Por José Luis JÁQUEZ BALDERRAMA
CHIHUAHUA CHIH.- La violencia en México contra la prensa libre y los defensores de los derechos va en constante aumento, sin que los gobiernos lleven a cabo una estrategia integral que acabe de tajo con esta problemática.
Esto se demuestra, en el último informe “Bajo ataque: Persecución de periodistas y defensores de los derechos humanos en México”, publicado recientemente por el Centro de Derechos Humanos de la Universidad de California, Berkeley.
Los hallazgos presentados son alarmantes, pues en el apartado de víctimas mortales se señala: se registraron 337 asesinatos de periodistas y defensores de derechos humanos entre el 1 de diciembre de 2018 y el 30 de septiembre de 2024 (78 periodistas y 259 activistas). Se estima que la impunidad en estos crímenes se mantuvo entre el 93% y el 99%.
Se analizaron más de 1,400 conferencias matutinas del gobierno de López Obrador, donde se desacreditó o descalificó a periodistas con términos recurrentes. Se puso contra la pared al periodismo libre.
Asimismo se resalta en el informe que las víctimas de violencia compartían un perfil común, todos atendían coberturas de temas relacionados con el crimen organizado, corrupción gubernamental, política y nota roja y/o defendían el territorio y a las comunidades indígenas.
Un gran número de víctimas habían denunciado amenazas previas a las autoridades y muchas estaban inscritas en el llamado Mecanismo de Protección federal al momento del ataque, pero poco o nada se hizo.
La Universidad de Berkeley publicó en su plataforma que el Gobierno federal, no sólo utilizó el malware Pegasus para espiar, monitorear y amenazar a periodistas y defensores de derechos humanos, sino que entre 2019 y 2023 adquirió un tipo de tecnología israelí que le permitió infectar teléfonos, tabletas y toda clase de dispositivos móviles sin orden judicial.
Y ya se puso a disposición de todo el mundo la plataforma digital en la que integra las pesquisas que hicieron en dos años de investigación, verificación de datos y contraste de fuentes. Además describe que la violencia contra la prensa se caracterizó en el gobierno de AMLO por tres elementos:
-Una escalada significativa en el número absoluto de asesinatos de periodistas.
-El uso sistemático de la plataforma presidencial, a través de las conferencias mañaneras, para deslegitimar a periodistas y actores de la sociedad civil críticos con la política gubernamental.
-El debilitamiento o desmantelamiento deliberado de la ya frágil arquitectura institucional de protección y rendición de cuentas.
Berkeley compilo con detalle las identidades de las personas que perdieron la vida y 75 expedientes de casos. Y cuenta con un profundo análisis asistido por Inteligencia Artificial de más de 1,400 conferencias mañaneras y organigramas del aparato de seguridad de nuestro país.
Se destaca que la investigación se envió a la Corte Penal Internacional, para que tome cartas en el asunto. Y que llegue a oídos del presidente Donald Trump, para que se recurra a alguna vía legal. Bueno ¿ Y usted qué opina?.
