SI NO OCURRE otra suspensión de último momento, la dirigencia nacional de Morena nombrará entre mañana y el miércoles a su coordinador estatal de Defensa de la Cuarta Transformación, una vez concluido el segundo informe de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Chihuahua es quizá la entidad donde las encuestas no terminan de definir si el perfil adecuado es Cruz Pérez Cuéllar o Andrea Chávez Treviño. En los sondeos internos, al menos en popularidad y conocimiento público, la senadora con licencia aparece por encima del alcalde de Ciudad Juárez.
El problema, sin embargo, es político. El grupo de la presidenta Claudia Sheinbaum y de la dirigencia nacional de Morena perfila a Pérez Cuéllar, mientras que el llamado grupo Tabasco pretende que Andrea Chávez sea quien coordine la defensa de la Cuarta Transformación y se convierta en la candidata al gobierno del estado.
Ese es el meollo del asunto. Durante la plenaria de Morena del fin de semana, la dirigente nacional, Adriadna Montiel Retes advirtió que el partido rechazaría perfiles con un presente o pasado que “comprometan al movimiento”. No mencionó nombres, pero citó a Chihuahua como uno de los estados reto para Morena.
Hay que recordar que el fin de semana circuló la versión de que Estados Unidos habría retirado la visa a Andrea Chávez por sus presuntos vínculos con el senador Adán Augusto López, así como por las relaciones que a este último se le atribuyen con el grupo conocido como La Barredora, en Tabasco.
El supuesto retiro de la visa no ha sido confirmado, pero tampoco desmentido públicamente. Habrá que esperar para saber si ese detalle influye en el ánimo de la dirigencia nacional y de la propia presidenta Sheinbaum.
Chihuahua no está únicamente en el ojo del huracán político; también se encuentra bajo la lupa de Morena. La designación de su coordinador será fundamental para definir la ruta electoral del partido, aunque conviene mantener la cautela: los asuntos relacionados con Estados Unidos pueden alterar cualquier escenario.
MINTRAS las madres buscadoras marchaban por las calles en busca de sus hijos y exigían justicia, Omar García Palomares, aspirante a una diputación por Morena, volvió a desaparecer a 16 rostros de personas desaparecidas que estaban plasmados en un mural de la Secundaria Técnica número 3, en Ciudad Juárez.
El aspirante actuó sin misericordia y, al cubrir los rostros de las víctimas para colocar su apellido “Palomares” en letras blancas sobre un fondo guinda, revictimizó a las familias que durante años han exigido verdad y justicia.
García Palomares fue director de los Programas de Bienestar en Ciudad Juárez, cargo al que renunció para buscar una candidatura. Tal vez supuso que, bajo el cobijo de Morena, cualquier exceso político puede quedar impune.
El propio aspirante reconoció que la barda se utilizó como un acto de difusión y posicionamiento a su favor, pero negó haber destruido el mural. En cambio, culpó a militantes de Morena de la Ciudad de México. Una explicación que difícilmente resiste el sentido común y que sólo agrava la indignación.
Vaya desfachatez. Sólo faltó que pidiera pruebas… pruebas, cuando la evidencia está a la vista y las familias de las víctimas han dejado claro que sus desaparecidos no pueden convertirse en propaganda electoral.
LUEGO de la reunión del domingo entre la gobernadora María Eugenia Campos Galván y el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, la alianza entre el PAN y el PRI parece prácticamente sellada en torno a la candidatura del alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla Mendoza.
Es un escenario que ya se había planteado en este espacio y que ahora comienza a tomar forma. En la elección local pasada, el PRI, el entonces PRD y el PAN compitieron juntos en la capital, en otros municipios, en diputaciones federales y locales, así como en regidurías.
La estrategia funcionó y, al final del día, fue un ganar-ganar para los partidos aliados. El PRD desapareció como partido nacional y local, pero la coalición entre panistas y priistas sobrevivió políticamente.
Lo que ahora llama la atención es que la gobernadora Campos Galván habla de construir un frente amplio. La propuesta no contemplaría únicamente al PRI, sino también a Movimiento Ciudadano e incluso al Partido Verde Ecologista, particularmente si Andrea Chávez termina convertida en la candidata de Morena.
En ese escenario surge una pregunta inevitable: ¿qué pasaría con Cruz Pérez Cuéllar si la candidatura morenista queda en manos de Andrea Chávez? Ese será, sin duda, un tema para otra colaboración.
Por lo pronto, la gobernadora y “Alito” coinciden en un punto: el interés general, según su discurso, es defender a los chihuahuenses y evitar que Morena y la Cuarta Transformación gobiernen Chihuahua. La disputa apenas comienza.


