Inicio ANÁLISIS / OPINIÓN Sheinbaum y AMLO: víctimas de su negligencia

Sheinbaum y AMLO: víctimas de su negligencia

0
166

La Columna

  • Reforma a la Ley de Aguas Nacionales: otro daño de Morena a México

Por Carlos JARAMILLO VELA

CHIHUAHUA CHIH.- Otra vez la historia se repite, y al gobierno de Claudia Sheinbaum le ha ocurrido lo mismo que al de su padrino e inmediato antecesor, Andrés Manuel López Obrador, pues la negligencia -que no la falta de aviso oportuno, léase bien- llevó a la mandataria a omitir acciones que permitieran salvar vidas frente a las desmesuradas tormentas pluviales registradas el fin de semana en los estados de Veracruz, Hidalgo, Puebla, San Luis Potosí y Querétaro.

Tal como le ocurrió a López Obrador en el año 2023 debido a la indiferencia que mostró ante las advertencias del riesgo que representaba el huracán “Otis”, cuya fuerza terminó azotando brutalmente a Acapulco y cobrando vidas, otra vez la indolencia cobra una cara factura, ahora atribuida a la actual mandataria y discípula predilecta del expresidente. Hasta en sus trágicas omisiones se parecen.

No obstante los constantes avisos y advertencias de amenaza para la integridad de la población, emitidos por el Servicio Meteorológico Nacional durante los días previos, incluso en el noticiero del periodista Joaquín López Dóriga -a quien ni López Obrador ni Sheinbaum toleran, ni escuchan-, los gobiernos Federal y estatales permanecieron indiferentes ante el anuncio anticipado de las copiosas lluvias que terminaron en catástrofe y tragedia.

Al conocerse la magnitud de las muertes -que ya suman siete decenas, además de otras tantas de personas desaparecidas- la presidenta Sheinbaum acudió a recorrer las zonas siniestradas y ofrecer apoyos materiales, sin embargo, el daño ya está causado: se perdieron vidas que pudieron haberse salvado si el Gobierno de ella se hubiera coordinado con los de las entidades afectadas. Tuvieron tiempo para actuar pero no lo hicieron.

Una vez más la actuación tardía y el discurso consolador son lo único que tienen los damnificados, quienes no podrán recuperar sus bienes ni la vida de sus seres queridos que la furia de la naturaleza les arrebató.

La historia ha demostrado los idénticos tropiezos de Sheinbaum y López Obrador a causa de su negligencia.

La reforma a la Ley de Aguas Nacionales, propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum, pretende combatir el mercado negro que existe en torno al agua, y el problema crónico de corrupción que hay detrás de este tema.

Sin embargo, por desgracia también está orientada a eliminar la seguridad jurídica de los usuarios. Esto último causará la desvalorización de la propiedad privada rural, pues anulará los derechos de los beneficiarios de concesiones y permisos de explotación hídrica, al dejarlos al arbitrio del Poder Ejecutivo Federal.

La incertidumbre sobre la disponibilidad de agua nulifica el valor de cualquier predio y desmotiva la inversión. Esta mala reforma tiende a ser tan perjudicial para todos los mexicanos, como la gran mayoría de las que hasta ahora han hecho, en forma errónea, los gobiernos de Morena.

[email protected]

Miembro de la Asociación de Editorialistas de Chihuahua, A.C.