<b> LA CONEJA SE VA, GRACIAS A DIOS <br> <br> NO VAYA A SER QUE EXIJA PERDÓN<br> <br>CORRAL SE ENCOLERIZA Y SE DESQUITA CON TENA<br> <br> LA MENTA-DA: LA CRUZ ROJA; DE BENEMERITA AL CHANTAJE</b>

LA CONEJA SE VA, GRACIAS A DIOS

NO VAYA A SER QUE EXIJA PERDÓN

CORRAL SE ENCOLERIZA Y SE DESQUITA CON TENA

LA MENTA-DA: LA CRUZ ROJA; DE BENEMERITA AL CHANTAJE



PUES ya se venía venir y qué bueno que ya sentenciaron a Alejandro Gutiérrez Gutiérrez, La Coneja, porque a como ha avanzaba el proceso judicial tendríamos, (El Estado) que pedirle perdón.

Pareciera humor negro, pero no es así. Imagine el número de amparos aceptados a favor de los procesados en los expedientes X y los que siguen. El Estado deberá indemnizarlos y se convertirán en decenas de millones de pesos, que deberá cubrir está a la próxima administración estatal, claro dinero de los contribuyentes.

Pero al tiempo, en cuanto a La Coneja, el Tribunal de Enjuiciamiento, decidió sentenciarlo a tres años de cárcel, en casita, de los cuales le van a abonar ocho meses, los que ya estuvo en cautiverio y una multa de 35 mil pesos con 50 centavos, por el delito de peculado en coautoría y sin reparación de daño.

Dicen que al gobernador del estado, Javier Corral Jurado, quien había presumido en longevo y victorioso video, la declaración de culpabilidad de La Coneja, se le agotó la algarabía al enterarse de la sentencia, pues en la praxis La Coneja está libre y moviendo el rabo y con sus huevos intactos, como sobreviviente, del domingo de pascua.

No es gusto propio ni ajeno, pero como se dice en el vulgo, era o no culpable. La respuesta simple sería pues si era, pero no. Finalmente es justicia corralista, sigue siendo selectiva, elitista y corta, en donde se le sentencia por años y a los que se llevan millones, ahora resulta que, literalmente los premian.

:::::

TAMPOCO resultó sorpresa que un juez de control haya vinculado a proceso -en libertad- al alcalde de Cuauhtémoc, Carlos Tena Nevárez y a su directora del Consejo de Ubanización Municipal, Patricia Rico de la Rosa, por fabricar y distribuir engomados, que en teoría ampararían la circulación de vehículos internados de manera ilegal al país.

No se trata de hacer una defensa de la ilegalidad, en el supuesto caso de que el presiente Tena haya incurrido, sino esclarecer, las atribuciones del Ministerio Público estatal, cuando corresponde a la Secretaría de Hacienda, en todo caso, y a su fuerza ejecutora, la Policía Federal, ahora se llame Guardia Nacional.

Los hechos demuestran que Corral coloca al alcalde cuauhtemense como piñata de rancho, en donde todos le pueden pegar, sean invitados o no.

Es una táctica para dispersar el fracaso judicial como paralelamente sucedió con el acérrimo rival, Alejandro Gutiérrez Gutiérrez, La Coneja, que ya se "peló", más las pifias de la Fiscalía estatal en donde, el propio gobernador presume como éxitos en su corta visión de Justicia Para Chihuahua, como acertadas.

Cuatro ejemplos en este años del fracaso corralista en materia de Justicia:

Yerró con los asesinos del Director de Policía de Cuauhtémoc. Dejó en libertad a los asesinos del ex agentes ministerial, pese a que ya los tenían a policías municipales y mandos. Y otra, una juez dio libertad a un originario de la barranca a quien el Fiscal, presentó como responsable del otro nativo activista serrano.

Las pifias y fracasos del Gobernador Corral, las quiere cubrir como humareda de los calentones manzaneros. Vincula a Tena, su compadre, mientras que quienes elaboran, imprimen y venden engomados que protegen los autos chuecos, los Pafos, Onapafos, los de la UCD y barzonistas, ya olvidaron los surcos y el despiedre de parcelas y ahora son impresores y comercializadores. Por qué Corral y Peniche, lo permite?, es pregunta, una respuesta razonable podría ser, porque están en la nómina, de un gobernador que no ve más allá de la distancia entre sus ojos y su prótesis óptica.

::::: LA MENTA-DA :::::

Lo que faltaba en la benemérita institución Cruz Roja Mexicana Delegación Chihuahua, claro además de presupuesto, ese que nunca alcanza, exigir a sus paramédicos voluntarios una actualización para certificación, con un costo de cuatro mil 500 pesos.

Desde luego que no está por demás que los chicos se capacitan y amplíen sus conocimientos, el pero es que, se trata de voluntarios, de esos que tienen fe, valor, vocación y que chambean sin recibir ningún tipo de retribución ni prestaciones.

Los directivos de la Cruz Roja, deberían hacer un esfuerzo por sus voluntarios y pagarles la certificación, en lugar de tener en nómina a tanto administrativo a quienes si les pagan y muy bien en la institución.

Además, los voluntarios están bajo amenaza de no volver a tripular las unidades, si no pagan el curso, que por cierto es organizado por la propia benemérita.

Quienes dirigen la institución, olvidan que cada vez es más complicado atraer voluntarios y que el origen es filantrópico.

Por si fuera poco, la colecta anual localmente recibe menos captación monetaria ante una imagen deteriorada de la institución ante la sociedad.