GUARDADA cualquier proporción, el municipio de Guadalupe y Calvo se ha convertido en los últimos años, en la localidad más violento y todo lo que ello significa.
Hay enfrentamientos muy frecuente entre grupos antagónicos del crimen organizado; ataques en contra de las fuerzas policiacas y militares que cubren la región.
Un buen número de habitantes han sido desplazados, aunque sistemáticamente se niega. La suma de derechohumanistas y defensores de los bosques, casi ocupan los dedos de ambas manos.
Ahora la delincuencia organizada utiliza drones como halcones y los acopla con explosivos en contra de policías y civiles.
Un panorama muy delicado y a la vez complicado por “la privilegiada” su ubicación geográfica, pero sobre todo por estar inmersa ese famoso Triángulo codiciado Dorado, entre Chihuahua, Sinaloa y Durango.
La inseguridad y violencia ha escalado a tal grado, que los habitantes se han impuesto un toque de queda, en donde sólo salen de sus viviendas cuando es necesario y durante el día.
Increíblemente la alcaldesa morenista de ese municipio Ana Laura González, está asilada en su propia casa seguramente por temor o amenazas, lo que ha generado psicosis colectiva en la región.
Ayer la gobernadora del estado, María Eugenia Campos, presidio la Mesas Interinstitucional de Seguridad, junto con su gabinete de Seguridad, la Sedena y la Guardia Nacional en Guadalupe y Calvo.
Se establecieron tres acuerdos: Mayor coordinación, más presencia policiaca y militar y que sea permanente. Más o menos lo mismo de siempre. Cero estrategia; sólo acuerdos que han estado mucho tiempo en el guión.
El deseo real, es que algo funcione a favor de la paz de los habitantes de esa golpeada región que está en el olvido.
YA SE SUPO el por qué el presidente de la Cámara Federal de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, no acudió al Consejo Político de Morena, realizado el fin de semana.
El líder de la Cámara Baja envío con antelación, una carta a la presidenta nacional de Morena, Luisa María Alcalde, para anticipar su ausencia. Tenía un compromiso familiar.
Ricky Ricón fue a visitar a su familia en España, concretamente en Madrid, en donde se hospedó en el hotel Rosewood Villa Magna, un hotel más que Fifi, a quien visitó es lo de menos.
Cada noche en ese hotel tiene un costo de 28 mil pesos. Para que se de una idea, pagó casi 10 meses de los apoyos que mensualmente le entregan en la beca de 65 y más, del Gobierno Federal.
Don Richy lo merece y tiene con qué; sus cantares por los pobres, quedó demostrado, es para los pobres y la austeridad de Morena, para el pueblo.
KATHERINE es una niña de ocho años, padece un padecimiento médico muy complicado que requiere de de varias decenas de miles de pesos, sólo para el tema de las terapias.
Necesita mínimamente estimulación transcraneal. Eso y de manera urgente, significarían 75 mil pesos a la de ya. Su familia no los tiene.
Agentes de la Policía Municipal del grupo de Proximidad como del K9, EPE, DARE, de Despliegue Operativo, así como cadetes, bomberos e integrantes de un motoclub (que pidió anonimato), se pusieron las pilas y ya reunieron de su bolsa 48 mil pesos.
Es un costalito de granitos de arena que ayuda y mucho; Diana Reza, madre de la menor así lo entiende y lo agradece. Pronto llegará otra “coperacha”.
Si este desea destinar un pesito para Katherine, lo puede hace a la cuenta 4027 6658 5562 3030, de Banco Azteca, a nombre de María del Rosario Álvarez Esparza. Vale mucho la pena.

