Denuncian que derrumbe en Mina Río Tinto afectará agricultura de Sinaloa

Denuncian que derrumbe en Mina Río Tinto afectará agricultura de Sinaloa



La Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA) rechazó las versiones oficiales de autoridades estatales y federales en relación a que no existen riesgos de contaminación tras el derrumbe de la presa de jales en la minera Río Tinto, en el poblado de Cieneguita del municipio de Urique.

La organización demandó de manera inmediata al Gobierno de Chihuahua, encabezado por Javier Corral Jurado, y a las autoridades federales, avisar a la población de la zona sobre los peligros y riesgos que sufrirá por el derrame de los jales tóxicos que van descendiendo hacia el río Tubares, el cual descarga en el Río Fuerte conectado al menos a tres presas del estado de Sinaloa.

En este sentido, la organización civil Voces Unidas por el Agua en Sinaloa, conformada por académicos y empresarios, advirtieron a medios de aquel estado que los derrames de los jales mineros estarán poniendo en riesgo la actividad agrícola en los valles de dicho estado, ya que los residuos llegarán a las presas Luis Donaldo Colosio y Miguel Hidalgo, con las cuales se alimentan gran parte de los cultivos de la entidad federativa.

Según un comunicado de esta organización las presas que se verán afectadas se encuentran en el municipio de Choix y El Fuerte, las cuales irrigan y abastecen de agua todo el norte de Sinaloa, por lo que existen a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y a la Comisión Nacional de Agua (Conagua) dejar de emitir información falsa para proteger los intereses de la empresa.

Dentro de las exigencias se solicitó también el cierre irreversible de la mina de la empresa Río Tinto y medidas enérgicas de rendición de cuentas, control y reparación de los daños causados en la región, así como el impulso de proyectos productivos respetuosos con la población de Urique pues el modelo extractivo minero debe ser desechado como propuesta de progreso y desarrollo.

Añadieron que las mineras y los empresarios ligados a estas se han enriquecido gracias al despojo, desplazamiento forzado de pueblos y el saqueo de las riquezas naturales, “de tal manera que su negocio es redondo, porque técnica y financieramente es imposible que puedan incorporar el costo de los daños que ocasionan a la salud, el ambiente, la naturaleza, cultura, comunidad y a la vida de los pueblos.