Por José Luis JÁQUEZ BALDERRAMA
CHIHUAHUA CHIH.- La crisis económica, la abrumadora influencia de las redes sociales, la pandemia y malos gobernantes han provocado severa crisis en la calidad del periodismo, por lo que es urgente rescatar esta noble profesión.
El buen periodista, por su parte, está obligado a extender su conocimiento y servicio a la comunidad, principalmente en naciones donde gobiernos populistas o dictatoriales han suprimido la libertad de expresión y el derecho a la información, caso concreto Venezuela y Nicaragua.
Omar Rincón, escritor y profesor de la Universidad de los Andes en Bogotá, pone al descubierto la penosa realidad del periodismo global en su estudio: “Buenos periodistas, malos medios”.
Puntualiza el colombiano: “El siglo XXI llegó con transformaciones radicales del ecosistema de medios de comunicación y de los modos de hacer periodismo. En nombre de la crisis económica y de la revolución de internet, los medios aprovecharon y se divorciaron de los periodistas de calidad. Y todo se volvió un caos: los medios huyeron hacia el negocio y la política y los periodistas se están reinventando su lugar en el mundo”.
Efectivamente, hemos “llegado a la sociedad insensible” ante las tragedias y los dolores humanos.
Dice el escritor: Lo importante ha mudado a los consejos de belleza, sexo, salud, felicidad. Lo que vende es un periodismo que evita los asuntos sociales y políticos que puedan hacer pensar. Los periodistas hemos abandonado el producir conciencia sobre la realidad. Así, los periodistas hemos llegado a ser productores de confusiones y banalidades más que de comprensiones de la vida.
Por ello, vale la pena recordar que el periodismo es una profesión completa; es el auténtico reflejo de la opinión pública. Cumple pues con una misión social.
Y es que con la participación de los auténticos medios de comunicación se han concebido los cambios sociales que vive el mundo, como el caso reciente de Francia.
La democracia se fortalece cuando se respeta plenamente la libertad de expresión y el derecho a la información, que hoy en México tiene como amenazas la delincuencia, los malos políticos, pseudoperiodistas, los medios donde manda el morbo y por supuesto la corrupción.
En materia de “Derecho de la información” tenemos a nuestro alcance el libro del mexicano Ernesto Villanueva. Nos ayuda a ubicar en la justa perspectiva el estado que guarda el régimen jurídico de la información en México, sus fortalezas y retos.
El título de buen periodista es una distinción ganada por su auténtico trabajo. Es un reconocimiento que le otorga la propia sociedad.
Muchos escritores, entre los que destacan verdaderos periodistas, nos llevan a la reflexión y a ubicar el periodismo en su justa dimensión. Hay que informar al lector de una manera veraz, oportuna, con un lenguaje sencillo y sin afectaciones.
Stanley Johnson y Julián Harris relacionan al periodismo con el auténtico reportero, fiel representante del periodismo serio. El reportero gana amplitud de visión y al mismo tiempo siente escrupuloso respeto por la verdad.
Este proyecto es de todos los mexicanos, pero principalmente de quienes vemos en el periodismo una forma de pensar y vivir. Es decir, alcanzar una información amplia y al alcance de todos.
La ruta a seguir es una prensa participativa, moderna,de gran calidad, abierta a todas las corrientes políticas e involucrada en la solución de los problemas sociales. ¿usted qué opina?
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