Jaime Torres Bodet; promotor y motor de la Unesco

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  • RESEÑA HISTÓRICA

Por José Luis JARAMILLO VELA

DELICIAS CHIH.- Jaime Mario Torres Bodet nace el 17 de abril de 1902 en la Ciudad de México, sus padres Alejandro Lorenzo Torres Girbent de origen Barcelonés y su madre Emilia Bodet Levallois, peruana de origen francés; se conocieron y casaron en Perú pero emigraron a México buscando el crecimiento de la empresa promotora de teatro y ópera del padre, por lo que nació y creció rodeado del mundo del arte y la cultura; fue una de las mentes más brillantes del ámbito intelectual en México y uno de los más extraordinarios escritores, ensayistas y poetas que ha dado nuestro país, dándole brillo y lustre a las letras mexicanas.

Pero el motivo de esta reseña no son sus cualidades literarias (dignas de otra reseña), sino el otro lado del personaje: el político, el funcionario público, el diplomático, ámbito donde también le dio lustre a la diplomacia mexicana; además en sus dos etapas como Secretario de Educación Pública ha sido considerado el mejor Secretario del ramo; y la joya de su corona: la Dirección General de la UNESCO.

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Torres Bodet se inicia en el ámbito educativo en 1920 como Secretario de la Escuela Nacional Preparatoria; de ahí pasó en 1921 a ser Secretario Particular de Rector de la Universidad Nacional, José Vasconcelos, quien en 1922 lo nombra Director General de Bibliotecas; en 1925 es nombrado Secretario Particular del entonces Secretario de Salubridad, Bernardo Gastélum; en 1929 ingresa al Servicio Exterior Mexicano, ocupando diversos cargos en diferentes embajadas de México en el mundo, hasta 1940.

Al asumir el Presidente Manuel Ávila Camacho, lo nombra primero Subsecretario y después Secretario de Educación Pública, donde tuvo una fructífera y brillante labor al conseguir el apoyo presidencial para triplicar el presupuesto en Educación, creó las Campañas Nacionales de Alfabetización, estableció el Instituto de Capacitación para el Magisterio y creó el Comité Administrador del Programa Federal de Construcción de Escuelas (CAPFCE).

Durante sus años como diplomático, Jaime Torres Bodet forjó y cimentó por todo el mundo una imagen como un diplomático íntegro, justo y de convicción pacifista, de acuerdo con la política exterior mexicana; ideas y políticas que sostuvo y defendió en todos los foros internacionales, ganándose el respeto del mundo diplomático.

En 1939 al estallar la Segunda Guerra Mundial, algunos países poderosos proponían, pregonaban y presionaban a los países del mundo a adoptar un modelo educativo de corte belicoso desde la educación primaria; México en todo momento mantuvo un esquema educativo basado en la paz. Sin embargo, esta tendencia educativa preocupó a muchos gobiernos alrededor del mundo.

Entonces, en 1942 diversos intelectuales de todo el mundo comienzan a convocar a reuniones y foros para discutir los efectos de la guerra y la posguerra en las sociedades y sobre todo en la educación en el mundo; a estos foros se sumaron muchos gobiernos por medio de sus ministros de educación y entonces se formó la Conferencia de Ministros de Educación Aliados (CMAE); esto fue esencial para organizar las discusiones y encauzarlas por el camino de qué rumbo debía tomar la educación y la cultura en el mundo. Cabe mencionar que el 25 de octubre de 1945, una vez finalizada la guerra se funda la O.N.U. en San Francisco, California.

El 16 de noviembre de 1945 en Londres, Inglaterra y con la participación activa y decisiva del Delegado por México, el Ministro de Educación Jaime Torres Bodet se funda la UNESCO (United Nations for Educational, Scientific and Cultural Organization) (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura). En su discurso Torres Bodet realzó la deshumanización de las sociedades y de como la educación, la ciencia y la cultura tendrían que ser las herramientas y las políticas para la humanización y la paz mundial. Ahí mismo se designó al primer Secretario General de la UNESCO, el inglés Julián Huxley quien no duró ni un año cuando renunció al cargo.

El entonces Secretario General de la O.N.U., el diplomático noruego Trygve Halvdan Lie propone a Jaime Torres Bodet como Director General de la UNESCO; en diciembre de 1947, con 30 votos a favor, 3 en contra y 2 nulos, Jaime Torres Bodet se convierte en el primer mexicano en ocupar un cargo de trascendencia mundial al ser electo Director General de la UNESCO, cuya sede se estableció en París, Francia.

Torres Bodet asume la Secretaría General de la UNESCO el 1 de enero de 1948, estuvo al frente del organismo durante cuatro años hasta 1952, su gestión fue brillante y fructífera pero no exenta de las dificultades y los obstáculos que representa el tratar con presidentes y jefes de estado; desde su toma de posesión estableció en su discurso las bases y los principios en los que se fundamenta la UNESCO hasta la fecha, que son el acceso a todo el mundo a la educación, a la alfabetización, a la cultura y a la ciencia, basando sus proyectos hacia los países y sociedades más pobres.

