Por José Luis JÁQUEZ BALDERRAMA
CHIHUAHUA CHIH.- Las transformaciones sociales se presentan de manera acelerada frente a una nueva realidad global. Esto, ha obligado a las naciones a buscar la modernidad política y social, a través del fortalecimiento de las instituciones en un marco de derecho y la participación activa de los ciudadanos.
Los procesos electorales en México han avanzado por las instituciones ciudadanas como el INE antes IFE, tribunales electorales y del propio régimen de partidos políticos, organismos que cada día tiene la amenaza de desaparecer o modificarse conforme al grupo en el poder.
El desarrollo y resultado de las elecciones ya no solo tienen como destinatario el lugar oficial, ahora traspasa la frontera local, para convertirse en el centro de análisis y toma de decisiones nacionales y es tema de discusión en foros internacionales.
Los medios de comunicación, es una de las más importantes manifestaciones de expresión, por ello deben considerarse como un instrumento privilegiado de intermediación política. en sus modalidades educativas, culturales, informativas, recreativas y por supuesto que ideológicas. Hoy en México son un factor importante en la defensa de la democracia.
La competitividad partidista es una realidad en México, pero aún existen “facciones” políticas que pretenden regresar a las viejas “practicas” , que hoy deberían formar parte de un “museo electoral”.
Lo vimos en la pasada sesión del congreso de la unión, donde se rechazó la iniciativa presidencial de reforma electoral. Las facciones “se acusaron de todo”, principalmente por actos de corrupción. Es el poder por el poder.
El encono de los grupos políticos, los malos candidatos, las promesas incumplidas y la corrupción, han llevado a muchos sectores de la población a perder la confianza hacia representantes de los partidos políticos.
Esto no es culpa de los partidos, es culpa de los hombres y mujeres, que no han sabido enarbolar los principios de estas representaciones políticas. Son “personajes” que forman parte de una “facción”, que no les preocupa llegar a la violencia verbal y física.
Las próximas elecciones del 2027, se presentan como la gran oportunidad para que de manera conjunta: sociedad, autoridades electorales, partidos políticos y medios de comunicación den un paso trascendente ante un nuevo modelo de competencia.
Los grupos delincuenciales (organizados y no) es peligro constante, pues no solamente controlan territorios en base al terror, ahora incursionan en los procesos electoral, por lo que es obligación del gobierno mexicano erradicar creciente mal
El término partido empezó a utilizarse, sustituyendo gradualmente al término derogatorio de “facción”. Acababa de iniciarse la segunda mitad del siglo XVIII cuando Voltaire afirmó en su Encyclopédie: “ el término partido no es, en sí mismo odioso, el término facción siempre lo es”.
“Los partidos basados en principios, especialmente en principios abstractos y especulativos, sólo se conocen en los tiempos modernos y quizá sean el fenómeno más extraordinario e inexplicable que se haya dado hasta ahora en los asuntos humanos”. Escribe Giovanni Sartori en su libro “Partidos y Sistemas de Partidos”.
El conflicto en torno a los aspectos fundamentales no es una base posible para la democracia, ni de hecho para ninguna comunidad política: Este conflicto lleva a la guerra interna y a la secesión como única solución. El consenso es una “unidad pluralista”.
El pluralismo sigue siendo la base principal sobre la cual se puede sostener y legitimar el principio limitado de la mayoría: Que quienes se hallan en la mayoría deben respetar los derechos de la minoría.
Los códigos de entendimiento cambiaron. Y ninguna fuerza debe arrogarse la representación de la nación entera.
La pluralidad se convirtió en la palabra clave de la lucha y la convivencia política. ¿usted qué opina?.

