EL DIPUTADO y vocalista del grupo Primavera regresa a la grilla político, electoral luego de que una encuesta interna atribuida al Partido Revolucionario Institucional, lo coloca como el más viable para la candidatura a la gubernatura.
De acuerdo con el análisis y metodología, no sólo sería el candidato ideal del PRI, sino dicen sus fans el que más posibilidades tiene de alcanzar el triunfo, claro la encuesta no lo coloca frente a otros aspirantes de otros partidos y/o Independientes.
Sin embargo, Tony Meléndez Rodríguez, está con 42 puntos porcentuales, arriba o con relación a otros probables como Alejandro Cano Ricaud que trae un 11 por ciento; Omar Bazán Flores, con un seis por ciento y Graciela Ortiz González casi en empate con Bazán.
Por lo menos, esos son los números porcentuales que desde adentro algunos priístas resumen o filtran, y aclaran que la encuesta no fue ordenada ni pagada por el cantautor.
En contexto histórico reciente, coloca al cantante como uno de los pocos priístas que ganó el distrito 05 Federal con sede en Delicias, destinado por tradicional electoral a Acción Nacional. El famoso Tony no sólo ganó, arrasó y eso que hacía campaña entre semana, por sus conciertos durante los fines de semana.
Como suplente de José Reyes Baeza para la Senaduría, logró hacer un muy buen papel y en lo electoral, esos votos de ambos son lo que mantienen vivo y con esperanza al PRI, el que por cierto ayer llegó a su 91 aniversario, pero el duartato también les pegó duro y muy fuerte.
EL LOS lides pre-electorales, pareciera increíble y de poca ética ideológica y partidista, esas que cada vez más se prostituyen y están en extinción. Resulta que el actual Secretario de Desarrollo Social del Gobierno del Estado, Víctor Quintana Silveyra, ya quiere regresar a Morena, luego que renunció o lo corrieron, que para el fin es el mismo, precisamente a uno meses de que el gobernador Javier Corral Jurado, pida licencia y/o concluya su mandato.
Quintana se fue de Morena, para adherirse al proyecto político de Corral rumbo a la gubernatura, pero como dicen le gusta cobrar y muy bien, pese a que de la izquierda se fue a la derecha. La nómina finalmente es bien recibida en cualquier mano.
Quintan ha dicho que cerró en su momento la puerta de Morena, pero no la cerró por dentro, como al estilo Corral, buena retórica, pero sin fondo. Ahora que su amigo Alfonso Ramírez Cuéllar, llegó a la dirigencia nacional aunque de manera provisional quiere regresar.
La circunstancia es válida, pero de acuerdo con los intereses de Quintana, ante la real democracia e ideologías sólidas o ya lo dirá el vaso a medias o medio vacío. Las ópticas siempre se impondrán aunque las visiones sean diferentes.
El caso es que el secretario de Desarrollo Social, le pide al presidente de Morena que lo reafilie, (SIC) en estos términos:
“Mi estimado señor Presidente: Por estas líneas le estoy haciendo llegar un saludo muy cordial. El motivo de la presente es solicitar de mi reafiliación a Morena, partido que usted dignamente encabeza. Protesto cumplir la declaración de principios, los estatutos y demás normas que rijan la vida interna del partido y sus militantes. Agradezco su atención y su fina respuesta.”, escribió Quintana.”
Ahora sí el ex dirigente agrario, protesta cumplir con principios, estatutos y normas, cuando hace cuatro años no lo hizo y vio perdedor al presidente Andrés Manuel López Obrador.
Ni hablar, cuando el río se acaba hay que saltar de la barcaza porque se va a truncar o lo peor, mejor saltar antes de que se hunda. Quintana quiere ser Gobernador.
Así es Víctor, siempre ligado al poder y a la nómina abundante. En el fondo sabe que con Corral no tiene futuro y que con Ramírez Cuéllar y/o Bertha Luján, hay buenas posibilidades.
El pero es que, el ahora senador morenista Cruz Pérez Cuéllar, también va por la gubernatura y que Rafael Espino de Peña, ya le está pisando los talones al Senador, por lo que anticipamos que el ex corralista, no tiene ninguna posibilidad de llegar a la candidatura por Morena, salvo que su estrategia apunte a ese lado y quiera acompañar a Corral en una de las cámaras.

