Jirones de Nuestra Historia: La operación Pastorius: Red Nazi de Hitler en México, se extendió a todo el continente.

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JIRONES DE NUESTRA HISTORIA

“LA OPERACIÓN PASTORIUS”: LA RED NAZI DE HITLER EN MÉXICO SE EXTENDIÓ A TODO EL CONTINENTE. HISTORIA OSCURA DE MÉXICO

Por José Luis JARAMILLO VELA

El espionaje un tema muy amplio

DELICIAS CHIH.- Hablar de espionaje no es un tema fácil ni sencillo, es complicado por su naturaleza; por lo general hay mucha gente involucrada voluntaria e involuntariamente, todos ellos obteniendo y aportando un sinfín de información, misma que debe ser enviada a los contactos establecidos mediante intrincados métodos de codificación, encriptación y a través de sofisticados sistemas de comunicación que deben ser en extremo confiables.

Toda la información recabada es enviada a un centro de información, en donde es recibida, analizada, seleccionada y clasificada, para ser enviada a los altos mandos, quienes tomarán las decisiones correspondientes, en base a la información obtenida. Es un trabajo de campo muy peligroso para los espías, quienes se encargan de obtener la información que se les pide y muy arduo para los analistas en gabinete, quienes clasificarán toda esa información; a todo este sistema de trabajo, se le llama Inteligencia. El mundo del espionaje tiene una especial fascinación en la gente, pero es muy peligroso, está lleno de traiciones y en este ámbito de la Inteligencia, un error o una traición, generalmente cuesta la vida del espía.

Por ello, al descifrar esta trama que está llena de nombres, fechas y datos, estará lo más posible sintetizada, para no hacerla tan extensa, pero sin perder la esencia del hecho histórico.

La diplomacia México – Alemania

Las relaciones entre México y Alemania fueron siempre buenas, pero durante el Porfiriato fueron excelentes debido a la admiración que el Káiser Wilhelm II tenía por el General Porfirio Díaz, a la caída de éste, las relaciones diplomáticas perdieron ese toque de excelencia, pero continuaron siendo estables hasta 1933 cuando asume el poder en Alemania Adolfo Hitler y el Nacionalsocialismo, ahí las relaciones entran en un período de redefiniciones políticas y económicas, pero continúan siendo estables.

En 1934 asume la Presidencia de México el General Lázaro Cárdenas del Río, es entonces cuando se presentan las primeras fricciones con el régimen nazi del Führer Adolfo Hitler, quien ya mostraba sus afanes bélicos, apoyando abiertamente a los regímenes militares y fascistas del Duce Benito Mussolini en Italia, del Generalísimo Francisco Franco en España y del estado militarista del Emperador Hirohito en Japón; quien ya le había arrebatado la región de Manchuria a Mongolia (que después le quitaría la URSS); estos Estados, comenzaban a formar lo que más tarde sería denominado “El Eje” o “El Eje del Mal” en la Segunda Guerra Mundial; mientras que Cárdenas, a pesar de ser militar, era de corte socialista y no apoyaba esos regímenes, incluso ya comenzaba desconocer al Gobierno de Franco; esto provocó tensión en las relaciones entre México y Alemania.

Cárdenas expropia y nacionaliza el petróleo mexicano y la relación con Alemania mejora

En 1938 el Presidente Lázaro Cárdenas expropia la industria petrolera a las compañías inglesas y estadounidenses, creando la nueva empresa “Petróleos Mexicanos”, pero Pemex tenía problemas para vender su producción petrolera, Estados Unidos e Inglaterra, en represalia le impusieron a México un bloqueo económico y forzaron a que los países no le compraran petróleo a México.

