelar laboratorios de drogas sintéticas.
El apoyo mencionado incluye capacitación para autoridades mexicanas de seguridad y justicia, intercambio de inteligencia, seguridad fronteriza y respaldo a operaciones conjuntas. Por ello, la estrategia no habla de condicionar toda la ayuda bilateral de Estados Unidos a México, sino la cooperación antidrogas y de seguridad.
Desde el inicio, la Casa Blanca presenta la estrategia como una ofensiva de seguridad nacional. Trump señala que designó a cárteles como organizaciones terroristas extranjeras y al fentanilo ilícito y sus precursores como armas de destrucción masiva, mientras que el plan plantea usar “todo el peso” del gobierno estadounidense contra esas redes, incluidos procesos penales por apoyo material al terrorismo, sanciones financieras, combate al tráfico de armas, desmantelamiento de redes en línea y recompensas para llevar a líderes criminales ante la justicia.

