DESDE LUEGO que el pueblo cubano merece toda la solidaridad internacional y en particular la del gobierno de México. Lo que no merece respaldo alguno es el gobierno dictatorial que ha provocado las condiciones de mera supervivencia en las que viven millones de cubanos desde hace décadas.
México acaba de enviar 814 toneladas de alimentos y medicamentos bajo el argumento de ayuda humanitaria. En el discurso suena bien, incluso noble, pero el problema es que no puede convertirse en una política sistemática, cuando el propio país tiene más de 55 millones de personas en pobreza y pobreza extrema.
Más aún, cuando los hospitales públicos carecen de medicamentos, el servicio médico es deficiente y el sector salud arrastra abandono y falta de recursos públicos, resulta legítimo preguntar si las prioridades del gobierno están correctamente alineadas.
Cuba ha recibido decenas de buques con combustible, lo que representa millones de dólares que no ingresan a las arcas públicas mexicanas y que bien podrían destinarse a infraestructura, salud o seguridad en el país.
A ello se suman libros de texto gratuitos y el pago de más de 100 mil pesos mensuales por cada uno de los 520 médicos cubanos contratados, sin transparencia ni claridad sobre su destino.
Los cubanos sí necesitan ayuda, pero la dictadura no rinde cuentas de lo que ha hecho con la isla y con su población, hoy en pobreza extrema, con excepción de la élite del Partido Comunista y del gobierno en turno.
El régimen cubano se mantiene por el sacrificio del pueblo, la ayuda internacional disfrazada de humanismo y el control militar que mantiene libertades truncadas. La pregunta sigue en el aire desde hace más de 60 años: ¿cuándo se llamará a cuentas a la dictadura como responsable directa de la miseria en Cuba?
EN EL TERRENO local, de acuerdo con la encuesta de Massive Caller de la primera semana de febrero, los momios políticos rumbo a la candidatura municipal 2027 siguen cerrados.
Por el PAN, el fiscal César Jáuregui alcanza 22.2 por ciento, mientras que Rafael Loera registra 18.3 por ciento, cifras que los colocan en un empate técnico dentro del margen estadístico.
Esta ha sido la tendencia de la casa encuestadora en los meses recientes y todo apunta a que Acción Nacional tiene en estos perfiles su opción más sólida rumbo a la contienda.
En Morena, la diputada Brenda Ríos encabeza las preferencias con 27.2 por ciento, seguida por Marco Adán Quezada con 21.9. En el PRI, el dirigente estatal Alejandro Domínguez lidera con 28.4 por ciento, seguido por la regidora Rosy Carmona con 24.3.
LA MESA Directiva de la Diputación Permanente del Congreso del Estado celebró su sesión semanal para dar cuenta de diversos asuntos turnados por Oficialía de Partes, varios de ellos relacionados con Ciudad Juárez.
El debate se centró en los rezagos de la frontera, donde, con excepción de Morena, los legisladores señalaron al alcalde reelecto Cruz Pérez Cuéllar como responsable de la falta de avances.
Desde la óptica local, los diputados de Morena, encabezados por Cuauhtémoc Estrada Sotelo, trasladaron la responsabilidad al gobierno estatal, especialmente en infraestructura, transporte público y salud.
Así, se repite la dinámica de polos opuestos: Morena defendiendo a Pérez Cuéllar y el resto de las fuerzas políticas señalando la ausencia de inversión estatal, sobre todo en transporte.
El debate político subió de tono cuando se lanzó el reto de demostrar qué administración estatal ha invertido más en Ciudad Juárez, si la anterior o la actual.
Un desafío directo del coordinador del PAN, Alfredo Chávez, respaldado por Jorge Soto, integrante de la fracción parlamentaria.