El país utilizaba el 30% de su producción petrolera, necesitaba vender el otro 70% pero ante el bloqueo impuesto por los gringos y los británicos, a México se le estaba quedando gran parte de su producción y tenía que venderla, pues de otra manera Pemex se iría a la quiebra y la tan publicitada expropiación petrolera habría terminado en un sonoro fracaso para el Gobierno Mexicano ante el mundo; entonces Cárdenas decide venderle petróleo a los países del Eje, Alemania de Hitler le compra el 48% de la producción, Italia de Mussolini el 17% y Japón de Hirohito el 5%.y con eso, Pemex abastece el consumo interno y logra vender todo el resto de su producción.

Esto provocó dos reacciones que fueron negativas para México; primero, la molestia de Estados Unidos e Inglaterra por la venta de petróleo a los países del Eje, los tres, dictaduras militarizadas y en segundo, Hitler puso sus ojos no solo en el petróleo mexicano, sino en México como un posible aliado nazi para espiar a Estados Unidos.

La Operación Pastorius: Hitler quiere el petróleo de México y sembrar el terror en Estados Unidos

Hitler preparaba simultáneamente la “Operación León Marino”, para invadir a Inglaterra y la “Operación Barbarroja”, para invadir a la Unión Soviética, para ello, necesitaba petróleo para toda su maquinaria bélica, aviones, buques, tanques de guerra, submarinos y vehículos militares y se le ocurrió voltear hacia México, nuestro país era por demás interesante para el Führer, pues tenía petróleo, estaba justo frente a Estados Unidos y desde aquí podía monitorear a Centro y Sudamérica; una envidiable y estratégica posición y decide lanzar la “Operación Pastorius”.

Hitler diseñó esta operación de inteligencia con tres vertientes: el espionaje duro, con espías verdaderos entrenados en el trabajo de campo y dispuestos a correr todo tipo de riesgos; el espionaje de alto nivel, infiltrando a los altos funcionarios y círculos del Gobierno Mexicano y por último, la propaganda y promoción de Alemania y de la figura del Führer como un gran líder mundial.

Para ello, Hitler se apoyó en sus agencias de espionaje e inteligencia, como la Abwehr, la RSH, la Gestapo y la Wehrmacht y comisionó a sus tres principales colaboradores, Hermann Göring, Heinrich Himmler y Joseph Goebbels para que diseñaran y pusieran en operación este plan; Göring y Himmler se encargarían del espionaje duro, que consistía en obtener la información detallada concerniente a todas las fábricas estadounidenses y canadienses de industria militar y Goebbels a través del Gobierno Mexicano y la propaganda, se encargaría de taladrar la estructura de poder en México, para obtener información, petróleo y eventualmente influir en la política y las decisiones de México y, a través de la propaganda, adoctrinar e implantar en la sociedad mexicana las teorías y prácticas del nazismo.

El objetivo final de la Operación Pastorius era terminar por desencadenar el terror en la ciudad de Nueva York y las principales ciudades de Estados Unidos, por medio de sabotajes, volando fábricas, empresas de judíos, presas, puentes, carreteras, ferrocarriles y aeropuertos, sembrando el terror en todo el país. El nombre de esta infame operación se lo puso el Almirante Franz Wilhelm Kanaris, jefe de la inteligencia alemana, por Francis Daniel Pastorius, quien fue el líder de la primera Organización de Trabajadores Alemanes en Estados Unidos.

Se pone en marcha la Operación

En 1938, en México estaba muy reciente la expropiación petrolera de Lázaro Cárdenas, por lo que el sentimiento de los mexicanos contra Estados Unidos e Inglaterra estaba a flor de piel, además la figura de Hitler y el desarrollo que estaba teniendo Alemania era noticia mundial y Alemania aprovechó muy bien esa situación. Como primera vertiente de la Operación, Joseph Goebbels, el genio de la maquinaria propagandística de Hitler envía a Arthur Dietrich como Encargado de Prensa de la Embajada de Alemania en México; el Embajador Rüdd von Kohlenberg objeta la decisión alegando que en 1935 Dietrich había tenido problemas con unos hacendados en Hidalgo a quienes los estafó con ochenta mil pesos; desde Alemania, el Ministro de Asuntos Exteriores, Ülrich von Ribbentrop le responde: “Señor Embajador, el Tercer Reich no le está solicitando su opinión, es una orden del Fúhrer”.

