MANEJO DE CONFLICTOS INTERPERSONALES

MANEJO DE CONFLICTOS INTERPERSONALES





LA NATURALEZA humana es combativa de origen, está ubicada en el sentido innato de la sobrevivencia misma de su especie; esto genera un ambiente social en el que convergen todo tipo de opiniones, sentimientos, creencias, vivencias, experiencias, etc., dicho ambiente, en mayor o menor grado, es llevado a todos los ámbitos donde se desarrolla cada persona en particular, por eso es habitual que se opine a cerca de cualquier tema o situación en particular, dentro o fuera de la empresa, dentro o fuera del hogar.

Con respecto a las relaciones interpersonales que se suscitan dentro de las organizaciones y/o empresas; no dejan de ser ajenas a esa naturaleza humana, es más, son inherentes al comportamiento mismo de la persona.

El cuerpo directivo de la organización debe procurar no evitar la manifestación de aquellos colaboradores o empleados que se acerquen a expresar alguna situación en particular.

No es intentando acallar o apagar las opiniones, justificadas o no, validas o no, como la organización va solucionar los conflictos o diferencias entre su estructura organizacional.

Cabe mencionar que mantener un ambiente organizacional inconforme por la falta de manifestación del sentir en sus colaboradores, es sumamente riesgoso para el éxito empresarial que la alta dirección tiene trazada en sus metas; es decir, buscar a cualquier precio el que no se presente ningún conflicto, frena el avance constante que la organización debe mantener para lograr sus fines.

Es preciso mencionar que, en muchas de las ocasiones, los conflictos interpersonales surgen de las relaciones informales que se presentan dentro del ambiente bajo el cual conviven los colaboradores o trabajadores de la empresa.

Cuando los directivos creen que el hecho de que no existen desacuerdos de los subordinados para con el cuerpo directivo, no hay nada de qué preocuparse, pero está comprobado que, en la mayoría de las ocasiones, los subordinados no manifiestan, en primera instancia, sus inquietudes a sus superiores.

Las diferencias personales son las que generan la mayor parte de los conflictos en la organización; esto ocasiona el surgimiento de grupillos o camarillas de colaboradores, los cuales suscitan el crecimiento del problema, principalmente cuando no se les atiende a tiempo.

Esas diferencias personales, no atendidas principalmente, nos pueden llevar a las deficiencias de la información generando un conflicto más o mayor al que ya se tenía anteriormente, aunque las emociones causadas en uno u otro conflicto tienen mayor o menor impacto, es decir, los conflictos por diferencias personales suelen ser más duros por la rispidez que ocasionan la medición de fuerzas entre una u otra de las partes.

Los directivos, en vez de acallar los conflictos, deben de encontrar la manera de escuchar a las partes en conflicto, ya que de un problema pequeño puede surgir otro mayor con consecuencias desastrosas para un departamento, unidad o la organización en general.

Culturalmente nos encontramos con que se ha utilizado, para mantener un ambiente sin aspavientos aparente, la coacción en todos los niveles de la organización. Esta coacción, en muchas ocasiones, es auspiciada por los altos mandos, y manejada o aplicada por los mandos medios en perjuicio directo de los subordinados que bajo sus espaldas recae el desarrollo del trabajo duro que sostiene a la organización.

La organización debe encontrar la manera de ganar-ganar al momento de resolver algún conflicto dentro de su estructura, no debemos olvidar que la lucha de clases genera anarquía y destruye las buenas relaciones laborales; esto debe de cuidarse en razón de que la organización necesita del mejor talento dentro de sus filas para seguir avanzando, y el recurso humano necesita de los inversionistas para desarrollar y aplicar sus conocimientos, los cuales le permitirán crecer en los demás ámbitos donde convive.

El autor es socio del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, A.C (imcp)