Muerte de escolta de “El 80”, causa de balacera en Rubio

Muerte de escolta de “El 80”, causa de balacera en Rubio



De la REDACCIÓN

CUAUHTÉMOC CHIH.

El Ejercito y la Policía Estatal tomaron control de las carreteras y poblaciones de Cuauhtémoc Chihuahua tras fieros enfrentamientos entre dos grupos criminales que se disputan las vías de comunicación para bajar droga de la Sierra y que provocaron balaceras espaciadas desde las 3:00 de la tarde hasta casi la media noche del día de ayer domingo .

Peritos ministeriales de la Fiscalía recolectan miles de casquillos, evidencia y “varios” cadáveres en la zona de los tiroteos. Esta mañana se habrían asegurado al menos cinco vehículos rafagueados, aseguró una fuente de la Fiscalía.

Dijo que los enfrentamientos se derivaron tras el homicidio de un escolta de Carlos Arturo Quintana, apodado el 80 a quien le cercenaron la cabeza y la dejaron en una hilera a la altura del kilómetro 30 de la carretera Rubio- Cuauhtémoc .

La acción fue atribuida a Raúl Gamboa Sosa, alias El Cabo, quien desertó hace varios meses del grupo criminal dirigido por El 80 para aliarse al cártel de Guadalajara y tratar de controlar el perímetro en la Sierra que corresponde a Chihuahua dentro del llamado Triángulo Dorado, donde se siembra y cosecha mariguana y amapola, en los límites con Durango y Sinaloa.

La disputa entre varias células de estos grupos de traficantes se da en el marco del control por las vías carreteras baja bajar la droga, se aseguró.

Vecinos del lugar atestiguaron vía telefónica que en perifoneo corto y avisos por la radio la comandancia de la Policía municipal de Cuauhtémoc advirtió a la población que no salieran de sus domicilios ayer después de las 5:00 de la tarde.

Hoy se informó que las fuerzas del Estado y el Ejército habían logrado replegar a los grupos criminales y tomaron el control de las poblaciones de Cuauhtémoc, Bachiniva, Rubio y Namiquipa, hasta donde se extendieron ayer los enfrentamientos.

Oficialmente se informó de cuatro policías municipales de Cuauhtémoc heridos, quienes acudieron a atender la primer denuncia de hechos y que fueron recibidos a tiros.

Se presume que muchos de los cadáveres de que se habla como saldo, pudieron ser subidos a camionetas de los mismos protagonistas de las balaceras y trasladados a otros sitios como parte de encubrir evidencias de identificación .