Proyectos que logró consolidar gracias a su enorme prestigio y experiencia como diplomático y desde su visión como intelectual rompió las posiciones antagónicas entre los bloques capitalista y comunista, representados por Estados Unidos e Inglaterra por un lado y la Unión Soviética y China por el otro, para lograr la cooperación tanto política (políticas educativas), como económica (aporte presupuestal al organismo) para los proyectos de la UNESCO.

La visión del organismo era la de una educación basada en la paz y la cooperación, de esta forma la UNESCO llevó educación y cultura a países de África, Asia, Medio Oriente y lugares donde no había nada que le proporcionara a esos pueblos posibilidades de desarrollo; esa era la clave, políticas públicas de educación, cultura y desarrollo científico para el desarrollo de los pueblos y eso fue lo que promovió y logró Torres Bodet al frente de la UNESCO.

Pero también tuvo otros logros importantes: le dio prestigio y reconocimiento al organismo y por lo tanto a la misma ONU; obtuvo la cooperación internacional para los presupuestos del organismo; bajo su dirección la UNESCO fue obteniendo cierto rango de autonomía para operar sus programas y políticas.

En 1950 comienza a gestarse la guerra de Corea entre Estados Unidos y Corea del Norte y nuevamente el discurso vuelve a cambiar a tintes bélicos.

El Presidente de Estados Unidos, Harry Truman en un franco desafío a la UNESCO y a la ONU, retomó el esquema belicoso en la educación estadounidense, y no solo eso, utilizó por vez primera y con fin despectivo y discriminatorio el término “subdesarrollados” para referirse a los países que más estaba apoyando Torres Bodet y la UNESCO, y fue muy claro al señalar que “los países “atrasados” y “subdesarrollados” tendrán que seguir los pasos que marcarán Estados Unidos y sus aliados en materia educativa si quieren dejar de ser subdesarrollados”.

La respuesta de la UNESCO (y por supuesto de Torres Bodet) no se hizo esperar, pero no fue en plan de subirse al ring con Truman, fue un golpe político y diplomático aprovechando la invasión de Estados Unidos a Corea, alertando y promoviendo entre los países sobre los planes de intervención de Estados Unidos a través de la educación; esto le generó a Truman y a Estados Unidos que la opinión pública internacional les diera la espalda.

Debido al grado de autonomía que Torres Bodet le había dado a la UNESCO, ya no era manipulable para algunos países y aunado al desarrollo de las nuevas tecnologías militares, provocó que la educación y la cultura dejaran de ser prioritarias para varios gobiernos, cuya prioridad fue invertir en armamento, la UNESCO se vio en problemas de presupuesto para sus programas, aún así, logró darles cumplimiento.

En 1952 termina el período de Trygve Halvdan Lie al frente de la ONU y por lo tanto el de Torres Bodet al frente de la UNESCO; el nuevo Secretario General de la ONU, el sueco Dag Hammarskjold le pide a Torres Bodet que continúe como Director General de la UNESCO, mismo que tuvo que rechazar debido a que ya había sido nombrado Embajador de México en Francia por el Presidente Adolfo Ruiz Cortines. Dejó una UNESCO sólida, firme, con bases y programas que hasta el día de hoy permanecen y funcionan.

En 1958 asume el Presidente Adolfo López Mateos y nombra a Jaime Torres Bodet como Secretario de Educación Publica en lo que sería su segundo y también muy brillante y fructífero período; aquí fundó la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos, en cuya primera edición mandó imprimir la frase “este es un regalo del pueblo de México para el pueblo de México”; creó el Plan de los Once Años para el Mejoramiento de la Enseñanza Primaria; creó el Museo Nacional de Antropología e Historia; creó el Museo de Arte Moderno; adquirió al norte de la Ciudad de México los predios de Zacatenco para construir el Instituto Politécnico Nacional.

Jaime Torres Bodet fue miembro numerario de la Academia Mexicana de la Lengua, ocupando la silla XXI; fue “Doctor Honoris Causa” por las siguientes Universidades: Estatal de Nuevo México, del Sur de California, UNAM, Autónoma de Sinaloa, Burdeos, Bruselas, La Habana, Lima, Lyon, París y Mérida (España); fue reconocido con la Medalla Belisario Domínguez del Senado de la República en 1971.

Jaime Torres Bodet muere el 13 de mayo de 1974 a los 72 años al suicidarse de un disparo en la cabeza, posiblemente por un cáncer que padecía. Por decreto del entonces Presidente, Luis Echeverría fue sepultado con todos los honores civiles en la Rotonda de las Personas Ilustres.

Jaime Torres Bodet, mexicano ilustrísimo cuyos aportes a México, a la Humanidad y a la Literatura perduran todavía hasta nuestros días.

¡Que tengan una gran semana!

José Luis Jaramillo Vela
Fuentes Bibliográficas:
-elem.mx
-www.gob.mx
-méxicodesconocido.com.mx
-biografíasyvidas.com
-revista.muesca.es
-wikipedia