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Fallece Eduardo Manzano; la leyenda del humor

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AGENCIAS

CDMX.- El actor y comediante mexicano Eduardo Manzano, conocido mundialmente como “El Polivoz” y miembro del icónico dúo Los Polivoces, falleció a los 87 años de edad, según confirmó su familia esta mañana. Su partida deja un vacío irreparable en la comedia nacional, donde su ingenio, voces y personajes marcaron una era de risas inquebrantables.

Nacido el 18 de julio de 1938 en la Ciudad de México, Manzano se convirtió en un pilar del entretenimiento durante las décadas de 1960 y 1970 al formar, junto a Enrique Cuenca, el dúo Los Polivoces. Sus sketches, llenos de sátira cotidiana y caracterizaciones magistrales, conquistaron la televisión, el cine y el teatro, convirtiéndose en un espejo hilarante de la sociedad mexicana.

En años recientes, Manzano demostró que su talento era eterno al unirse al elenco de la popular serie Una Familia de Diez, donde interpretó al entrañable Don Arnoldo López Conejo, un abuelo cascarrabias que robaba carcajadas en cada episodio. Su regreso a las pantallas no solo revivió su legado, sino que lo compartió con nuevas generaciones, probando que el humor bien hecho no envejece.

El anuncio de su muerte llegó a las 10:00 horas a través de un emotivo mensaje de su hijo en redes sociales: “Con profundo dolor despedimos a mi papito hermoso…”. La noticia se propagó como pólvora, desatando una ola de tributos de colegas, fans y figuras públicas. “Eduardo no solo hacía reír, hacía que México se sintiera en casa”, escribió el actor Eduardo Yáñez en Instagram.

Un legado de risas y resistencia

La carrera de Manzano fue un testimonio de perseverancia y creatividad. Como “El Polivoz”, dominaba el arte de imitar voces y personajes con una precisión que rozaba lo sobrenatural, desde el ranchero astuto hasta el burócrata torpe. Sus rutinas en programas como Siempre en Domingo y películas como Los Polivoces se convirtieron en clásicos que aún se comparten en YouTube, acumulando millones de vistas.

Pero Manzano no era solo un comediante; era un cronista social. Sus chistes desarmaban tabúes y reflejaban las luchas cotidianas de los mexicanos, desde la pobreza hasta la corrupción, siempre con un guiño de esperanza. En Una Familia de Diez, su rol como el patriarca excéntrico no solo generó risas, sino que humanizó la dinámica familiar en tiempos de cambio social.

Hoy, su muerte coincide con un momento reflexivo para la industria: en un mundo saturado de contenido efímero, el legado de Manzano recuerda que el verdadero humor trasciende pantallas y generaciones.

Adiós a un ícono: el país llora, pero ríe en su memoria

La reacción no se hizo esperar. Luis de Alba, su compañero de generación, lo despidió con lágrimas: “Eduardo era el alma de Los Polivoces. Sin él, el escenario se siente vacío”. En redes, el hashtag #GraciasPolivoz se volvió tendencia, con miles de anécdotas y clips virales de sus mejores momentos.

La familia Manzano pidió privacidad en este duelo, pero dejó una puerta abierta: “Su humor vivirá en todos nosotros”. Un velorio íntimo se prevé para mañana, seguido de una ceremonia en el Teatro de la Ciudad.

Eduardo Manzano no solo nos hizo reír; nos unió en la risa. En un país que a veces olvida sonreír, su partida es un recordatorio: el mejor antídoto contra la tristeza es el que él nos regaló por décadas. Descansa en paz, Polivoz. Y gracias por las carcajadas eternas.