La Columna
- Donald Trump: firmes medidas preventivas contra el terrorismo
Por Carlos JARAMILLO VELA
CHIHUAHUA CHIH.- Han sido perjudiciales los métodos que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha utilizado en la Ciudad de México para manifestar sus exigencias a la presidenta Claudia Sheinbaum. La CNTE pretende obtener un aumento salarial y la abrogación de la ley del ISSSTE. Esta organización magisterial, disidente del Sindicato Nacional de trabajadores de la Educación (SNTE) y otrora aliada de MORENA, se caracteriza por utilizar la presión política y social como estrategia para conseguir respuesta a sus demandas, sin embargo, esta vez los daños derivados de su movilización han sido cuantiosos. En esta ocasión, las obstrucciones que los maestros inconformes han causado en la circulación de importantes vialidades y el acceso a edificios públicos y privados, de la capital del país, han ocasionado pérdidas millonarias para la economía de la ciudad, y considerables demoras en la rutina cotidiana de miles de capitalinos. Las afectaciones económicas se estiman en 15 mil millones de pesos, lo que ha generado enorme irritación social.
En los países avanzados no son permitidos los bloqueos que afectan a la población y el desarrollo normal de las actividades económicas, y cuando llegan a ocurrir las autoridades actúan de inmediato para disolverlos, retirando a través de la fuerza pública a los manifestantes que al ejercer su legítimo derecho a manifestarse lo hacen de manera ilegal, es decir, transgrediendo los derechos de las demás personas.
Ante las afectaciones y el malestar causado por la CNTE, la presidenta Sheinbaum, empleando lo que parece ser un juego de palabras, ha dicho que no habrá “represión”, aunque estos bloqueos han sido difíciles para la gente. Nadie pide represión contra los mentores, solo que los retiren de la vía pública para que ejerzan su derecho sin afectar los derechos de los demás. Ya es tiempo de que en México la autoridad pierda el temor al costo político, y aplique la ley para imponer el orden, ya que está obligada a ello.
La reciente orden dada por el presidente Donald Trump, para que las embajadas y consulados de su país en las diferentes naciones del mundo suspendan las entrevistas para el otorgamiento de visas de estudiante a quienes pretendan estudiar en los Estados Unidos, tiene un mensaje implícito. La advertencia tácita es evidente: Estados Unidos investigará los antecedentes y perfiles personales de quienes pretendan ingresar a cursar estudios en su territorio, a fin de evitar la posible entrada de terroristas y fanáticos de corte político o religioso, que eventualmente puedan cometer en perjuicio de la potencia norteamericana delitos de alto impacto tales como homicidios, sabotajes u otros actos de terrorismo. La administración Trump está actuando con rigidez en los planos económico y de seguridad, tomando medidas de carácter internacional para proteger sus intereses.
[email protected] Miembro de la Asociación de Editorialistas de Chihuahua, A.C.

