Hijo de AMLO cava tumba de 4T / Exhibe ¿corrupción?  y opulencia / Para qué piden la edad / Chairos antimaru cobijados por Loera

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NO CABE duda de que el Presidente Andrés Manuel López Obrador, está colérico, le pegaron en donde más le duele y en donde más significación política podría registrar de manera negativa para el reinado de la CuartaT.

Sabe que la valiente actuación e irrefutable investigación de los periodistas Carlos Loret de Mola y de Carmen Aristegi, sobre la opulencia de Juan Ramón, su hijo mayor, se convirtió en la antítesis de la austeridad que pide a instituciones y al pueblo, el que debe de conformarse con un par de zapatos, para que lujos, dice.

Sin embargo, tal vez, por primera ocasión le han puesto el espejo de frente, aunque seguramente ya le había echado un ojo en los temas de los moches de los hermanos, algunos secretarios de estado y hasta la prima incómoda.

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Todos los casos están investigados y con evidencias a la mano, como siempre pide en cada mañana el presidente, pero aún así las manda al limbo, sino no es que al purgatorio, en dónde nadie la va a sacar.

Evidentemente entiende y le molesta que se exhiba como un Nini Fifote a su hijo, el responsable de su campaña en el 2018; el que se da vida de rey en una mansión en Houston propiedad de uno de los principales beneficiaron, vía contratos o licitaciones a modo de Pemex.

Como pedir austeridad, mientras que la familia directa tiene hasta un exclusivo jet particular, sin que se le conozca actividad alguna; Juan Ramón por lo tanto es un burgés, con papa Presidente, quien lo defiende con argumentos tan burdos, como que es sólo un mantenido de su pareja.

En la lógica común, debería suponer que esa relación (millonaria) con el proveedor de Pemex puede significar corrupción pura, esa que tanto dice combatir, o a caso, ¿ya se olvidó del caso Odebrech?.

Era de esperarse que la publicación de la Casa Gris de Houston, desataría la ira presidencial, la soberbia creció y ahora va en contra de los periodistas “golpeadores” y da conocer el supuesto salario de Loret de Mola, en una demostración de poder dictatorial, violación a la Constitución y derechos humanos, pues se trata de una autoridad pública y aunque sea el Presidente, requiere de mínimo una orden judicial.

Muy fuera de control, amenaza con obtener más información de la cuentas de Loret a través de la Secretaría de Hacienda -también sin orden judicial-. Ni hablar un atropello en despoblado.

De Aristegi espetó todos los calificativos del diccionario de la lengua española, para llegar a la concusión de lo que dice en cada mañana, que es una conservadora al servicio del poder y traidora al movimiento de la CuartaT.

Muy al estilo lopezbradorista, nunca argumenta, no tiene contrarréplica; sus errores, los de la familia son parte de los golpes de los adversarios, no hay más, porque no hay forma de defender lo indefendible.

El tema va para largo, vendrán nuevos golpes pero contra periodistas. Nunca contra el crimen organizado, por ejemplo. El hombre no entiende razones y el poder (del estado)  es para imponerse.

Así es el totalitarismo, para no ir a la historia y tan lejos en la geografía, sólo es cosa de voltear a ver a la Venezuela de Maduro; la Nicaragua de de Ortega o Bolivia de Evo, sin dejar de lado la Cuba de los Castro.

Sólo  falta que intervenga la Unidad de Inteligencia Financiera y les congele las cuentas a los periodistas, como lo hicieron en contra de quienes en Chihuahua se opusieron al saqueo del agua por la CuartaT.

PARECE increíble pero es cierto, que ahora por estar inversos en una contingencia de salud, quienes acuden a restaurantes, algunos bares, iglesias y otros lugares, como a una farmacia, deban de declarar la edad.

No se entiende y menos se explica por qué es necesario declarar la edad. Si el conocer el grupo etario al que se pertenece evitara los contagios del virus corona y sus variantes se entendería, pero no es así.

No hay evidencia científica en donde se demuestre la edad para ingresar a una iglesia, sea factor preventivo en una pandemia o en una construcción de una estadística que seguramente algo dirá, lo que quieran, pero para el caso de nada sirve.

A quien se le ocurrió, no se sabe con precisión; el por qué y para qué menos. Seguramente a algún geniecillo de esos de escritorio de los que cobran abultado cheque por estas ocurrencias.

FLACO favor le hace el exgobernador Javier Corral Jurado al recomendarle a su cuate Juan Carlos Loera de la Rosa, a dos personajes opacos en su administración en el área de la Secretaría Particular y otro director en Comunicación Social.

Se trata del fotógrafo Francisco Muñoz, habilitado como secretario particular, y ahora fotógrafo personal del superdelegado.

También se sumó al equipo de de Comunicación Social de la delegación de Bienestar,  Javier Arroyo, exfuncionario de primer nivel de la comunicación corralista.

Casualmente ambos recomendados de Corral ante Juanca, fueron parte de la operación para descarrilar y encarcelar a la ahora gobernadora, Maru Campos Galván y colateralmente, participaron como su exjefe en apoyo al candidato de Morena a la gubernatura.

Por lo tanto tampoco resulta extraño, que ambos ahora estén bajo las órdenes de Loera de la Rosa; alguien tenía que cobijarlo y premiarle la lealtad.

Sólo falta que también estén en la nómina el otro director de Comunicación, de Corral, Enrique Lomas y el coordinador general, Manuel del Castillo, luego la fracasada y desaseado administración estatal.