CARTA DE DESPEDIDA AL SR. TELCEL



NUEVAMENTE este mes, quien esto escribe acaba de ser víctima de el Señor más rico del mundo, el señor Telcel.

Yo, que me jacto de ser un hábil comunicador simplemente debo confesar que ante el Señor Telcel lo único que se puede hacer es darle las gracias y cancelar su pésimo servicio.

En este catársico artículo debo decir que ya estoy hasta la M de que cada cinco pulsaciones me salgan a mi pantalla promociones de sus aplicaciones de jueguitos, videos y demás.

Como si con eso lograra que la gente se convenciera a elevar el recibo de pago a su favor, al menos para mi me llevó a hartarme del Sr. Telcel y probar suerte en otra compañía.

Lo peor de todo es que no hay manera de hacer entrar en razón a los empleados del hombre más rico del mundo, por más que expresara mis mejores argumentos y tratara de que sus ejecutivos se pusieran en mis zapatos.

Hablar con gerentes (y gerentas) no solucionan nada, entre más arriba, más intransigentes y hasta groseros.

El reclamo de que me cargan servicios que no pedí y la solicitud de que me retiren los cargos parecen no importarle nada a la compañía azul. Tal vez se sienten muy seguros de su dominancia en el mercado.

¿Porqué será esto? Quizá porque saben que Movistar su competencia nomás no da una y tienen el mercado seguro por un buen rato más.

La esperanza es que ahora hay nuevos "jugadores" en el mercado, quizá valga la pena otorgarle el beneficio de la duda a otra compañía.

En fin, esta es una carta de adiós al Sr. Telcel.