EN LA Secretaría de Hacienda del Estado de Chihuahua, están muy preocupados y ocupados en el tema de aguinaldo, que en teoría deberán de cubrir por lo menos en un 50 por ciento, el viernes entrante, pero las cuentas no les dan, o mejor dicho no les alcanza.
La burocracia que maneja el dinero estatal, saben que primero deben liberar los agüinados de los maestros (estatales), pues significan la nómina más amplia y con mucha capacidad de movilización para luego pensar en el resto de los servidores públicos.
La reciente solicitud del décimo primer crédito, ahora por mil 400 millones de pesos, irían en parte a el pago de aguinaldos; los maestros son la nómina más alta por el número mayoritario de mentores, pero la parte más amplia del pastel, el mayor recurso se lo llegan los integrantes del gabinete, el gabinete ampliados, los directores y coordinadores.
Por ahora habrá que esperar si el préstamo exprés en realidad lo es, para cubrir esta prestación, en donde la burocracia ya hace fila para cobrarla.
POR AQUELLO de que no es necesario exponerse sin necesidad y correr riesgo innecesarios, el alcalde Independiente de Ciudad Juárez, Armando Cabada Alvídrez, decidió cancelar su proyecto de Iluminemos Juárez, por lo menos como se había planteado a través de un fideicomiso que amortiguaría una deuda por tres mil millones 500 de pesos, pagaderos entre 12 y 15 años.
Cabada leyó y entendió que la “sarandeada” que le dieron a la Presidencia Municipal en Chihuahua, se podría repetir en Ciudad Juárez.
Los cálculos fueron sencillos. Cabada sabe que si la capital es el bastión de Maru Campos; pues que esperar de Juárez, en donde Morena perdió por unos cuántos votos y el alcalde repitió gracias a los tribunales electorales.
Cabada ha tomado la decisión de realizar el proyecto, pero en etapas y durante el resto de su administración municipal. Así lo decíamos ayer se debió haber planteado en la capital, pero prevalecieron otras ideas, otros intereses.
POLÍTICAMENTE hay tres personajes, sino es que más, que andan felices por los resultados del plebiscito del domingo en la capital, en donde ciertamente la derrota fue para la alcaldesa de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, en su camino hacia la gubernatura.
El primero definitivamente es el gobernador del Estado, Javier Corral Jurado, quien sin decirlo, ya había instruido a su primer instrumento de control, el Congreso del Estado, que le diera para atrás al ambicioso proyecto.
Desde luego y en ellos hay vinculación, el otro personaje sería el senador Gustavo Madero Muñoz, de quien ya se conocer que es el delfín del gobernador, hacía la candidatura de Acción Nacional. Ambos se pronunciaron neutros hacia el plebiscito, pero ya se sabe que técnicamente abstenerse es ir en contra, y las razones brotan en el piso como drenaje taponeado.
El otro senador feliz, es el morenista Cruz Pérez Cuéllar, quien no solamente estuvo en contra, sino que realizó una campaña en contra la alcaldesa, con acusaciones muy puntuales encuadradas en la corrupción.
Y dese luego el alcalde Independiente de Parral, Alfredo Lozoya a quien apodan el Caballo, quien prácticamente habitó en la capital, para entrarle mediáticamente en contra al la consulta.
El Caballo quien relinchar con rumbo a la candidatura, y por lo pronto ya le cobró a Maru Campos, por la vía del no, un favorcito que Lozoya le concedió a Maru, cuando fue candidata en a la alcaldía por primera ocasión. Ya habrá tiempo para platicar el famoso favor.
Cabada por lo pronto, se apaga con su proyecto; hay que ver si su aspiración por la gubernatura la cambia por una diputación.

