Jirones de Nuestra Historia: Aztecas y Mexicas; primeros en usar temibles armas químicas, biológicas y psicológicas

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JIRONES DE NUESTRA HISTORIA

AZTECAS Y MEXICAS; LOS PRIMEROS EN USAR LAS TEMIBLES ARMAS QUÍMICAS, BIOLÓGICAS Y PSICOLÓGICAS

Por: José Luis JARAMILLO VELA

¿Qué es un arma?

DELICIAS CHIH.- + Un arma es todo aquel instrumento, aparato, medio o máquina destinados para el ataque o para la defensa; así de simple es la definición para un instrumento en el que están involucrados complejos conceptos de física, ciencia y tecnología. En la antigüedad, las primeras armas fueron las piedras, arrojar piedras era lo más básico y rudimentario, después evolucionó en la honda, una tira de cuero utilizada para darle mucha más velocidad a las piedras; luego vinieron los garrotes y las mazas, las hachas y los cuchillos de piedra tallada.

Más tarde, aparecen el arco, la flecha y las lanzas y junto con ellas, el escudo hecho de cuero de animal y posteriormente metálicos; también los obuses (especie de resortera gigante), las catapultas y los arietes; aparece también el mangual, que era un mango de unos treinta centímetros, del cual pendía una cadena y en su extremo una bola con picos muy afilados, que era muy peligrosa, mortífera y efectiva. Y así, un sinfín de armas de tipo manual, como las espadas y las dagas.

En el siglo IX, en China se inventa la pólvora y muy pronto le dan un uso bélico; aparece la primera arma de fuego, consistente en un tubo de bambú activado con una mezcla de salitre, azufre y carbón, cargado con piedras; al hacer reacción la mezcla, se producía fuego y los gases impulsaban las piedras dentro del tubo de bambú.

En el siglo XIII, los árabes perfeccionaron la técnica e inventaron los primeros cañones, que eran de madera con cinchos de hierro; más tarde, ellos mismos introducen ya los cañones de bronce, más seguros, potentes y letales.

En el siglo XV, aparecen las primeras armas de fuego portátiles, revolucionando por completo los conceptos, las técnicas y las tácticas de la guerra; aunque la primera arma de uso personal fue el mosquete, muy lento, pesado y de poca puntería; luego viene el fusil de chispa, mejora la puntería, pero muchos tiros salían vanos, además de ser muy lento el cargar de pólvora y proyectil el arma.

En el siglo XIX Oliver Winchester inventa el rifle de repetición y retrocarga que le daba al tirador la posibilidad de disponer de una ronda de siete tiros consecutivos con retrocarga para expulsar el casquillo percutido y traer un cartucho nuevo a la recámara y Samuel Colt inventa el revólver de seis tiros y después el de ocho; en 1884 aparece la ametralladora inventada por Richard Gatling, con un poder de fuego mucho más destructivo y de más precisión. En 1911, Colt lanza la pistola, innovador concepto tipo escuadra, semiautomática, capaz de disparar rondas de 15 tiros dispuestos en un cargador dentro de la culata del arma, fue la Colt .45. Ya en el siglo XX, se dispara por completo el armamentismo.

+ Un arma química es la que utiliza las propiedades tóxicas de alguna sustancia, para matar, herir o incapacitar al enemigo.

+ Un arma psicológica es el conjunto de medios, actividades o procedimientos que por efecto psicológico pueda alterar las emociones, actitudes y conductas del enemigo, al grado de dejarlo fuera de combate sin necesidad de herirlo.

Las armas de los Aztecas

Cuando los españoles llegan a estas tierras, muy pronto empiezan a conocer el arsenal y la artillería no solo de las tribus aztecas y mexicas, sino de todos los pueblos con los que se encontraron y que tuvieron que pelear contra la mayoría de ellos; su primera sorpresa fue el ver lo rudimentario de su armamento y darse cuenta de que no conocían ni las armas de fuego ni los caballos; sin embargo, el arsenal era variado, ingenioso y temible.

El arsenal de las tribus mexicanas constaba de:

+ Honda: consiste en una tira larga de cuero para arrojar piedras a gran distancia y a mayor velocidad.

+ Cerbatana: es un tubo largo que puede ser de caña, de junco o de madera, a través del cual se pueden arrojar dardos o bolas de arcilla endurecida, se sopla el aire contenido en los pulmones a través de la caña para lanzar el proyectil; los orígenes de esta arma son ancestrales, se han encontrado en las selvas de Asia suroriental y en las selvas de la Amazonia peruana y brasileña; cualquiera que haya sido su origen, se cree que fueron transportadas hace miles de años por las tribus de navegantes de la Polinesia; se desconoce como llegaron a las tribus mexicas, pero no es invento de ellos.

