Por José Luis JÁQUEZ BALDERRAMA
CHIHUAHUA CHIH.- La antesala de las elecciones del 2037, considerada como la intermedia del actual gobierno, se encuentra lista, claro entre empellones y acusaciones de corrupción, principalmente de los dirigentes de los partidos. Es parte de la cotidianidad política.
Se considera como antesala, puesto que funciona como espacio de transición, pero el golpeteo está al orden del día. Es parte de la cotidianidad política en nuestro país.
Antes se tiene que cruzar una importante aduana, que es la aprobación de la reforma electoral, que parecer se acomodó a los interés de los dos partidos ( PT y PVEM) que se oponían a la desaparición de las diputaciones plurinominales y a la reducción del presupuesto,algo así como 900 millones de pesos.
Y como el dicho popular: “duele más una patada en el bolsillo (o en la cartera) que una patada en las costillas” es una expresión coloquial que subraya el dolor financiero o económico”.
Los dirigentes del Partido del Trabajo y del Verde Ecologista, acordaron en los cuartos privados de Gobernación y del propio partido en el poder, firmar la alianza para elecciones del próximo año, aunque no se especificaron los detalles. Pronto lo sabremos.
No es la primera vez que se hace una reforma constitucional en México, ya sucedió en 1977, 1990 y 2014, lo que permitió el acceso de posiciones políticas a los partidos pequeños por la vía plurinominal y el surgimiento de los órganos electorales que hoy corren riesgo de modificar su esencia, es decir la ciudadanización.
Al parecer se pretende desaparecer el INE y formar un órgano aparentemente autónomo, pero bajo el control de Gobernación, así como operaba en los años del gobierno hegemónico o sea del partido Revolucionario Institucional.
La iniciativa de reforma electoral surge desde el oficialismo, no de la oposición que dicho sea de paso, décadas atrás buscada la apertura democrática y claro que hubo avances importantes, como el nacimiento del Instituto Federal Electoral( antes IFE) los institutos electorales locales, el tribunal federal electoral, el tribunal estatal electoral, la credencial con fotografía, los observadores electorales, las urnas transparentes, entre otras cosas. Un gran avance para la democracia.
Es de llamar la atención, que la iniciativa de la izquierda, que luchó mucho tiempo a través de los movimientos sociales por un cambio democrático en México y que finalmente logró llegar al poder con la actual ley electoral y el propio INE, hoy pretende modificar las reglas del juego electoral. Va por todo.
Ha trascendido que la reforma inicial tiene algunas modificaciones, no de fondo, lo cual tiene muy preocupados a las fuerzas opositoras e incluso a los partidos aliancistas, Se espera que el 5 de febrero se publique, precisamente el día en que se conmemora en México la Constitución de 1917. ¿Y usted qué opina?

