QUE BÁRBARA...

QUE BÁRBARA...



Bárbara de Regil, quien protagoniza la versión mexicana de la serie Rosario Tijeras, nos compartió lo difícil que fue convertirse en madre a los 16 años.

Afortunadamente lo hizo muy bien, y ahora que ya es una mujer hecha y derecha y disfruta a su hija, Alexa, de 14 años, está orgullosa de su decisión, tanto que ya está lista para vivir la experiencia de la maternidad nuevamente, dijo la actriz a TV Novelas.

Tu personaje atraviesa por situaciones fuertes, y desafortunadamente hay mujeres que las viven en su día a día, ¿qué mensaje les darías?

Precisamente, todo el tiempo que hice la serie pensaba en eso, en que una mujer pudo haber sido violada, en que le pueden matar a una amiga, a su hermano, en que a veces quiere ir a la escuela pero la vida la lleva a otra cosa, y no necesariamente a ser sicaria, porque Rosario Tijeras es ficción, pero el punto es transmitir esa fuerza a las mujeres.

¿Rosario tiene algo de ti?

La actitud de Rosario es algo que yo le meto de Bárbara, porque yo me levan- to y no pasa nada, y en esta segunda temporada ella se vuelve a enamorar porque así es la vida, vuelve a pasar.

En mi caso, puedo decir que soy una mujer fuerte por todo lo que he vivi- do y lo agradezco, aunque al principio piensas: “¿por qué a mí?”, lloras y sufres, pero hoy sé que todo pasa por algo, vas aprendiendo, te haces un ser humano fuerte, decidido e inteligente, la vida es tu maestro y eso me gusta de Rosario; mucha gente piensa que este personaje es malo, pero puedo decir que es el más bueno que he hecho.

¿Qué te dice tu hija cuando ve a su mamá guerrera en la televisión?

Nada, creo que mi hija visualiza a su mamá de chongo, con short, blusa aguada, chanclas y haciéndole de cenar, ella no me ve en ningún personaje; de hecho, cuando vio el primer capítulo de la serie hasta se me hizo raro. A Alexa le molesta que le pregunten de mí, para ella sólo soy su mamá; sin embargo, somos muy unidas, y cuando pasan cosas fuertes me dice: “La verdad, te admiro”, pero ella no ve Rosario Tijeras, no le interesan mis proyectos ni nada.

¿Te afecta su actitud?

Para nada, la respeto, algún día dirá: “Órale, mi mamá”, pero hoy le vale, está en la adolescencia.

¿Ha sido difícil manejar la adolescencia?

Es complicado, pero hay que tener paciencia y, sobre todo, entender que ellos no se entienden; cuando tú como su mamá entiendes que ellos no lo hacen y que están hablando por hablar, es más fácil.