El trabajo que debía realizar Arthur Dietrich, era sensibilizar a la población mexicana acerca del enorme desarrollo de Alemania, sus vías de comunicación, su sistema educativo, su sistema de salud y en general el estado de bienestar, prosperidad y felicidad del pueblo alemán desde la llegada de Hitler al poder, así como resaltar la figura del Führer; para ello, Dietrich no perdió tiempo y rápido comenzó a difundir la vida de Alemania en los medios de comunicación de México, los periódicos Excélsior y El Universal fueron los primeros en abrir sus planas al Tercer Reich y de ahí varios más en todo el país, Dietrich compraba las dos planas centrales completas para la difusión del modo de vida alemán.

El empresario radiofónico Emilio Azcárraga Vidaurreta, abrió los micrófonos de su principal estación, la XEW, para la transmisión de las bondades de Alemania, la XEW se podía escuchar hasta la Patagonia Chilena y Argentina; además, Azcárraga sentía simpatías por el Führer y su esposa tenía raíces alemanas.

Otro acierto de Arthur Dietrich, fue el saber utilizar el cine, puesto que aún no existía la televisión, en aquella época en todos los cines de México antes de iniciar cada película, se presentaba un noticiero cinematográfico; Dietrich compró esos espacios a las compañías cinematográficas y pronto en todos los cines del país, se estaban presentando los noticieros con los logros del pueblo y gobierno de Alemania; hay muchos testimonios que indican que cuando Hitler aparecía en pantalla, el público en los cines rompía en aplausos hacia el Fúhrer; desde luego, en Alemania Joseph Goebbels estaba encantado, Arthur Dietrich estaba haciendo un muy buen trabajo con la primera parte de la Operación.

Por su parte, Hermann Göring y Heinrich Himmler ponen en marcha la segunda vertiente del plan y comienzan a enviar a los espías alemanes a México, como jefe de toda la Operación Pastorius se designó a Jürgen Werner Bernhard Nicolaus, ex director del Banco Alemán de Colombia, quien conocía muy bien Latinoamérica y hablaba muy bien el español y el inglés; el subjefe de la Gestapo Karl von Schlebrugge sería quien coordinaría a todos los espías en trabajo de campo, tanto en México como en Estados Unidos; mientras que Edgar Hilgert y Karl Franz Rügge se encargarían de transmitir toda la información recabada por los espías y hacerla llegar hasta Alemania; todos ellos bajo las órdenes de Jürgen Nicolaus.

El glamour y la belleza en el espionaje

Para la tercera vertiente de la Operación, que consistía en penetrar a los círculos del poder en el Gobierno Mexicano, Joseph Goebbels echa mano de la actriz alemana Hilde Matilde Krüger Grossmann, mejor conocida como Hilda Krüger; Hilda era una actriz de medio pelo tirándole a muy mala, pero que tenía un encanto y una belleza cautivadora para la época; Goebbels, al proyectarla en el cine alemán la había hecho una estrella y su amante, pero Hilda creyó que tenía los tamaños para conquistar el cine de Hollywood, a donde llegó con el apoyo de Goebbels y de dos destacados simpatizantes de Hitler: el famoso actor Errol Flynn y el magnate multimillonario Jean Paul Getty, pero Hilda era tan mala actriz para los estándares de Hollywood, que no pudo conseguir nunca un solo papel protagónico.

Goebbels decide enviarla a México con el pretexto de hacer cine, pero su función será espiar al más alto nivel; para ello, Errol Flynn la contactó con directores y actores mexicanos para que se fuera introduciendo en el medio artístico nacional, mientras que Paul Getty le conseguía, a través del Canciller Ezequiel Padilla, que ingresara a México sin ningún problema migratorio. Era tan mala actriz, que en México solo pudo hacer cuatro películas, y todas “churros”.

