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No tienen pantaloncitos / Otro regaño de Maru / Quezada puesto / Encuesta en camino

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LA GOBERNADORA María Eugenia Campos Galván lanzó un mensaje que, aunque no llevó destinatario con nombre y apellido, pareció tener destinatarios muy concretos dentro de Acción Nacional, particularmente entre quienes hablan de unidad, pero al mismo tiempo mantienen una intensa actividad política en entrevistas y redes sociales.

Durante su gira por el sur de la entidad, la mandataria pidió coherencia entre el discurso y los hechos y, en su peculiar estilo, llamó a los aspirantes a “tener pantaloncitos” para que sus llamados a la unidad y a una competencia libre no se queden solamente en el discurso.

Campos Galván insistió en que la unidad debe demostrarse con acciones, al señalar que debe prevalecer la concordia y dejar de lado a quienes “siguen gritando por todos lados” y no contribuyen a ese objetivo. El mensaje adquiere relevancia porque ocurre justo cuando comienzan a calentarse los ánimos rumbo al proceso electoral de 2027.

La gobernadora evitó mencionar directamente a quién o quiénes iba dirigido el exhorto, aunque posteriormente, al ser cuestionada sobre los movimientos internos relacionados con la alcaldía de Chihuahua, reiteró que quienes hablan de paz y unidad deben demostrarlo también en sus acciones públicas.

Por ahora, Campos Galván dejó las definiciones electorales en manos de la dirigencia panista. Sin embargo, el llamado difícilmente puede interpretarse como un simple comentario al aire, cuando en el PAN ya comienzan a moverse las piezas y las aspiraciones empiezan a hacerse públicas.

POR OTRO LADO, el exalcalde Marco Adán Quezada Martínez dejó claro que está disponible para Morena, pero no necesariamente en busca de una candidatura. El exedil señaló que está puesto para lo que su partido requiera, siempre y cuando exista la necesidad y sea llamado por la dirigencia.

Dicho de otra manera, Quezada no se descarta, pero tampoco se promueve abiertamente. Su postura es esperar los tiempos oficiales y conocer dónde puede ser útil para Morena, lo que abre la puerta a que eventualmente pueda aparecer nuevamente en una boleta electoral.

El exalcalde ya conoce el terreno. Fue candidato de Morena a la Presidencia Municipal de Chihuahua y perdió frente al panista Marco Bonilla Mendoza. Posteriormente compitió por el Distrito 8 federal, donde nuevamente fue derrotado, en aquella ocasión por el priista Alejandro Domínguez.

Aun con esos antecedentes, Quezada conserva un capital político en la capital, por lo que no sería extraño que Morena volviera a considerar su nombre para la alcaldía. Tampoco estaría descartada una candidatura a una diputación federal o local, dependiendo de las circunstancias y de la estrategia que defina el partido.

POR CIERTO, en Morena también comienza a despejarse el escenario para la candidatura a la gubernatura. La dirigencia nacional prevé dar a conocer el próximo mes los resultados de las encuestas para definir al Coordinador de la Defensa de la Cuarta Transformación en Chihuahua, posición que prácticamente marcará al eventual candidato morenista.

De los cinco nombres que inicialmente aparecieron en la contienda, el escenario parece haberse reducido a dos: Cruz Pérez Cuéllar y Andrea Chávez. El primero cuenta ya con el respaldo abierto del Partido Verde, mientras que la senadora con licencia tiene de su lado al Partido del Trabajo.

En el camino quedaron, al menos por ahora, Martín Chaparro y los perfiles impulsados por los partidos aliados. El Verde se decantó por Cruz Pérez Cuéllar, mientras que el PT, bajo la conducción de Lilia Aguilar, ha dejado claro que su apuesta es Andrea Chávez.

El posicionamiento del Verde incluso elevó la presión sobre Morena, pues su dirigencia nacional advirtió que si Cruz Pérez Cuéllar no resulta candidato, podría romperse la alianza con Morena en Chihuahua. Del otro lado, el PT mantiene su respaldo a Andrea Chávez.

Así, mientras el PAN intenta contener las diferencias internas bajo el discurso de la unidad, Morena y sus aliados ya libran su propia batalla por la candidatura. Y en ambos bloques, aunque todavía faltan definiciones formales, cada movimiento comienza a revelar quién tiene equipo, quién tiene partido y, sobre todo, quién tiene capacidad real para competir en 2027.