+ Arco y flecha: el arco con tensor que podía ser de fibras vegetales y de tripas de animal; las flechas con punta de obsidiana y que en ocasiones podían estar envenenadas.

+ Dardo: pequeña arma arrojadiza, consistente en una pieza de madera, cuyo cuerpo se tallaba hasta terminar en una peligrosa aguja.

+ Hacha: consistía en un mango de madera, en cuyo cabezal se incrustaba una filosa hoja de obsidiana, las había de uno o de doble filo.

+ Cuchillo de obsidiana:; era una especie de daga con una empuñadura de fibras vegetales o animales, incluso de madera; para pelea cuerpo a cuerpo, utilizado también para los sacrificios humanos.

+ Lanzas: o picas como la llamaron los españoles; era una vara larga, terminada en una larga y filosa punta de obsidiana, esta era un arma arrojadiza, se lanzaba con la potencia del brazo de cada guerrero.

+ Átlatl: es una lanzadera, un propulsor de proyectiles, básicamente de lanzas ligeras de carrizo con puntas de obsidiana o de hueso; consta de un mango o lanzadera, con dos orificios donde se colocan los dedos índice y anular, a lo largo del átlatl hay una ranura por donde se inserta la lanza, con un tope en la parte trasera; el guerrero toma impulso y el movimiento hace que la lanza salga impulsada a gran velocidad y larga distancia. En la actualidad, el INAH y la ENAH están impulsando el uso del átlatl no como arma de guerra, sino como un deporte autóctono, muy parecido al lanzamiento de jabalina, pero con un propulsor. El nombre de átlatl significa “agua agua”, cuando el átlatl impulsa la vara o la lanza, ésta produce un movimiento ondulante como olas, de ahí el nombre. La actriz mexicana perteneciente a la etnia mixteca, Yalitza Aparicio es una experta en el uso del átlatl.

+ Macuáhuitl: Compuesto por un madero de unos 70 cms. de largo, con empuñadura, tallado en forma de pala, plano por ambos lados, en cuyos lomos se incrustaban hasta ocho filosas navajas de obsidiana por cada lado, pegadas con resinas naturales; a los españoles les causó asombro ver que los niños usaban uno más pequeño llamado macuahuitzoctli, el cual manejaban con verdadera destreza

Hernán Cortés y sus soldados, notaron que el sistema militar azteca, en su estructura, formaciones y disciplina era muy similar al de los romanos, pero nunca pensaron que los aborígenes tuvieran, aunque rudimentarias, tanta variedad de implementos bélicos; de entre todas, había dos armas a las que los españoles les tenían verdadero pavor: al cuchillo de obsidiana, porque habían visto como lo usaban para sacar el corazón vivo de sus prisioneros y ofrendarlo a los dioses, pensar que eso les pudiera pasar les aterraba; también le tenían pánico al macuáhuitl, pues un “macuahuilazo” bien asestado, podía atravesar el morrión (casco de los españoles), que estaba hecho de latón, y partirles el cráneo y la cara.

Sin embargo, los españoles aún no habían visto todo, los aztecas estaban por mostrarles dos poderosas armas y hacerles sentir lo que era “amar a Dios en tierra de indios…”

El chile, poderosa arma química y biológica

Desde tiempos inmemoriales, los habitantes del actual México ya conocían, sembraban y cosechaban unas cien variedades de chiles; incluso, sabían secarlos y habían inventado una técnica de ahumado que llamaron “chilipoctli” o “xilipoctli”, literalmente “chile de humo” o chile ahumado, que ya castellanizado, es una delicia que llamamos chipotle.

Los aztecas utilizaban el chile no solo en su gastronomía, también como remedios curativos, terapéuticos y medicinales, también como colorantes naturales; incluso por su forma, ya le daban al chile una connotación sexual picaresca y lo encomendaron a la diosa Tlazoltéotl, diosa del amor carnal, ahora convertida en diosa del amor carnal y del chile, no es broma, así fue; los aztecas comenzaron a llamar a Tlazoltéotl como “La Respetable Señora del chilito rojo”.

Pero había otro uso distinto del chile, los aztecas comenzaron a usar el humo de la quema de chiles, primero como correctivo para aquellos pueblos súbditos que se negaban a pagarles impuestos o tributos; si algo había en el Imperio Azteca eran chiles, así que rápido se dieron cuenta del poder del humo del chile y no solo eso, descubrieron que el humo de los chiles de árbol secos y el humo de los chipotles eran mucho más potentes y dañinos que los de otras variedades o de los chiles verdes.

Es tan poderoso el humo del chile, que los efectos que puede causar una cortina de humo de chiles son varios y van desde ardor en la cara, ceguera temporal, irritación de las vías respiratorias, dificultad para respirar; puede ocasionar daños irreparables, como ceguera permanente, daños irreversibles en vías respiratorias, tráquea y pulmones, que dejan con una miserable calidad de vida a quien se expone; por ultimo y lo más letal, sobreviene la muerte.

