LA DIPUTADA local del PRI, Ana Georgina Zapata Lucero, recién renunciada a la Secretaría General al CDE priísta, tiene razón cuando dice que la dirigencia nacional de su partido le pidió la posición hace dos meses, pero sin dar explicación alguna.
Sabe que no fue ratificada en su posición desde el CEN y que Alejandro “Alito” Moreno tiene una robusta carpeta sobre su escrito, en la que da cuenta sobre su actuación con relación a la candidata a la gubernatura en la pasada elección, incluyendo el rechazo a la decisión de Graciela Ortiz, de bajar la aspiración para buscar el voto para la actual gobernadora.
Zapata por lo tanto, yerró políticamente hablando, lo que, a toro pasado se plancha con un cafecito o un tequilín, no lo vio así, o no quiso verlo, lo que es lo mismo pero más agravado,
Lo embarazoso ahora para la diputada surgida de la CTM, es que en sus travesías cometió algunos pecadillos, de esos que no son veniales y que hay que expiarlos, antes de que sigan creciendo.
Algunos de lo que nos platican es su escasa presencia en el edificio de la Dale, como secretaria general y su inacción pese a que el cheque que le pegaban -suponemos que hasta ayer- andaba en la los nada despreciables 50 mil pesos.
Durante casi cinco años estuvo becada como una asesoría por 30 mil pesos por mes en las fracciones edilicias que mantuvo el PRI, en donde, al igual que la en la Secretaria General, tampoco se paraba ni existe testimonio de chamba.
Por si las circunstancias de acopio de dinero no fueron suficientes, se dio hasta el lujo de destinar a la CTM, el vehículo que el CDE del PRI le destinó para sus labores como funcionaria del Partido, pero como no había tales, pues para qué el vehículo clasemediero, se fue a la confederación que dirige Jorge, su papá.
Al Congreso llegó por la vía más fácil, y pese a su posición, los cobros continuaron, por lo menos es lo que nos dicen.
Hace dos meses le pidieron su renuncia como la secretaría general el PRI, pero sin que lo explique en el comunicado que ayer envió a la militancia y a todo mundo, el por qué no la dejó desde entonces la posición.
Por ahora no se conoce el destino de la legisladora en lo político-partidista y si sólo recibirá el cheque como legislador.
Lo cierto es que fue despedida de la secretaría general del PRI, lo que muestra que no hay sinergia con la dirigencia nacional y eso puede equivaler a que cancele las aspiraciones para dirigir al Revolucionario Institucional en el Estado.
Y aunque en la política es como un columpio en giro 90 grados, por ahora hay pocas expectativas en todos los plazos para la legisladora local. Dice que es institucional, pero que impugnará el despido, en fin cetemista.
ERA LO decente y esperado, pero varios meses atrás, que el rector Luis Fierro Ramírez presentara su renuncia a la rectoría universitaria.
Evidentemente el rector se equivocó en repetidas ocasiones, en el trayecto de su administración y de cara al nuevo gobierno. Estiró la liga de más y esta colapso.
Asumió hace cinco años por recomendación de Lucha Castro y con el visto bueno del entonces gobernador Javier Corral.
Buscó un nuevo sistema educativo en donde se desaparecerían escuelas y facultades para convertirlas en departamento, lo que en el fondo significa el control de la casa de estudios, la opción corralista para designar en el supuesto que hubiera dejado sucesor en la gubernatura y el propio Luis Fierro. La fórmula sería designación, no elección.
Fierro falló en lo administrativo al extremo tal de que las carpetas de desvíos ya están en la Fiscalía General del Estado, por lo que la hipótesis actual, fue salir a tiempo o esperar un proceso penal sentado en la Rectoría
El supuesto indica que prefirió entregar la renuncia y esperar a ver qué sucede, aquí o acullá.
Dice que regresa a la cátedra y a la investigación, cosa que se duda, pues para viajes al extranjero siempre se pintó solitó, con 90 en lo que va del año. Uno más lo de menos a tierra de no regresaré y en esta ocasión con cargo a su bolsillo.
Deja como Corral al estado, a una Universidad en quiebra y con un boquete cercano a los cuatro mil millones de pesos.
Salió abusado el chavalo igualito que su expatrón, el ex gobernador.
FINALMENTE entre federación Estado, tomaron el acuerdo de que Chihuahua regrese al color amarillo en el semáforo de la pandemia a partir de este día y hasta el 15 de diciembre, por lo pronto.
Chihuahua junto con los estados de Coahuila, Sonora y Baja California Norte y sur, son las únicas entidades que estarán en color amarillo, el resto del país en un verde con tinte de sospechoso.
Por lo menos en la entidad ya se venía venir y lo habíamos comentado, las puntas o los picos dejaron de serlo y se han convertido en constantes y sostenidas.
La cifra terrorífica de contagios no cede y va en alza a punto de alcanzar los 300 contagios diarios; Chihuahua está en la quinta posición de casos en el país, por alguna casualidad todos se localizan al norte del país.
La suma población de todos los estados ictericiados -por el color- sería igual a la población de Jalisco, Nuevo León, pero muy lejos del Estado de México y no se diga de la gran urbe que conocemos como la CDMX.
El caso es que amanecimos en amarillo porque la sociedad así lo quiso y porque los gobiernos, ponderaron la reactivación económica, cuando las cifras oficiales dan cuenta de que ya estamos vacunados el 95 por ciento.
Tal situación a una doble premisa en el tema de los biológicos: Las cifras mienten o las vacunas son de salva.

