Por José Luis JÁQUEZ BALDERRAMA
CHIHUAHUA CHIH.- La competencia electoral se adelantó en México, en medio de severos ataques de corrupción entre los dirigentes de partidos y funcionarios públicos, mientras que el Instituto Nacional Electoral mantiene una postura pasiva.
Un número considerable de aspirantes a las 17 gobernaturas para el 2027, así como para las diputaciones federales y alcaldías han gastado millones de pesos en propaganda (espectaculares, redes sociales, encuestas, viajes y comidas etc) sin que el árbitro electoral llame a cuentas.
En estos momentos ningún partido político puede estar seguro del triunfo, por ello los partidos están tomando otras vías, claro la guerra sucia es parte de su ADN, pero además recurren a las alianzas ( sin importar las ideologías) a las candidaturas comunes o ciudadanas.
Asimismo, los partidos se apoyan en la mercadotecnia o bien la estrategia de la “triangulación” política, que tiene como propósito atraer el electorado moderado o indeciso.
Dicha estrategia fue utilizada por Bill Clintón en su campaña de reelección de 1996 y por George Bush en el 2000. Pero no exclusiva de los EE.UU, están también los casos de Tony Blair en Gran Bretaña o Gerhard Shroeder en Alemania.
Muchos han visto esto como un intento de “fusión ideológica” en una mera táctica electoral para captar votos, mientras que hay quienes piensan que es una forma de dar la bienvenida a las “nuevas vías” como renovación del debate político.
Lourdes Martín Salgado, académica de la Universidad de Navarra y master de la Universidad de Harvard, en su estudio: “Arte y Ciencia de la Persuasión en Democracia” afirma que el encargado de dar forma y contenido a dicha estrategia correspondió a Dick Morris, llamado “el hombre “triangulación”.
La estrategia asume que no existen temas republicanos o temas demócratas, sino temas que interesan al ciudadano, como el crimen, la seguridad pública, migración, el presupuesto o la rebaja de impuestos.
Pero, ¿puede un candidato representar a la izquierda y a la derecha, al conservadurismo y al liberalismo?.¿Puede apelar a ricos y pobres? La estrategia de la “triangulación” presume que todo eso puede lograrse.
Existen muchos críticos que afirman que la retórica que pretende fusionar ideologías, no responde a más que oportunismo electoral y promete lo imposible.
La “triangulación” es un enfoque pragmático porque intenta un compromiso coherente entre posiciones. La ausencia de ortodoxia ideológica estimula la posibilidad de dar respuestas a nuevos problemas.
En México, la estrategia de “triangulación” es una realidad, en primer termino para ganar al electorado moderado o indeciso, pero en lo que se refiere a la implementación de un plan de gobierno o la consolidación de las instituciones, está por verse


