De la REDACCIÓN
CHIHUAHUA CHIH.- El homicidio del taxista Salvador Ignacio Núñez Quiñones habría tenido como móvil el robo, luego de que sus agresores presuntamente lo atacaran para despojarlo de aproximadamente 2 mil pesos y un teléfono celular, informó la Fiscalía.
La víctima había sido reportada como desaparecida desde el 14 de agosto, cuando salió a trabajar como taxista en el sitio Colinas del Sol. Su familia presentó el reporte formal un día después, tras perder comunicación con él.
De acuerdo con las investigaciones, el conductor salió del Casino Caliente, ubicado en el Periférico de la Juventud, después de recibir un servicio con destino a la colonia Las Ánimas. A partir de cámaras de seguridad, las autoridades lograron reconstruir parte del recorrido e identificar a dos personas presuntamente relacionadas con los hechos.
El cuerpo del taxista fue localizado el 19 de agosto en las inmediaciones de las calles San Isidro y San Salvador, en la colonia Las Ánimas. La causa de muerte estuvo relacionada con una herida penetrante en el cuello producida por arma blanca, además de múltiples golpes.
La Fiscalía señaló que los presuntos agresores habrían solicitado el servicio de taxi y, una vez en el sector de Las Ánimas, atacaron al conductor hasta privarlo de la vida. Posteriormente le robaron alrededor de 2 mil pesos y su teléfono celular.
Uno de los presuntos responsables, identificado como Ariel Yurem, fue detenido y presentado ante un juez por los delitos de homicidio calificado y robo agravado. Como medida cautelar, permanecerá en prisión preventiva mientras continúa el proceso penal.
La Fiscalía indicó además que existe otra persona identificada dentro de la investigación y que continúan las acciones para lograr su judicialización. La propia autoridad sostuvo que, de acuerdo con los datos de prueba, se trata de un caso en el que los responsables habrían estado dispuestos a matar con la finalidad de cometer el robo.
El fiscal de la Zona Centro, Heliodoro Araiza Reyes, señaló que el caso no debe generar alarma entre la ciudadanía ni interpretarse como una situación generalizada de asesinatos de taxistas para robarlos. Indicó que se trata de un hecho concreto y excepcional, aunque reconoció que, de acuerdo con los datos de prueba, los presuntos responsables habrían estado dispuestos a privar de la vida a la víctima con la finalidad de cometer el robo.