El primer uso mortífero y letal que los aztecas le dieron al chile, fue cuando el Señorío de Cuetlaxtlán se rehusó a pagar el tributo y se rebeló contra ellos, rodearon con chile el recinto del Consejo de Señores de Cuetlaxtlán, le prendieron fuego y mataron a todos asfixiándolos con el potente y picante humo.

Bernal Díaz del Castillo, explorador de Hernán Cortés registraba todos los sucesos en su “Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España” y Fray Bernardino de Sahagún, religioso que acompañaba a Cortés y que también registraba todo lo que sucedía, en una especie de bitácora que llamó “Historia General de las cosas de la Nueva España”; ambos en sus escritos, narran el horror que sufrieron los españoles al verse envueltos en las densas y extensas cortinas de humo de chiles que los aztecas les tendían; murieron muchos hombres y caballos, muchos más quedaron imposibilitados de por vida, también muchos se recuperaron; narran también como los españoles, ya con solo divisar humo, no se acercaban a ningún lado y emprendían la retirada.

Este es el primer registro que se tiene sobre el uso de agentes químicos y biológicos en la historia.

Ehecachichtli, el “Silbato de la Muerte”, terror sicológico

Todavía los aztecas les guardaban otra sorpresa a los españoles, ellos tenían el Ehecachichtli o silbato de la muerte, era un artilugio de cerámica y barro, en forma de calavera que los aztecas utilizaban en las ceremonias y rituales mortuorios; se tomaba con ambas manos y lo tocaba una persona soplando, esto simbolizaba el dolor de los que se quedaban aquí, acompañando al difunto hacia el Mictlán, que era el lugar a donde iban los muertos.

El silbato era la representación de una calavera humana, del tamaño aproximado al de un melón, de cuya nuca sobresalía un tubo a manera de boquilla, en su interior contenía un diafragma y una serie de recovecos por donde fluía el aire, de modo que al soplar el instrumento se producía un sonido estremecedor, parecido a un lamento de alguien con mucho dolor; esto demuestra también, los conocimientos acústicos de los aztecas.

Según las crónicas de Bernal Díaz del Castillo y de Fray Bernardino de Sahagún, en otras de las batallas, los jefes guerreros aztecas hicieron sonar al unísono unos dos mil silbatos de la muerte, lo que según narran, produjo el sonido más aterrador que se haya escuchado, ese sonido provocaba un verdadero pánico entre los soldados españoles, quienes enloquecían y se desorientaban con el estremecedor lamento; según narran las crónicas, los españoles quedaron tan trastocados sicológicamente, que un simple ruido desconocido de algún animal, los alteraba sobremanera.

Al igual que con el uso del chile, este fue el primer ataque sicológico que está documentado en la historia.

En la actualidad

A partir de estas invenciones aztecas, se desarrollaron los gases lacrimógenos como método de control y persuasión, con pequeñas dosis de capsicina, el principal componente del chile. Las fuerzas armadas de la India acaban de desarrollar un arma que van a usar contra el terrorismo; es una granada de gas a base de chile Bhut Jolokia, conocido como “chile fantasma”, cuyo grado de pungencia o picor está por encima de 1,200,000 unidades Scoville; esta arma provoca irritación, parálisis y eventualmente puede causar la muerte del terrorista.

Para complementar, la Escala Scoville sirve para determinar el grado de pungencia o picor de los chiles; consiste en diluir un extracto del chile a analizar en agua azucarada, la muestra se va analizando hasta que no queda rastro de capsicina; por ejemplo, el pimiento tiene un valor de cero en dicha escala, ya que la muestra de agua azucarada no necesitó más que un solo análisis; en cambio, el chile Pepper X, catalogado como el más picante de todos, su pungencia va de 2,800,000 a 3,180,000 Unidades Scoville, esto quiere decir que a la muestra de ese chile se le agregaron esa cantidad de veces de agua azucarada hasta que ya no se detectó pungencia o picor.

Para darnos una idea, el humo de los chiles de árbol y chipotles que usaron los aztecas para atacar a los españoles, tienen un valor de entre 10 mil y 23 mil Unidades Scoville.

Según la Historia, los mismos españoles acuñaron el popular dicho: “Supimos lo que es amar a Dios en tierra de indios”.

Fuentes Bibliográficas:

+ masdemx.com

+ infobae.com/america/mexico

+ desenfunda.com

+ colegiojurista.com

+ eitb.eus

+ arqueologiamexicana.mx

+ nahuatl.historicas.unam.mx

+ www.gob.mx/agricultura

+ Facebook.com

+ chilepepe.com

+ www.agromatica.es

+ es.wikepedia.org