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Toman carreteras, casetas y vías férreas por abandono a campo

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AGENCIAS

CHIHUAHUA CHIH.- En una jornada de protesta que paraliza carreteras, casetas de peaje y vías férreas a lo largo de 17 entidades del país, miles de agricultores del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) exigen al gobierno federal sacar los granos básicos del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), revisar la propuesta de Ley de Aguas Nacional y garantizar precios justos para sus cosechas. La movilización, que inició esta mañana, busca visibilizar la crisis que amenaza la producción nacional de alimentos y la soberanía del país.

Eraclio “Yako” Rodríguez, líder social agrario e integrante del FNRCM, confirmó a este medio que las acciones incluyen la toma de casetas con plumas abiertas para permitir el paso libre de vehículos, así como bloqueos en vías clave. «En Chihuahua, hemos tomado vías férreas en Delicias y Jiménez, bloqueado la carretera de Janos a Agua Prieta en Sonora. Diversos grupos de agricultores de maíz, sorgo, chile y cebolla se suman a esta lucha nacional», detalló Yako desde Cuauhtémoc, Chihuahua, donde el movimiento cuenta con fuerte presencia.

Toma de Caseta en Guanajuato

La protesta, que se extiende a estados como Sinaloa, Michoacán, Sonora, Jalisco, Guanajuato y la Ciudad de México, ha generado afectaciones viales significativas. En la capital del país, un «mega bloqueo» impacta avenidas como Reforma y el Circuito Interior, exigiendo un precio de garantía de 7,200 pesos por tonelada de maíz. En Guanajuato, campesinos de Salamanca se concentran desde las 10:00 horas frente a Home Depot para sumarse al paro. Mientras tanto, en Michoacán, productores marchan por la salida a Charo hacia Morelia para demandar apoyos directos.

Una Crisis que “Toca Fondo”: Pérdidas Millonarias y Dependencia Externa

El núcleo de las demandas gira en torno a la exclusión de los granos del T-MEC, que Rodríguez califica como un «instrumento de manipulación» por parte de grandes empresas transnacionales. «Los precios de nuestros productos dependen de la Bolsa de Chicago, donde hay una completa manipulación de los mercados. Queremos restablecer una agricultura nacional que no nos fuerce a competir en desigualdad», enfatizó el líder.

Los números son elocuentes: producir una hectárea de maíz cuesta 58,000 pesos, más la renta de la tierra –equivalente a una o tres toneladas de maíz, según el caso–. En la región de Cuauhtémoc, el rendimiento promedio es de 10 toneladas por hectárea, pero con un precio de 3,800 pesos por tonelada, los productores pierden alrededor de 20,000 pesos por hectárea. “Vendemos a pérdida porque Estados Unidos subsidia fuertemente sus exportaciones a precios de dumping. En siete años, México ha pasado a importar más del 50% de sus alimentos, poniendo en riesgo la sanidad y la seguridad alimentaria de todos los mexicanos”, denunció Rodríguez.

Esta situación no es exclusiva del maíz. En Zacatecas, productores tiran cebolla en casetas porque no recuperan ni la inversión. «No les pagan ni la cosecha, mucho menos los costos», relató el líder, ilustrando un problema que abarca chiles y otros cultivos. En supermercados como Walmart o Soriana, el consumidor paga 50 pesos por una cebolla que el productor recibe a 7 pesos, o 40 pesos por un chile que sale del campo a 3 pesos. «Hay un gran margen donde perdemos los productores y pagan exagerado los consumidores», agregó.

Además, el FNRCM exige una revisión urgente de la propuesta de Ley de Aguas Nacional impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum. «Es una ley con mucha retroactividad. Los derechos de extracción están establecidos, son irrenunciables, especialmente cuando se trata de producir comida. El Estado no puede quitárselos a quienes tienen títulos fundados», argumentó Rodríguez. Otras demandas incluyen la creación de una banca de desarrollo para créditos accesibles y programas reales de tecnificación y maquinaria.

Hacia la Soberanía: “Un País sin Alimentos no Tiene Soberanía”

Rodríguez subrayó que este movimiento trasciende los granos: «En Chihuahua, líderes en maíz amarillo –que no es para uso humano, dicen, pero sin él no hay leche, huevo, carne de pollo ni puerco–. Todo lo que producimos alimenta a los mexicanos y llena las mesas de Chihuahua y el país. Nuestro reclamo es por todos».

El líder reiteró que la jornada de hoy es el inicio de una escalada. «No decimos que estaremos hasta resolverlo, pero planeamos acciones crecientes. En los próximos días, incursionaremos en capitales estatales para dialogar con gobernadores, congresos locales y quien pueda coadyuvar. Queremos obligar al Estado a que nos vea, nos escuche y resuelva», afirmó. Los bloqueos se mantendrán hasta obtener avances concretos, aunque Rodríguez aclaró que es una «jornada de lucha» que podría intensificarse si no hay respuesta.

Esta protesta llega en un contexto de advertencias sobre el «colapso del campo» por políticas públicas erróneas acumuladas desde el TLCAN. Líderes como Rubén Vázquez Martínez han alertado que los agricultores «tocan fondo», con créditos impagables y ausencia de financiamiento accesible. El FNRCM, que surgió en Sonora y se ha expandido con apoyo de la UNAM, busca un diálogo nacional para políticas de largo plazo.

Hasta el momento, no hay pronunciamiento oficial del gobierno federal, pero la presión crece en un país donde el campo es vital para la economía y la alimentación diaria. Si el paro se extiende, podría impactar no solo el transporte, sino el abasto de alimentos en centros urbanos. Los agricultores insisten: «Si el campo se detiene, se paraliza el país».