La necedad cobra vidas -Yessi: Crimen de Estado -Llegan refuerzos militares -Otra marcha, ahora del hambre

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EL PRESENTE ciclo agrícola de los distritos de la región centro sur y Ojinaga, concluye el último día del presente, ya está garantizado, no así el de próximo año.

El ciclo de Yéssica concluyó también este mes, recibió cinco balas en la espalda, de esas que utiliza el Ejército. Cinco impactos, igual al número hijos que los han dejado sin su mamá.

Con todo alevosía, ventaja, cobardía y por la espada le dispararon; Crimen cobarde; crimen de Estado.

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Hoy a las 10:00 horas serán su sepultura en Estación Consuelo. Se espera la llegada de miles de productores de toda la región, para dar el último adiós a la primera víctima de la Cuarta Transformación, la que no escucha, no dialoga, no negocia, no propone y nada soluciona.

Qué va a suceder después del entierro de Yessi?, la respuesta es de pronóstico reservado. La pausa en la batalla por agua, es por respeto y en solidaridad con la familia de Yessi.

Por lo pronto, una caravana de mujeres partió a Ciudad Juárez; buscarán una reunión con la Comisión Internaciones de Límites y Aguas, de ambos países para conocer el destino del agua que se ha extraído de las presas de Chihuahua y a pedir que realmente se respete el Tratado de Aguas, el que nunca establece que se puede rebalsar el agua concesionado como es el caso de La Boquilla y menos poner en riesgo el ciclo agrícola, como sucede con el próximo.

Sin embargo, ayer productores de la región del Valle de Juárez dieron a conocer que se sumarán al movimiento de estas mujeres productoras y que tomarán los puentes internacionales.

DESDE ayer llegaron refuerzos militares por tierra y por aire, se dijo que habían aterrizado dos aviones tipo Hércules, de donde descendieron por lo menos 200 militares;  otra caravana por tierra con varios cientos elementos ingresó provenientes de otras entidades colindantes del sur del Estado.

Se calcula que una vez reagrupados retomen la presa La Boquilla y se continúe la extracción del agua que pertenece a los productores, lo que sucederá en las próximas 48 horas, salvo que ya saben quién, ordene lo contrario, cosa que tampoco sucederá, el odio no cambia de un día al otro, es todo un proceso de desintoxicación.

AYER el gobernador Javier Corral, llamó a la unidad de los chihuahuenses en defensa del agua y pidió la salida de la Guardia Nacional, buenos deseos, pero llegan tarde; eso debió suceder allá por febrero o tal vez en marzo.

Por primera vez el Gobernador reconoció que efectivamente para el ciclo agrícola en extinción hay agua, pero no para el próximo. Raro que Corral ahora sí se coloque al lado de los productores.

Pero también resulta raro que ningún gobernador ni de la Conago, ni los Aliancistas, haya secundado las nuevas posturas del Gobernador, en un posicionamiento en bloque nacional, que atraiga la atención del presidente López Obrador.

La convocatoria llegó tarde y fuera de tiempo. En tiempo y forma como dicen los políticos, seguramente yessi no habría muerto y tampoco habrían extinguido las presas El Granero y Las Vírgenes.

LA SEMANA que viene salen de la sierra tarahumara, varios grupos de campesinos e indígenas, quienes dicen, literalmente están muriendo de hambre, por el abandono de la Cuarta Transformación.

Es la gente que lidera Ramón Gardea,  vienen en su tercer intento para “tomar” la capital.  En el primero intento el ex secretario de Desarrollo Social, Víctor Quintana, El Pato Ávila y Martín Solís, los toparon en San Juanito y lograron que bajaran a la Tarahumara, con base a promesas y despensas por parte de lo que antes se denominaba Nuevo Amanecer.

Los rarámuris, le creyeron, son hombres de buena voluntad, al igual que los chabochis que todavía labran la tierra con arados, su propia fuerza o en el mejor de los casos, con auxilio de un guey.

En la segundo intento, el súper delegado del Bienestar, Juan Carlos Loera de la Rosa, replicó a Quintana y compañía, les pagó el regreso en autobuses de lujo, esos con pantallas y  aire acondicionado, más la promesa de que los pobres, los campesinos y los indígenas recibirían todo el apoyo del gobierno la Cuarta Transformación y fue cierto; los transformaron en mas pobres. Superaron la extrema pobreza.

En el tercer capítulo, también marchan por hambre, a ver ahora quién los detiene y bajo que promesas. El problema para ellos será sin duda, que si el Presidente López Obrador, los califica como politiquerías, ahí sí ya valió; la Guardia Nacional es opción para pararlos en seco.