Por J. ALMODÓVAR
CHIHUAHUA CHIH.- Desde el Salón Rojo, la gobernadora María Eugenia Campos emitió un mensaje con tono institucional, tras su reunión con el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, en el que fijó postura sobre un caso que ya comenzó a escalar en la agenda nacional.
La decisión central fue clara: la fiscal Wendy Chávez encabezará una comisión especial para investigar lo ocurrido en el municipio de Morelos, en la Sierra Tarahumara, donde se desmantelaron narcolaboratorios. El anuncio no es menor, pues implica reconocer la dimensión del operativo y la necesidad de darle cauce institucional a una investigación que ya genera más preguntas que respuestas.
La mandataria optó por no abundar en detalles bajo el argumento de que las indagatorias están en curso. No obstante, dejó establecido que su administración mantendrá la coordinación con autoridades federales y que no se detendrán las acciones contra el crimen organizado, en un intento por equilibrar cautela política con firmeza en materia de seguridad.
El factor internacional es, sin duda, el elemento que ha encendido las alertas. La presunta participación de dos agentes de Estados Unidos en el operativo ha detonado polémica y colocado el tema bajo el escrutinio nacional. En ese contexto, la creación de la comisión especial también funciona como un mecanismo para dar certidumbre institucional.
Lo que sigue será clave: fortalecer la comunicación con la federación y dar seguimiento puntual a las investigaciones. Por ahora, el gobierno estatal busca encauzar el caso dentro de los márgenes formales, mientras la atención pública se mantiene en lo que ocurra en la Sierra Tarahumara.

