CÉSAR Jáuregui Moreno celebró sus 60 años con un evento que rebasó el simple festejo personal y terminó por convertirse en una demostración de fuerza política rumbo a la sucesión municipal de Chihuahua.
Más de mil asistentes respondieron a la convocatoria del exfiscal, en una reunión que dejó claro que su aspiración por la candidatura del PAN a la alcaldía de la capital está en marcha.
La convocatoria fue, sin duda, el principal mensaje de la jornada. Jáuregui volvió a mostrar esa cercanía que ha cultivado durante décadas en la vida pública, primero como legislador, después como secretario de Ayuntamiento en Ciudad Juárez, Delicias y Chihuahua, más tarde como secretario general de Gobierno y recientemente como fiscal general del Estado. Trayectoria política le sobra y pocos pueden discutirlo.
Al encuentro acudieron empresarios, académicos, funcionarios estatales y municipales, además de numerosos militantes panistas que hoy ven en Jáuregui una opción competitiva para el 2027.
Fue el cumpleaños más concurrido del político albiazul, pero también el punto de partida de una etapa distinta: a partir de ahora cada movimiento será leído en clave electoral y, como ocurre siempre en política, comenzarán también los inevitables jaloneos y las zancadillas.
Por lo pronto, el arranque luce sólido para uno de los panistas de mayor experiencia y lealtad al partido. Sin embargo, la competencia apenas comienza.
Terminado el Mundial de Futbol y disipado el ambiente festivo, Acción Nacional tendrá que definir el método y las reglas para elegir a quien defenderá la alcaldía capitalina. Hay varios perfiles con posibilidades, pero la candidatura solamente tendrá un dueño.
QUIEN también aprovechó el fin de semana para fortalecer su presencia fue el alcalde Marco Bonilla, al participar en el Día de las Buenas Acciones organizado por la Fundación CIDEM en el municipio de Maguarichi.
El evento reunió a cientos de habitantes de la región serrana y puso en el reflector el trabajo social que esa organización ha desarrollado durante años.
La Fundación CIDEM presume haber beneficiado a más de cinco mil personas en comunidades de la Sierra Tarahumara, demostrando que la sociedad organizada puede complementar el trabajo gubernamental en zonas de alta vulnerabilidad.
Marco Bonilla reconoció públicamente esa labor y respaldó las acciones impulsadas desde la iniciativa ciudadana.
Pero en política pocas apariciones son casuales. El alcalde entiende perfectamente que acompañar este tipo de causas también fortalece su imagen pública y consolida vínculos con sectores sociales de gran reconocimiento comunitario. La rentabilidad política de las buenas acciones suele reflejarse más temprano que tarde.
EL DIRIGENTE estatal del PRI y diputado federal, Álex Domínguez, lanzó un llamado al Gobierno Federal para investigar las denuncias sobre presuntas extorsiones en un retén instalado por la Fiscalía General de la República sobre la carretera Chihuahua-Ciudad Juárez. Se trata de un tema que desde hace tiempo genera inconformidad entre viajeros y transportistas.
Resulta llamativo que, pese a la existencia de un filtro permanente integrado por Ejército, Guardia Nacional, Policía Estatal e Instituto Nacional de Migración, kilómetros más adelante opere otro punto de revisión de la FGR donde, según denuncias ciudadanas, se estarían cometiendo abusos.
Los reportes hablan de cobros superiores a 500 dólares para vehículos con placas estadounidenses y de más de 10 mil pesos para algunos transportistas.
Domínguez exigió la intervención inmediata del Gobierno Federal y del Órgano Interno de Control de la delegación de la FGR para esclarecer los hechos y sancionar, en su caso, a los responsables.
Si las denuncias son ciertas, no sólo se trata de un problema de corrupción, sino de un golpe a la confianza ciudadana y a la imagen de una de las principales rutas carreteras del estado.