Lo que sí pudo hacer de inmediato, porque se le daba muy natural, fue el socializar y conectarse con las élites políticas, sociales y artísticas de México, poseía una natural habilidad y un verdadero encanto para relacionarse y su belleza pronto cautivó a los políticos mexicanos y el primero en caer en sus redes fue el Secretario de Hacienda Ramón Beteta, quien la hizo su amante y le obsequiaba joyas, dinero, lujos, viajes y todavía le pagaba un departamento de lujo en la Ciudad de México; Hilda Krüger obtuvo de sus amoríos con Ramón Beteta información financiera de México que el Gobierno la consideraba reservada, tales como en qué áreas se estaba invirtiendo, cómo era el presupuesto para el Ejército y la Marina, cuanto se gastaba en armamento y a quien se le compraba, también acerca de los planes crediticios de México y en qué se usarían; así obtuvo Krüger mucha información de los dineros mexicanos.

El segundo en caer rendido a sus encantos, fue el Secretario de Gobernación, Miguel Alemán Valdés, aquí Hilda dió en el clavo, pues el Secretario de Gobernación era de facto, el segundo hombre más poderoso del país, ahí se concentraba toda la información del Gobierno Mexicano; además contaba con la Dirección Federal de Seguridad, la policía política del gobierno; Miguel Alemán no era tan ostentoso como Ramón Beteta, éste era más cuidadoso en sus amoríos, pero también le proporcionó a Hilda una serie de lujos y dinero, así como una casa en los alrededores de Toluca, que era a donde se iban a darle rienda suelta a sus pasiones.

Hilda Krüger obtuvo de Miguel Alemán mucha y muy valiosa información acerca de la política en México, de los planes y proyectos de inversión del gobierno para cada área, supo información muy secreta del gobierno, pero sobre todo, obtuvo información de primera sobre para donde iba la política exterior mexicana, supo la ubicación de todas las bases militares, aéreas y navales de México y sus respectivos movimientos y futuros planes y proyectos, así como de los altos mandos del Ejército, Fuerza Aérea y Marina; más importante aún, consiguió información sobre la política petrolera de México, que era uno de los principales objetivos nazis, nuestro petróleo.

Otro que cayó redondito ante la Krüger, fue el actor cómico Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes, mejor conocido como “Cantinflas”, a quien al parecer le gustaban y le atraían mucho las mujeres de esa parte de Europa, ya que fue amante de la actriz checoslovaca Miroslava Stern, pero se casó con la actriz rusa Valentina Ivanova Zakova; ahora era amante de la alemana Hilda Krüger; a Cantinflas, la hábil y encantadora espía le sacó información del cine mexicano y en general del medio artístico.

Chocolates peligrosos y la conexión mexicana

Mientras Arthur Dietrich e Hilda Krüger hacían el trabajo que les fue asignado y cumplían sus órdenes al pie de la letra, Jürgen Nicolaus y Karl von Schlebrugge comenzaban a recibir a todos los espías que llegaban de Alemania a México por diferentes vías, algunos por mar y otros por vía aérea, procedentes de diferentes partes y todos con pasaportes falsos; para no levantar sospechas, la Embajada de Alemania abrió la Oficina del Extranjero, la cual era una fachada que aparentaba llevar el control de todos los ciudadanos alemanes en México, así como brindarles asesoría turística y personal, ya que muchos entraron como turistas; hay que recordar que los controles migratorios de la época, no eran tan estrictos como los de la actualidad.

Muchos de estos espías se iban a dividir, algunos iban a realizar su trabajo en Estados Unidos y mientras esperaban ser trasladados a dicho país, realizaban espionaje en México. Dentro de sus órdenes estaban las labores de sabotaje, para lo cual todos estaban entrenados y capacitados en el uso de armas de fuego y fabricación de explosivos; para no despertar sospechas con los materiales para los explosivos, los alemanes desarrollaron una forma de elaborar un potente explosivo con el chocolate mexicano, así de esa manera podrían pasarlo sin ningún problema a Estados Unidos. Los alemanes probaron con éxito los explosivos de chocolate en un sabotaje nocturno a un barco inglés anclado en el Puerto de Veracruz.

