- EU detiene por día a 8 mil migrantes
Por: José Luis Jáquez BALDERRAMA
CHIHUAHUA CHIH.- El incendio en las instalaciones del Instituto Nacional de Migración en Ciudad Juárez, que dejó 39 muertos y 27 lesionados, el pasado 27 de marzo, muestra la grave crisis en materia migratoria, resultado en gran parte por la corrupción existente en México.
Los migrantes fueron tratados como delincuentes y los dejaron a su “suerte” cuando se produjo el incendio. El interior del centro “Lerdo” se convirtió en un verdadero “crematorio”.
Los afectados habían sido arrestados por elementos federales del SMN, cuando vendían mercancía (artesanías, dulces y galletas) cerca del bordo de El Paso Texas. También los levantaron de albergues improvisados debajo de los puentes fronterizos.
Un centro migratorio, (más bien un presidio sin ningún protocolo de seguridad) “albergó” a cerca de 70 hombres procedentes de Guatemala, Colombia, Honduras, Venezuela y El Salvador, quienes al verse amenazados con la deportación, quemaron colchonetas como protesta.
Los migrantes jamás imaginaron que las rejas de acero tenían candados. Nadie les prestó auxilio a pesar de que ahí estaban los elementos del INM y trabajadores de una agencia de seguridad privada, cuyo dueño es un agregado consultar de Nicaragua. Una concesión millonaria, que debe ser investigada.
La estación migratoria “Lerdo” no es un albergue, como se dijo en la “Mañanera” el pasado martes 28 de marzo. Es inmueble que mostró al mundo decenas de cuerpos apilados.También puso en evidencia una política errática del gobierno mexicano en materia de derechos humanos. Las voces de condena, entre ellas la del papa Francisco, se escucharon en toda la tierra.
El secretario general de la ONU, António Guterres, exigió una investigación exhaustiva sobre lo sucedido y puntualizó: “Esta tragedia es un recordatorio desgarrador de los riesgos que enfrentan los migrantes y refugiados”.
Tijuana, Matamoros y Ciudad Juárez, son ahora zonas de control de bandas delincuenciales y malos funcionarios de gobierno que han hecho del movimiento migratorio como un “gran negocio”. La corrupción es un mal endémico al que se enfrentan numerosos grupos que buscan el “sueño americano”.
Más datos de gran preocupación
El flujo migratorio es alarmante (ya se rompió el récord) pues se calcula que en el año 2022 se detuvo a 2,76 millones de personas en la frontera de México con Estados Unidos, según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Fue un aumento del 8% .
En diciembre del año pasado, la policía fronteriza de los EU detuvo a 251,487 personas, lo que representa cerca 8,000 personas al día. En el mismo mes, pero de 2019, se llegó a 40,000 mil detenidos.
De acuerdo a la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo, unos 202,000 detenidos aceptaron el título 8, a fin de ser deportarlos a su país de origen, y los demás, cerca de 50,000, fueron trasladados a México dentro del Título 42, seriamente cuestionado por violar los derechos humanos. Una herencia de Donald Trump y avalada por Joe Biden.
Estados Unidos “apretó” al gobierno mexicano (el pasado 5 de enero) para aceptar nuevo programa, que consiste en dar cada mes 30,000 visas extraordinarias, únicamente a migrantes de Venezuela, Cuba, Haití y Nicaragua, si llegan al país vía aérea. Esto no ha frenado el movimiento migratorio por los cruces terrestres. Ha empeorado la situación, que jamás se corregirá, mientras siga la corrupción.
Los hechos en Ciudad Juárez, fueron motivo de un enfrentamiento entre dos de los aspirantes a la Presidencia de la República. En este caso Marcelo Ebrard y Adán Augusto López, quienes se acusaron mutuamente de las fallas en el centro de atención a migrantes. No asumieron su responsabilidad ante la tragedia, y la “culpa” llegó hasta los trabajadores de seguridad privada y elementos del SNM, que aparentemente cuidaban las instalaciones. Hay cinco detenidos.
Es sabido que la política de migración en México se encuentra condicionada por los Estados Unidos, basada en la persecución y contención.
En el centro migratorio de Ciudad Juárez, se violaron todos los protocolos, como los derechos humanos, consulares, de seguridad y médicos. Es una celda que se convirtió en un crematorio.

