ANDY Manuel López Beltrán, el famoso Andy, secretario de organización de Morena, estuvo el fin de semana en la capital para presidir una reunión de evaluación con 400 integrantes de la estructura morenista, además de un encuentro con desarrolladores turísticos.
Andy estuvo prácticamente de incógnito en la capital y pasó desapercibido para la mayoría de los medios de comunicación, quienes no dieron cuenta de sus actividades. Así lo pidió y se le concedió.
El secretario de Organización y hijo de López Obrador, no quiere encuentros con periodistas y mucho menos que se le cuestionen temas relacionados con sus lujosos viajes, compras en tiendas exclusivas asiática y asuntos que tienen que ver con la corrupción y otros señalamientos que han surgido desde el vecino país del norte.
Hay tanta paranoia, que el dirigente morenista pidió que en la reunión con la estructura se prohibiera a los asistentes ingresar con teléfonos celulares, cámaras fotográficas u otros aparatos que dieran testimonio de la evaluación, acuerdos o análisis del encuentro.
¿Por qué tanto misterio en el partido que sirve al pueblo y tiene como opción a los pobres, por lo menos en la narrativa? No lo sabemos, como tampoco se explica la opacidad de una institución que recibe dinero público.
Andy también se reunió abjo reserva en La Casona con empresarios y desarrolladores de turismo, sin que se conozcan los detalles.
La visita de Andy López se presenta previa a la realización del Consejo Político Estatal, programado para las 18:00 horas del domingo, en donde se analizará el avance de la integración de los Comités Municipales y seguramente se fijarán o reiterarán algunas normatividades sobre la elección de los Coordinadores de la Defensa de la Cuarta T, lo que tendrá que estar definido para el próximo 22 de junio.
BERTHITA Gómez, esposa del exgobernador César Duarte, recibió por parte de un juez de El Paso, Texas, el cambio de medidas cautelares que le permite llevar en casa su proceso migratorio.
La exprimera dama había permanecido cerca de tres semanas bajo arresto en un centro de detenciones de aquella ciudad texana, luego de ser detenida por agentes del ICE, al no demostrar su legal estancia en el vecino país.
Fuera de su proceso migratorio, en Chihuahua la expresidenta del DIF estatal tiene dos órdenes de aprehensión por los aparentes delitos de robo y peculado, de acuerdo con la versión del fiscal general, César Jáuregui.
Implica que el Estado mexicano puede reclamar la extradición, lo que por cierto no ha hecho, o que los norteamericanos la entreguen de manera directa y sin diplomacia judicial por un tema migratorio, lo que supondría una deportación fast track.
EL ALCALDE de la capital, Marco Bonilla Mendoza, da cuenta de la unidad y armonía que existen entre los aspirantes a las candidaturas por la gubernatura y la Presidencia Municipal de Chihuahua.
Más que una apreciación real, es un deseo de buena voluntad, pero el reciente piquete de ojos entre el secretario general y el fiscal general, que incluso provocó la intervención de la gobernadora María Eugenia Campos, da lecturas distintas.
Hay que agregar que en las redes sociales los aspirantes y/o sus equipos afinan sus estrategias: a Santiago se le acentúa su pasado priista, mientras que Jáuregui es el panista tradicional. Son sólo ejemplos, aunque luego el lenguaje es florido y sube de tono.
Por supuesto, no son tersas las relaciones al interior del PAN, ni de ningún partido; el alcalde de Chihuahua siente segura la candidatura, pero Jesús Valenciano y Gilberto Loya, secretario de Seguridad Pública, no dejan de picar piedra, y en esos movimientos también alcanzan a Bonilla.
Por lo tanto, la unidad es sólo discurso y la armonía está distante en el PAN; lo peor del tema es que irá escalando hasta que haya candidatos formales, en donde, como siempre, tendrá que venir una operación cicatriz o, de lo contrario, las posibilidades de triunfo necesariamente se diluyen.