Todos los espías nazis que iban a operar en Estados Unidos entraron a ese país por la frontera de Nuevo Laredo Tamaulipas y Laredo, Texas, la frontera todavía era muy porosa y con laxos controles, además no despertaron muchas sospechas pues pasaron como gringos, con la ayuda del simpatizante nazi, el millonario Jean Paul Getty; toda la información que obtenían, era enviada a México por la misma vía, por Nuevo Laredo.

El espionaje alemán recibió bastante apoyo en México, Jürgen Nicolaus, Karl von Schlebrugge y Arthur Dietrich establecieron “La Conexión Mexicana” ; una de las habilidades del perfil del espía, es el saber reclutar gente para obtener no solo información, sino también ayuda y apoyo, puesto que se está trabajando en terreno desconocido y por lo general hostil; así pues, lograron ir formando una red de apoyo con mexicanos mestizos y con hijos de inmigrantes alemanes ya nacidos en México y por lo tanto también mexicanos, a esta red de apoyo la llamaron “La Conexión Mexicana”.

¿Quiénes formaban la Conexión Mexicana?

En esta red de apoyo había mucha gente simpatizantes de Adolfo Hitler, pero los más importantes y notorios fueron José Vasconcelos, uno de los más grandes pensadores e intelectuales mexicanos, pero también un hombre muy cambiante en cuanto a sus ideales políticos; en esta etapa de su vida, se había convertido en un férreo y declarado nazi; Vasconcelos apoyó a los nazis fundando la revista “Timón”, cuyas ediciones estaban casi por completo dedicadas a difundir el estilo de vida alemán y el nazismo y la figura del Führer.

En esta lista se encontraban también los mexicanos Guido Otto Moebius, nacido en Monterrey, N.L.; Karl Guillermo Rettelsdorff, nacido en Coatepec, Veracruz; Richard Vollmann Everbusch, nacido en Tampico, Tamaulipas; Walter Heinrich Martens, nacido en Jalapa, Veracruz; Hans Kramm, nacido en Nuevo Laredo, Tamaulipas; Franz Wilhelm Buchenau, nacido en Torreón, Coahuila; Leopoldine Kobemüller Barranco, nacida en la Ciudad de México; Roberto Trauwitz Amézaga, nacido en Zacatecas, Zac.; todos ellos eran de nacionalidad mexicana, de ascendencia alemana, pero la lista sigue…

Günther Bocker, Alexander Holstel, Fritz Bieler, Werner Heckel, Rölf Spessiger; todos estos, alemanes nacionalizados mexicanos y que también colaboraron en esta red de apoyo.

Por otra parte, Vicente Lombardo Toledano, comunista, político y agente del espionaje soviético, quien en ese momento era el Secretario General de la C.T.M. en México, publicó en el periódico “El Popular”, que su central obrera había detectado un total de 366 miembros y simpatizantes del Partido Nazi en México, con diversas funciones de espionaje, adoctrinamiento e infiltración (además, Lombardo Toledano solía lanzar insultos a los alemanes); incluso detalló la ubicación de estos grupos, señalando que estaban en las ciudades como el D.F., Monterrey y Puebla; en los puertos de Tampico, Veracruz, Mazatlán, La Paz, Guaymas, Acapulco, Manzanillo, Puerto Ángel y Salina Cruz; así como en las ciudades fronterizas de Nogales, Ciudad Juárez (desde donde monitoreaban el paso fronterizo de Ojinaga), Piedras Negras, Nuevo Laredo y Matamoros; así presentó Lombardo Toledano a la red nazi en México. Curiosamente, cuando la Embajada de Alemania, respondiendo a sus insultos lo tacha de ser un espía soviético, Lombardo Toledano se indignó tanto que casi le declara la guerra él solo al Führer.

Pero ¿qué pasaba con toda la información recabada por los espías?

