ANTE LA ausencia por varios días de Palacio de Gobierno de la gobernadora, María Eugenia Campos Galván, corrió la versión de que estaba enferma.
Quienes cubren la fuente de gobierno, evidentemente se percataron que la mandataria no ha acudido en la presente semana. De hecho cuando acude generalmente concede una entrevista a los reporteros en su llegada.
Pero también, no faltó alguien de su círculo cercano que externó el comentario que Maru Campos estaba convaleciente en su casa, aunque no se dijo por cuál padecimiento.
El secretario de gobierno César Jáuregui Moreno, sólo se limitó que estaba atendiendo pendientes relacionados con su vivienda, pero hasta ahí.
Por su parte el coordinador de Comunicación Social, René Sotelo, afirmó que la gobernadora está atendiendo los temas relacionados con el presupuesto 2023, pero sin explicar cuáles, ni en qué lugar.
También aseguró que está realizando reuniones de con el gabinete, las que de resultar cierto, no tienen como cede el palacio de cantera.
Por temas relacionados con su salud, la gobernadora se ha ausentado en dos ocasiones de sus labores cotidianas en poco más de un año de su administración.
La primera fue por un contagio de coronavirus que le produjo Covid-19 y la segunda por una hernia gástrica y reflujo gástrico.
Si es que se confirma esta sería la tercera ocasión que se ve mermada la salud de la mandataria.
EL ESTADO, como propuesta debería de hacerse cargo de sus ebrios, pues el propio estado quien otorga (vende) y hasta prolonga los horarios en épocas navideñas para el consumo de alcohol en establecimientos.
El lugar de montar retener antiebrios deberá ofrecer traslados gratuitos y seguros para quienes les pasan las copas. Se esa manera sí se evitaría accidentes vehiculares.
Pero como todo apunta solamente al tema recaudatorio, las multas se duplicaron dependiendo del grado que marque el alcoholímetro.
El tercer grado pasó de casi siete mil pesos a más de 12 mil con cárcel de seis horas, lo que evidencia que el dinero está por encima de la prevención.
Se denota además, el problema que es muy real y hasta grave, no se busca atender de fondo y se entiende son decenas de millones los que se recaudan tan sólo en la época navideña.
COSAS DE descaró de el exgobernador Javier Corral Jurado, en esa ocurrencia de abrir una librería en el centro de la ciudad con el nombre de Sándor Márai, en honor o deshonor al periodista y escritor húngaro, en donde el nombre es lo de menos. Corral no honra a nadie, de entrada ni de salida.
Lo interesante del tema es que coloca su negocio a unas cuadras de Palacio de Gobierno, lo que tiene gran significado. Cosas de molestar y demostrar que le vale lo que usted guste, los kilos de expedientes penales en su contra; es fácil cuando es un protegido de la CuartaT, en especial de AMLO.
Lo peor de su nuevo “negocio”, es que fue inaugurado por el cura Pato Ávila, quien ha pedido que se acaben los abrazos y que el pueblo deje de poner los muertos. Suena bien pero….
El Pato olvida que Corral dejó escapar a El Chueco, quien a la postre acabó con la vida de los jesuitas, de Cerocahui Morita y Campos. Retórica chafa y falsos reclamos.


