Por José Luis JÁQUEZ BALDERRAMA
CHIHUAHUA CHIH.- Es muy desalentador el panorama económico en México, no solamente por los efectos de la pandemia, sino por la política errática del gobierno. Los indicadores de Coneval no mienten, pues señalan que la pobreza se incrementó en 3.8 millones de personas entre 2018 y 2022.
En el caso de la pobreza laboral, cuyos ingresos laborales son menores al valor de la canasta alimentaria, fue de 36.2% en el primer trimestre de 2020; en el segundo trimestre de 2022 fue de 38.2%.
Es verdad que el Covid-19 impactó bruscamente en el avance económico de nuestro país, pero también impactaron en el aumento de la pobreza las decisiones gubernamentales.
La inversión fija bruta, uno de los motores principales del crecimiento económico, no sólo no ha recuperado su nivel de 2019, sino que empezó a bajar a finales de 2018 y sigue la caída.
Han surgido muchas definiciones de pobreza, pero la que más se conoce es la llamada “multidimensional” para los expertos, es la indicada para entender el problema. Como si esto ayudara mucho a resolverlo.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), una persona llega a la pobreza multidimensional cuando tiene al menos una carencia social y sus ingresos son insuficientes no alcanzan para hacer llegar bienes y servicios que puedan ayudar a él y su familia. Una carencia social es cuando no se tiene acceso a la salud, a la educación, a una vivienda o a la alimentación.
Y todavía existe otro nivel más bajo, conocido como pobreza multidimensional extrema, quienes prácticamente no tienen nada. Hay casos de hambruna, como los registrados en la sierra de Chihuahua.
El INEGI informó que en 2020 estaban en pobreza multidimensional 43.9% de la población, 55.7 millones de personas, y en extrema 8.5%, equivalente a 10.9 millones de personas. El aumento en la carencia de acceso a la salud es terrible, ya que pasó de 16.2% de la población en 2018 a 28.2% en 2020. Y no se le ve solución.
El Fondo Monetario Internacional asegura que México será el epicentro latinoamericano de la crisis económica y pronostican que la economía retrocederá un 6.6 por ciento en el presente año.
El FMI asegura que México puede ser el tercer país en América Latina con la recesión económica más profunda, sólo detrás de Venezuela y Nicaragua. La última recesión profunda que padeció la nación fue en el 2009, cuando la economía se contrajo un 5.3 por ciento a causa de la crisis hipotecaria que pegó en los EU en el año 2008, así como por la epidemia del A-H1N1, que también provocó el cierre de empresas y escuelas. A todo ello hay que agregar que a consecuencia de la emergencia sanitaria por Covid-19 se han perdido miles de empleos.
En materia petrolera, la situación es deplorable. Cuando en los años ochenta presumían las autoridades federales que habría que prepararse para la “abundancia”, hoy las calificadoras nos han quitado el grado de inversión. Pemex es la empresa petrolera más endeudada del planeta, con 105 mil millones de dólares.
En un editorial del prestigioso diario británico Financial Times titulado: “La tragedia presidencial en México” criticó fuertemente el plan del gobierno de López Obrador sobre la respuesta a la tragedia económica y sanitaria. Situación que puede empeorar, de no darse un cambio de rumbo, pero desde la “Mañanera” ha contestado que el país “va por buen camino” en todos los rubros.
En estos momentos, es importante más la política electoral de cara a la elección presidencial de 2024, que llevar a cabo un verdadero plan económico para que las cifras de pobreza fueran menores.