Los alemanes no desperdiciaban nada de información, su maquinaria de inteligencia era tan sofisticada que para ellos era importante hasta el saber la marca de ropa favorita del Presidente, o su platillo predilecto, o el simple hecho de saber cuántos comercios, tiendas, restaurantes y abarrotes había en el D.F., por ejemplo. Para ellos todo era importante, todo lo enviaban a Berlín, en donde todo lo clasificaban, no desperdiciaban nada de información, “todo puede ser de utilidad en cualquier momento”, decía Heinrich Himmler.

En México, toda la información recabada por el espionaje alemán era entregada a Edgar Hilgert y Karl Franz Rügge, estos dos hombres se encargaban de enviar toda esta enorme cantidad de información a Berlín; para ello tenían avanzados sistemas de codificación y encriptación, como el Código Enigma, o lo transmitían a través de estaciones de radio, o telegrafía, o por medio del micropunto, una técnica que desarrollaron y que consistía en reducir mediante un proceso fotográfico una hoja con información hasta tener menos de un milímetro de espesor, dicho micropunto podía ser adherido a cualquier otro escrito sin importancia y ser ocultado por un sello o por una firma; dicho micropunto solo podía ser leído a través de un microscopio especial; los micropuntos se enviaban en valija diplomática.

Con excepción de Karl Guillermo Rettelsdorff , todas las personas mencionadas arriba en la conexión mexicana se encargaban de obtener información en los altos círculos, como cámaras de comercio, club de industriales, grupos empresariales, organismos civiles, organizaciones religiosas, clubes sociales, ligas deportivas, en la alta sociedad y toda clase de lugares en los que los espías de campo serían fácilmente detectados.

En cuanto a Karl Guillermo Rettelsdorff, era propietario de una próspera finca cafetalera en Coatepec, Veracruz, en donde adentro de su rancho tenía una estación de radio llamada “Radio GBO, la Bola de Oro de Coatepec”; desde ahí, al cierre de la estación se realizaban las transmisiones de información hacia Berlín, o se hacía una triangulación con las estaciones Radio TRAMP y la AGR de Nueva York, desde donde se enviaban también gran parte de la información que recababan los espías en Estados Unidos y Canadá.

La información obtenida en Estados Unidos y Canadá, referente a la milicia, instalaciones militares y fábricas de armamento, aviones, barcos y submarinos, era enviada a México y de ahí por micropunto en valija diplomática hacia Berlín.

Una amenaza y se derrumba la Operación Pastorius; solo un espía quedó sin ser identificado

Jürgen Nicolaus vivía en la calle de Luis Mora en el D.F., el día 25 de abril de 1941 tuvo un incidente con una de sus vecinas, la señora Teresa Quintanilla del Valle, por ese incidente, Nicolaus amenazó de muerte a la señora Quintanilla, quien levantó una denuncia en su contra por amenazas de muerte, pero el jefe de espías amenazó a la mujer equivocada, la señora Quintanilla era hermana nada menos que del Doctor Luis Quintanilla, quien era el Primer Secretario de la Embajada de México en Washington.

En su denuncia, la señora Quintanilla había detallado las actividades de espionaje de Nicolaus y proporcionó una lista de nombres que fueron investigados; el 28 de febrero de 1942, Jürgen Nicolaus es arrestado por los Servicios Secretos del Estado Mexicano, y junto con él, Karl von Schlebrugge y varios espías más, fueron enviados al centro de detención de la Dirección Federal de Seguridad donde fueron sometidos a interrogatorios.

De esa manera se fue derrumbando toda la Operación Pastorius y cayendo todos y cada uno de los espías. El único espía nazi que quedó sin ser identificado fue el Teniente Roberto Trauwitz Amézaga.

