Por José Luis JÁQUEZ BALDERRAMA
CHIUAHUA CHIH.- “Aquí no volverá a haber elecciones”, es el contundente anuncio de Daniel Ortega , lo que significa el desmantelamiento democrático en Nicaragua y un paso a la dictadura.
Jamás, jamás, jamás”, expresó al referirse a cualquier elección futura.
Ante ello, Costa Rica, EE.UU., Panamá -que retiró su embajador-, Guatemala, República Dominicana, Chile, Bolivia, Brasil, Perú y Uruguay; así como la Unión Europea; el secretario general de la OEA, Alberto Ramdin, y el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, han expresado su preocupación y rechazo a las recientes declaraciones de Ortega durante el acto por el 47º aniversario de la Revolución Sandinista el pasado domingo en Managua. México no se pronunció.
Según el dictador nicaragüense, de 80 años de edad, no permitirá nuevos comicios ( programados por ley para el 2027) para que la oposición intente “atrapar el gobierno y atrapar el poder”. La oposición real no existe, algo similar a lo que ocurre en Venezuela.
Al tiempo que modificaron la constitución para que Rosario Murillo, esposa de Ortega, de primera dama, pasará a la vicepresidenta y ahora “copresidenta”, lo cual refuerza el control de la pareja sobre las instituciones del Estado.
El “líder sandinista” ganó las últimas presidenciales de 2021 ( aunque Coordinó una Junta de Gobierno de 1979 a 1985, y presidió por primera vez el país de 1985 a 1990) tras encarcelar a los aspirantes de los partidos opositores, en una ola represiva que se extendió a políticos, empresarios, activistas y periodistas. Hoy manda junto con Rosario Muirllo, a quien se le considera como ” el poder tras el trono”.
El Parlamento o Asamblea nacional, presentó una iniciativa de reforma parcial a la Constitución para que el mandato presidencial, actualmente de seis años, pase a ser de siete años prorrogables.
Opositores y grupos defensores de los derechos humanos aseguran que el anuncio del sandinista representa una intensificación de las maniobras para llegar una dictadura
Juan Sebastián Chamorro, candidato en 2021 que estuvo preso hasta que fue enviado a Estados Unidos en 2023 junto con más de 200 presos políticos ( líderes religiosos, empresarios, periodistas, intelectuales críticos al sistema) enfatizó que el anuncio deja descubierto el plan de larga data de Ortega de concentrar el poder en manos del Partido Sandinista, en forma similar a otros países de partido único como China, Venezuela y Cuba.
Los Ortega-Murrillo tienen el poder presidencial ( desde hace 30 años) el poder legislativo, el poder mediático ( con ley mordaza y expropiación de medios) el poder judicial y el poder militar y ahora el poder electoral. ¿Se parece a una democracia?. ¿Usted qué opina?


