Nuevo Modus Operandi -Más saña, mayor impunidad -No se ve por dónde en el PRI

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NO SON nuevas, las acciones para asesinar e incinerar a las víctimas, por parte aparentemente del crimen organizado. Ya ocurrió en el pasado, pero el mensaje era la saña, los extremos violentos por sí mismo y en casos tan específicos como con destino previo.

Sin embargo dos asesinatos al final del año y uno más en el estreno del 2020 no son causalidades, sino más bien refleja, una actividad “nueva” y constante en cuanto a su semejanza de asesinar e incinerar.

Dicho por algunos jefes policiacos investigadores, la saña dirigida, ahora es una cosa de días en la que se busca confundirá a las policías y provocar que la identidad de las víctimas, no se conozca en una o dos horas como ahora sucede.

Incendiar los cuerpos asesinados, es más que una doble tarea en materia de investigación genética, ADN, causas de la muerte y la propia identidad, como decíamos.

Lo más grave en esa actuación doble criminal, es que la impunidad se impone y toma aún más distancia con relación a la justicia, para eventualidades como estas, que cada día se presentan más en la capital y algunas regiones de la entidad.

LA LLEGADADA del 2020, supondría el devenir de mejores tiempos para el Partido Revolucionario Institucional, en el tema pre electoral, pero los primeros días de este nuevo año enseñan que, van a ser muy similares a los del anterior, sin dejar de considerar que solamente estamos en los albores del los 20s.

En el 19 abandonaron las filas de priísmo algunos liderazgos y otros acabarán haciéndolo en este año que será fundamental para el PRI, en el tema del resurgimiento, el tiempo cruel, es el principal factor en contra y seguir haciendo lo mismo, va a generar resultados iguales.

Hay que tomar en cuenta además que, dentro de seis meses, el proceso inicia el proceso electoral, aunque no así las campañas políticas, que habrán de renovar las alcaldías, las sindicaturas, el Congreso local y desde la gubernatura del Estado.

Nada nuevo ha ocurrido en el PRI ni el año que se apagó. La candidatura la gubernatura vendrá está reservada desde dentro, para la ex senadora Graciela Ortiz González o para el propio dirigente estatal del Partido, Omar Bazán Flores.

Hacia afuera de esta burbuja, estarían tres priístas “externos” que ya han levantado la mano, el empresario Cano Ricaud a quien sólo se le ven las ganas sin acreditarlas; el cantante Tony Meléndez, con alguna posibilidad por su popularidad como artista, y aunque no lo crea, el ex candidato del PRI a la gubernatura en la elección pasada, Enrique Serrano Escobar.

No es broma, ni lo de Serrano ni lo del PRI. Es una realidad que difícilmente se va a modificar en este año, para bien del Partido Revolucionario Institucional. Al tiempo.

Por lo tanto, quienes tienen más posibilidades para gobernar Chihuahua el año que viene, son Morena y el PAN, con todos sus bemoles, filias, fobias y necesidades de poder, como ya dijo el ex poder para poder. Que no es lo mismo, poder para servir.