El último espía nazi y la Conferencia de Chapultepec

Al ser descubierta y desarticulada la Operación Pastorius, el 20 de abril de 1942 se reúnen en Monterrey, Nuevo León, los presidentes de México y Estados Unidos, General Manuel Ávila Camacho y Franklin Roosevelt con el fin de enviar al mundo el mensaje de una nueva relación y discutir estrategias para reforzar las fronteras y puertos de entrada a ambos países, para evitar el espionaje del que habían sido objeto las dos naciones

De todo esto se enteró el Führer Adolfo Hitler, puntualmente, de cada detalle, de cada palabra de lo que ahí se dijo y de lo que ahí se acordó; resulta que el traductor e intérprete de lo que hablaron Ávila Camacho y Roosevelt fue nada menos que el Teniente Roberto Trauwitz Amézaga, el único espía nazi de la Operación Pastorius que no fue identificado; Trauwitz informó a Alemania todo lo que hablaron los dos Presidentes.

Lo que esto provocó fue que el Presidente Manuel Ávila Camacho convocó a todos los países del Continente a la Conferencia de Chapultepec, para unir a todo el continente en un solo bloque y defenderse del espionaje y de los efectos de la Segunda Guerra Mundial; se efectuó en el Castillo de Chapultepec y el único país que no asistió fue Argentina, no fue invitado debido a que su Presidente Ramón Castillo se declaró “neutral”, pero ya coqueteaba con los nazis, por ese motivo, Argentina fue excluida de la Conferencia de Chapultepec.

Cabos sueltos…

+ Jürgen Nicolaus y Karl von Schlebrugge fueron enviados prisioneros a las Islas Marías; de ahí fueron deportados a Alemania vía Japón.

+ En 1943 es arrestado Guido Otto Moebius en Monterrey, N.L., al descubrirse una estación de radio clandestina en su domicilio; fue enviado al Centro de Detención en Perote, Veracruz.

+ En 1943 es arrestada Hilda Krüger, había contraído matrimonio con Nacho de la Torre, nieto de Porfirio Díaz, con la intención de quedarse en México; fue enviada al Centro de Detención en Perote, Veracruz.

+ En 1946, Jürgen Nicolaus fue arrestado por el FBI en Bismarck, Dakota del Norte, al ser sorprendido merodeando el Cuartel General de la Junta Nacional de la Guardia Nacional de Estados Unidos.

+ Los mexicanos involucrados en la Operación Pastorius, ya sea nacidos en México o nacionalizados, ninguno de ellos fue acusado de Traición a la Patria; se cree que apelaron a su doble nacionalidad, optando por ser deportados a Alemania.

+ Además de los alemanes, también fueron expulsados de México, todos los italianos y japoneses.

+ En represalia, el Führer Adolfo Hitler ordena el hundimiento de cinco buques petroleros mexicanos.

+ En respuesta a los ataques, el 22 de mayo de 1942, el Presidente de México, General Manuel Ávila Camacho declara  a México en Estado de Guerra contra Alemania y al Tercer Reich, entrando de lleno a la Segunda Guerra Mundial.

+ Ninguno de los políticos mexicanos ni José Vasconcelos fueron acusados de Traición a la Patria, al contrario, Miguel Alemán fue Presidente de México; en ninguna de sus biografías oficiales se menciona su participación en estos hechos.

+ El FBI desclasificó e hizo públicos los archivos de la Operación Pastorius y al Gobierno Mexicano no le quedó más remedio que ordenar al Archivo General de la Nación, desclasificar la información; pero en ninguna parte de la historia oficial de México, ni en ningún libro de texto, se menciona la Operación Pastorius, uno de los hechos más oscuros en la historia de México y un caso al que todavía le falta mucho profundizar en su investigación.

Fuentes Bibliográficas:

+ expansión.mx

+ Reportes del Espionaje Nazi en México/Claudia Verónica Sánchez Bernal

+ scielo.org.mx

+ obtenerarchivo.bcn.cl

+ memoriapolíticademexico.org

+ Propaganda Nazi en México/Elena Hernández Ortega

+ relatosehistorias.mx

+ distritocomedia.com

+ istor.cide.edu

+ lasillarota.com

+ lajornadadeoriente.com.mx

+ política.expansion.mx

+ nación.com