Por José Luis JÁQUEZ BALDERRAMA
CHIHUAHUA CHIH.- El INE ha sido “manoseado por corruptos”y grupos de políticos, que no les importa el largo trabajo de muchos ciudadanos por consolidar un órgano garante de la democracia. Hoy en el ojo del huracán.
Y rápido surgen las preguntas: ¿Por cuánto tiempo y quienes más fueron los beneficiados de este esquema de corrupción? Al momento no hay respuesta.
Las irregularidades en el INE no pueden quedar solamente en renuncias sino que deben investigarse a fondo y, de acreditarse responsabilidades, tener consecuencias legales, incluso llegar a los aspectos penales.
Es importante enfatizar, que una democracia se nutre de la fortaleza de las instituciones. Esto se demostró el pasado martes 3 del presente mes en los Estados Unidos, cuando la ciudadanía acudió a votar confiados en los órganos electorales.
Los estadounidenses votaron por los candidatos que hicieron la mejor oferta política, en un marco de transparencia y respeto al estado de derecho.
Aunque es preciso subrayar que para los dictadores y populistas, las instituciones (electorales, transparencia) son vistas como un “estorbo” en sus planes de control político, y no como un fortalecimiento de la vida democrática.
La crisis económica, falta de auténticos líderes, la corrupción (endémica) la impunidad, la polarización y fragmentación de los partidos políticos, entre otros aspectos, han permitido la llegada al poder de populistas, que luego convierten el gobierno en un mando unipersonal y todavía le llaman “democracia”, como lo hicieron Nicolás Maduro y Daniel Ortega. El resultado social es funesto.
El manejo discrecional de los recursos económicos y de nombramientos en el INE, abrió la puerta de múltiples actos de corrupción, lo cual ha deteriorado la confianza ciudadana en el INE, y los presuntos responsables han sido exhibidos al público.
Hay pruebas no refutadas, que están a la vista de todo el mundo. Las investigaciones deben llegar a tope, sin excepciones, con el fin de recuperar la confianza ciudadana y garantizar la certeza de las elecciones del primer domingo de junio de 2027.
