Por J. ALMODÓVAR
CHIHUAHUA CHIH.- La senadora de Morena por Chihuahua, Andrea Chávez, enfrentó una fuerte expresión de descontento por parte de productores agrícolas durante una posada organizada por su equipo en el municipio de Delicias este fin de semana.
El evento, que buscaba fomentar la convivencia en temporada navideña, se vio opacado por el malestar persistente en el sector agropecuario tras la reciente aprobación de la reforma a la Ley de Aguas Nacionales y la nueva Ley General de Aguas.
“La senadora Andrea Chávez ha sido señalada por productores chihuahuenses en el contexto de la controversia por la Ley de Aguas.”
“Andrea Chávez durante una intervención en el Senado, donde defendió la reforma hídrica.”
Según asistentes, la posada tenía prevista una asistencia de alrededor de cuatro mil personas, pero la afluencia apenas superó las 300, lo que fue interpretado como un claro indicador del rechazo hacia la legisladora.
Productores presentes expresaron abiertamente su inconformidad, responsabilizando a Chávez por respaldar una reforma que, aseguran, limitará el acceso al agua para las actividades agrícolas y generará mayor burocracia en la asignación de concesiones.
El ambiente se tensó con reclamos directos relacionados con declaraciones previas de la senadora, quien en el debate legislativo ha acusado a ciertos productores de prácticas de acaparamiento y sobreexplotación de mantos acuíferos, refiriéndose incluso a “huachicoleros del agua”.
Además, en el sitio se colocó una manta con críticas dirigidas personalmente a Chávez, aludiendo a su relación política con figuras públicas y reflejando el profundo malestar en el sector.
Productores consultados indicaron que las movilizaciones y expresiones de rechazo no cesarán, al considerar la aprobación de la ley como una “traición” a los intereses del campo chihuahuense.
Líderes agrícolas advirtieron que estas reacciones marcan apenas el inicio de una etapa de mayor confrontación con los legisladores que apoyaron la iniciativa, impulsada por el gobierno federal para garantizar el derecho humano al agua y combatir el acaparamiento, aunque criticada por la oposición por centralizar el control y generar incertidumbre en el sector productivo.

